Economía

La OCDE advierte de la enorme brecha de productividad entre comunidades: Baleares y Galicia crecen, Melilla y Canarias quedan rezagadas

  • Considera que la ralentización productiva en España ha sido "muy pronunciada"
  • La disparidad también se amplía entre empresas por las nuevas tecnologías
  • La organización insta al Gobierno a implementar nuevas políticas de empleo
Trabajador en la fábrica de Renault en Sevilla. Foto: EP.

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) alerta de la brecha de productividad que existe entre las comunidades autónomas en España. Una disparidad que no solo es "significativa", sino que ha tendido a ampliarse en las dos últimas décadas debido a numerosos factores y que obliga a plantear la idea de que el Gobierno necesita implementar nuevas políticas de empleo, educación y sociales dirigidas a reactivar el crecimiento.

El crecimiento de la productividad en España ha sido "persistentemente débil" durante varias décadas. Comenzó a desacelerarse a mediados de los 1990, antes que en la mayoría de los demás países de la OCDE, y su ralentización ha sido "particularmente pronunciada". De hecho, en los últimos años promedió sólo el 0,5% anual, en comparación con el 1,2% de la OCDE en su conjunto.

En su último informe titulado 'Reactivar el crecimiento de la productividad ampliamente compartida en España', la organización destaca que, entre el año 2000 y 2019, el crecimiento promedio anual de la productividad fue más fuerte en Baleares, Galicia y Cataluña. En concreto, la tasa de crecimiento productivo en estas regiones duplicó la cifra promedio a nivel nacional (0,5%), hasta alcanzar el 1,1% en el primer caso, el 0,9% en el segundo y el 0,8% en el tercero. La tasa productiva del País Vasco fue de 0,7%, por delante de la de Madrid, que ascendió al 0,6%.

Por su parte, la OCDE destaca que la productividad disminuyó durante estos años en Melilla (-0,2%) y Canarias (-0,1%), e incluso advierte de que no hay indicios de que estas regiones más rezagadas estén alcanzando a las de mayor productividad.

La organización señala además que el crecimiento de la productividad tiende a ser menor en las regiones que registran bajos niveles productivos, por lo que las disparidades regionales se están ampliando todavía más. En este sentido resulta llamativo el caso de las islas Canarias, donde además de exhibirse ya unos niveles de productividad negativos, se produce una fuerte caída de su crecimiento. Por su parte, las regiones de noreste tienden a reflejar unos altos niveles de productividad y un alto crecimiento.

Se amplía la brecha entre empresas

Pero no solo se está ampliando la brecha de la productividad entre las regiones, sino que también está creciendo entre las propias empresas. En este sentido, la OCDE apunta que la desaceleración del crecimiento de la productividad laboral refleja en gran medida un lento crecimiento entre las empresas de baja productividad, mientras que el crecimiento en las empresas de alta productividad se ha mantenido sólido.

Así, el 5% de las empresas más productivas de España, las denominadas por el organismo como las empresas frontera, exhiben un "saludable" crecimiento de la productividad, que ronda el 2% anual de media. Sin embargo, el crecimiento de las empresas menos productivas, las llamadas rezagadas, se ha quedado considerablemente atrás, particularmente en el sector servicios, donde apenas registran una tasa del 0,5% anual, mientras que el manufacturero sube hasta el 1%.

La OCDE comenta que esta baja productividad tiene su origen en una "combinación de factores". "A medida que las tecnologías se vuelven más complejas y su uso depende cada vez más de la disponibilidad de capital humano, esto puede haber ralentizado la difusión de estas nuevas tecnologías desde las empresas fronterizas hasta las rezagadas", explica el informe.

Por ello, para fomentar el crecimiento de la productividad en las empresas, la OCDE sugiere que se promueva la adopción de tecnologías digitales avanzadas en empresas rezagadas aumentando el acceso a la infraestructura digital y al crédito para fomentar la inversión en activos intangibles. También considera necesario que se reasignen los recursos de empresas de baja productividad con dificultades estructurales a empresas más productivas y que cuenten con unas perspectivas de crecimiento saludables.

Apoyar a las regiones rezagadas

Para intentar reducir la brecha productiva entre las autonomías y reactivar el crecimiento, la organización recomienda en el informe fomentar políticas basadas en el apoyo a las regiones rezagadas y que promuevan la movilidad geográfica hacia las zonas de alto desempeño.

La inversión en servicios públicos de empleo, educación e infraestructuras es "clave" para apoyar a estas regiones más atrasadas, según explica el documento, que incide en la necesidad de que haya "buena cooperación" entre el Gobierno nacional, autonomías y ayuntamientos.

Para la OCDE, todos estos esfuerzos mejorarían las oportunidades profesionales de los trabajadores en estas regiones y permitiría a su vez a las empresas encontrar sus necesidades en la fuerza laboral local y desarrollar nuevas oportunidades de inversión. "Además de movilizar más recursos, también es importante aumentar la eficacia de las políticas", agrega.

El informe incide en que la baja movilidad laboral entre regiones obstaculiza la reasignación eficiente de la mano de obra. Por ello, la OCDE recomienda al Gobierno implementar medidas que promuevan esa movilidad garantizando todas las prestaciones, así como la disponibilidad de viviendas asequibles que faciliten el cambio de región. "Los subsidios de vivienda, los límites máximos de alquiler o las viviendas sociales son herramientas útiles", reza el documento, que pone como ejemplo el Plan Nacional de Vivienda 2018-21.

Finalmente, el documento también destaca la importancia de invertir en educación y formación y recomienda al Gobierno dirigir todos los esfuerzos en la reducción del abandono escolar prematuro.

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