Economía

Las pensiones ya no son intocables: el Gobierno de Rajoy se enfrenta a nuevos recortes de gasto

  • El Ejecutivo desmiente que vaya a congelarlas como publica Reuters
El presidente de Gobierno, Mariano Rajoy. Foto: Archivo

Es una de las últimas líneas rojas de Mariano Rajoy, pero podría saltar por los aires en un nuevo intento de contener el gasto y cumplir con el déficit. Reuters publica hoy que el Gobierno estudia desligar las pensiones de la inflación y acelerar la jubilación a los 67 años, pero desde el ministerio de Economía afirman que no se contempla una congelación para 2013 y se niega que este sea un asunto vinculado a una eventual intervención del BCE. El jueves que viene se conocerán las reformas que Luis De Guindos negocia con Europa.

El aumento de la edad de jubilación hasta los 67 años desde los 65 actuales, actualmente prevista para realizarse de forma gradual en los próximos 15 años, podría adelantarse con toda seguridad, según las fuentes de la agencia, que dice que también se está estudiando desligar el alza de la inflación de la revalorización de las pensiones.

El IPC y las pensiones

Es decir, el Gobierno mantendría la subida prevista para este año en los presupuestos de 2012, que es del 1% para todas las pensiones, pero no la ajustaría a la subida real del IPC. En sus cálculos iniciales, el Ejecutivo estimaba una inflación del 1,9% en noviembre -mes que se emplea como referencia para la revalorización de las pensiones- el penúltimo mes del año, un nivel que se ha rebasado con creces en agosto -cuando se situó en el 2,7%- y que según todas las estimaciones será superado en los próximos meses debido, entre otras causas, a la subida del IVA y otros impuestos. 

De esta forma, desligando la revalorización de las pensiones de la evolución del IPC, junto con el el resto de medidas, el Gobierno podría contener el gasto en al menos 4.000 millones de euros al año y cumplir con las recomendaciones de la Unión Europea. 

Las nuevas medidas en pensiones, que podrían anunciarse la semana que viene junto con los presupuestos para 2013, podrían enviar una fuerte señal a los inversores de que España está comprometida con la implementación de reformas estructurales retrasadas en el pasado por su coste político.

Rajoy, que se ha visto forzado varias veces este año a romper promesas electorales como no elevar los impuestos, ha dicho en varias ocasiones que no tocaría las pensiones, pero tiene pocas opciones para ajustar el presupuesto. De hecho, recientemente ha matizado la rotundidad de esta afirmación al señalar que sería "la última cosa" que haría. Este martes, la vicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría dijo que no llevaría a cabo ningún recorte en las pensiones "por ahora".

Fuentes con conocimiento de las ideas del Gobierno apuntan que los comentarios de Rajoy eran una muestra de que su determinación se estaba relajando. "Él sólo ha dicho que no cortaría las pensiones. Pero, ¿has oído algo más? Sabemos que hay distintas formas de recortar. Una de ellas es simplemente desligarlas de la inflación", indicó una de las fuentes.

Una segunda fuente indicó que la aceleración en el cambio de la edad de jubilación era apoyada por el Gobierno mientras que una tercera fuente, que trató el asunto con altos cargos del Gobierno español, dijo que se esperaba una congelación. "No incrementarlas también es un ajuste", añadieron.

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