Economía

El 'cerebro' económico de Milei: de traicionado por Macri a autor intelectual del 'decretazo' de 600 leyes

  • Participó en el 'megacanje' de deuda que fue uno de los detonantes del corralito
  • Macri le nombró presidente del Banco Central pero le 'traicionó' en 2017
  • Diseñó el programa económico de Bullrich, que acabó adoptando Milei
Federico Sturzenegger. Foto: Bloomberg

Federico Sturzenegger es profesor plenario en la Universidad de San Andrés en Buenos Aires. A día de hoy no tiene ningún cargo público. Pero este miércoles se va a convertir en una de las personas más importantes en toda Argentina: él es el autor intelectual detrás del 'decretazo' que el presidente, Javier Milei, va a promulgar para reformar de arriba abajo todo el sistema económico argentino. El hombre que se ha convertido en el 'cerebro' económico detrás del nuevo Gobierno lleva varios años preparando este texto, tras dos décadas involucrado en la política del país y una enorme espina clavada por una traición que sufrió a manos del expresidente Mauricio Macri y a la que culpa de gran parte de los problemas económicos del país.

Sturzenegger estudió en la Universidad de la Plata y se doctoró en economía en el Instituto de Tecnología de Massachussets. Su carrera se centró en la universidad, pero su primer gran trabajo fuera de ella fue pilotar la transición de YPF de empresa pública estatal a filial de Repsol, como economista jefe de la petrolera en los años antes de que se culminara la venta a la multinacional española (1995-1998). Tras otro paso por la docencia, pasó a la política, para vivir una primera experiencia traumática: fue director económico del presidente Fernando de la Rúa en los 8 meses anteriores al corralito.

En aquella etapa participó en el diseño del llamado 'megacanje', un intento de frenar los graves problemas de deuda que sufría el país. Con aquella operación se canjearon bonos por 28.000 millones de dólares que vencían a corto plazo por otros con cinco años más de plazo, por un coste total de 53.600 millones de dólares en intereses (es decir, más del doble de la cantidad que se aplazaba). Este proceso fue uno de los desencadenantes de la crisis que estalló a finales de 2001, el corralito, y que puso fin a su etapa en la administración: su primera experiencia terminó cuando su jefe huyó en helicóptero de la Casa Rosada el 20 de diciembre, hace justo 22 años.

Su siguiente salto a la política fue en 2008, de la mano del que fue su gran aliado y valedor: Mauricio Macri. El entonces alcalde de Buenos Aires le nombró presidente del Banco de la Ciudad, una entidad nacida como caja de ahorros y monte de piedad y que es gestionada por el Gobierno local de la capital argentina. Allí se mantuvo hasta ser elegido diputado por el partido Pro, de Macri, en las elecciones legislativas de octubre de 2013.

El 28-D y la 'traición' de Macri

Pero su etapa más importante en la política argentina estaba aún por llegar. Cuando Macri se convirtió en presidente, dos años después, eligió a Sturzenegger para gestionar una pieza clave de su plan para reformar la economía: el Banco Central (BCRA). Bajo los gobiernos de Cristina Fernández de Kirchner, el BCRA se había convertido en una 'máquina de imprimir billetes' que financiaba los déficits en los que incurría el Gobierno con dinero recién creado.

El plan de Sturzenegger era frenar la inflación con una fuerte subida de tipos de interés, la liberalización del tipo de cambio, que 'flotaría' en vez de ser fijado por el Gobierno, y el establecimiento de un objetivo de inflación, como tienen los grandes bancos centrales. Y los datos se vieron: la inflación subyacente iba a la baja y pasó de rondar el 40% a finales de 2016 al 18% anualizado un año después.

Pero todo cambió en el llamado '28-D'. El día de los Inocentes de 2017, tras su victoria en las elecciones legislativas de mitad de mandato, Macri ordenó subir el objetivo de inflación del 10% al 15%, reconociendo que no lo iban a alcanzar (el alza de precios cerró el año en el 25%). El resultado fue la pérdida de credibilidad del BCRA: los mercados dejaron claro que una cosa es no cumplir con el objetivo de inflación (como lleva ocurriendo en EEUU o Europa desde hace dos años) pero asegurar que se van a tomar todas las medidas necesarias para alcanzarlo, y otra es no cumplir con él y dibujar una nueva diana en su lugar. El resultado fue el cierre repentino de los mercados internacionales y un giro brusco al proceso: los precios volvieron a crecer y no han dejado de hacerlo, cada vez más rápido, desde entonces.

Sturzenegger dimitió poco después, molesto por la intervención de Macri y criticando el giro impuesto a la política del BCRA. "Cambiar el objetivo de inflación sobre la marcha es como no tenerlo", alegó. En un artículo publicado en 2019, reveló que el presidente había amenazado con cesarle si no aceptaba ese cambio. Y se lamentó por lo absurdo de la situación: "Es la primera vez que un presidente pedía más inflación, no menos". Macri, por su parte, le acusó de un "exceso de optimismo" inicial que evitó que tomara medidas más duras de entrada. La relación entre ambos se deterioró. Hasta hace poco.

El 'plan motosierra'

Tras regresar a la enseñanza, Sturzenegger recibió una llamada en 2022. El interlocutor no era Macri, pero casi: era Patricia Bullrich, la persona elegida por el expresidente para liderar al Pro en su lugar. Bullrich le ofreció la oportunidad de intentar corregir su error de 2016 en caso de que ganara y empezar, esta vez sí, cambiando la economía de forma radical antes de ponerse a estabilizar la inflación. Sturzenegger aceptó, y durante un año su equipo recopiló una lista de leyes que suponen 'obstáculos económicos' y que provocan la situación de inestabilidad que sufre el país. En total, unas 600 normas, de las cuales la mitad deberían ser derogadas y el resto, reformadas. Y las recopiló en dos grandes, enormes montañas de papel, que presentó en Twitter.

Aquel 'megadecreto' de reforma parecía condenado a dormitar en un cajón tras la derrota de Bullrich, que quedó tercera en la primera vuelta de las presidenciales. Pero el destino le dio una nueva oportunidad: Milei, que había acabado segundo, necesitaba a los votantes de Bullrich para ganar la segunda vuelta. Y Macri le ofreció un acuerdo al candidato libertario: a cambio de que la candidata derrotada le ofreciera su apoyo, Milei apostaría por gran parte del equipo económico que habían ido construyendo el expresidente y su pupila. De ahí salió el nombramiento de Luis Caputo, ministro de Hacienda con Macri, en Economía. Y el siguiente paso era hacer suyo el 'decretazo' de Sturzenegger. La 'eminencia gris' más decisiva de la historia reciente de Argentina tendrá otra oportunidad de cambiar el rumbo del país.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud