Economía

La crisis provoca que seis de cada diez consumidores modifiquen el carro de la compra

Un carro de la compra. Foto: archivo.

Seis de cada diez consumidores, el 61%, han modificado sus hábitos de compra para racionalizar o reducir el consumo y gasto en alimentos, en un entorno marcado por la crisis económica y la caída en la renta disponible, con retrocesos del 12% desde 2007 y del 4,5% sólo en 2013, según un informe elaborado por la Confederación Española de organizaciones de amas de casa, consumidores y usuarios (Ceaccu).

Este estudio, realizado a partir de una encuesta a casi mil familias representativas, trata de conocer los cambios en los hábitos de compra y consumo de alimentos y analizar cómo repercute el debate de los desperdicios alimentarios en los derechos a los consumidores.

Así, uno de cada tres consumidores reconoce que ahora buscan más ofertas, el 23% que aprovecha más la comida y el 9% afirma que directamente ha reducido el gasto en alimentación.

En cuanto al formato de las compras, éstas también se han vuelto más racionales, según el estudio, que revela que prima la compra en mercado de abasto o supermercado pequeño (68%) frente a la gran superficie (8%), y la compra al peso (73% y 82% carnes-pescados y fruta, respcetivamente) frente a la compra en bandejas.

La crisis ha provocado además que los consumidores, mayoritariamente, no tiren comida, ya que el 71% de los encuestados afirma realizar la compra justa y no tirar nada.

En caso de quedar restos de la comida que se cocina, la mayoría de los consumidores (el 83%) los reutiliza: un 50% los conserva para consumirlos otro día y un 33% prepara nuevos platos con las sobras.

Sobre si los restos de alimentos que en ocasiones tiene que desechar el consumidor se deben a diseños poco adecuados de los envases o la comercialización de productos defectuosos, un 42% afirma que ha tenido que tirar con frecuencia producto porque se ha estropeado antes de la fecha razonable de consumo. El mismo porcentaje que asegura no haber podido aprovechar todo el producto a causa del diseño del envase.

En contraste con la mayoría de las informaciones difundidas sobre desperdicios alimentarios que centran su incidencia en el hogar, los consumidores piensan que el mayor volumen de desperdicios se producen en los establecimientos de venta (44%) y en la restauración (39%).

En cuanto a la causa principal de la cantidad de desperdicios que se tiran al año en España, casi la mitad de los encuestados (el 49%) considera que los puntos de venta tiran productos, al pasar la fecha de consumo.

Comerse los yogures caducados

Respecto al impacto de las campañas sobre desperdicios en los derechos del consumidor, los encuestados consideran que mensajes como 'no pasa nada por tomar un alimento pasado de fecha' pueden llevar a confundir y que existe el riesgo de que se consuman por error alimentos caducados.

Asimismo, uno de cada tres consumidores dice usar los alimentos que han sobrepasado la fecha de caducidad si no han pasado muchos días, cuando deberían desecharse porque al caducar (distinto de consumo preferente) han dejado de ser seguros.

Aunque prácticamente todos los consumidores (el 92%) consulta la fecha marcada en los alimentos, existen importante carencias, según el estudio, a la hora de distinguir fecha de caducidad y de consumo preferente: un 39% no es capaz de señalar la respuesta correcta al ser preguntados por el significado de la fecha de caducidad, frente al 9% que marca la respuesta incorrecta sobre consumo preferente.

Sobre el impacto en los precios, el 89% considera que es una obligación legal vender alimentos solo dentro de las fechas de consumo y no deben costar más.

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