Economía

El coste de la sequía en España: la agricultura, el 9,2% del PIB, peligra

  • Las reservas de agua en nuestro país están en niveles muy por debajo de lo óptimo
  • Para 2050, se espera que 27 millones de españoles vivan en zonas de estrés hídrico
  • La falta de lluvias incide muy negativamente en la economía nacional
Paisaje de tierra y con apenas vegetación provocado por la sequía.

La sequía es un grave problema que afecta especialmente a nuestro país y que genera consecuencias negativas en diferentes sectores. En las sequías influyen un factor natural y otro propiciado por el ser humano. Sobre el primero de ellos es habitual que cada ocho o diez años se produzca una sequía de manera natural a causa del choque entre dos corrientes de aire: una masa de aire fría y húmeda que viene del Atlántico y una masa de aire caliente y seca proveniente de África.

Sin embargo, el calentamiento global está acelerando y agravando este fenómeno de manera notable. Aquí sí que influyen las prácticas contaminantes que llevan a cabo las empresas y personas a lo largo del mundo. En este contexto es importante entender qué tipos de sequías pueden aparecer en nuestro país. En total son cuatro.

La primera de ellas es la conocida como sequía meteorológica, que aparece cuando hay escasez de precipitaciones. Aunque en este caso influyen condiciones naturales también lo hace el factor humano. El incremento de gases de efecto invernadero y la deforestación tienen un gran peso en este problema. Por otro lado, en el caso de que haya escasez en las reservas de agua (pantanos y agua subterránea) se hablará de sequía hidrológica. Por su parte, la sequía agrícola es aquella en la que la falta de agua impide mantener las plantaciones y cultivos de manera satisfactoria. Por último, la sequía socioeconómica es aquella que afecta directamente a las personas y a la actividad económica.

A este respecto, el Gobierno advierte en su plan Estrategia España 2050 que la temperatura de nuestro país va a seguir aumentando. Para dicho año, el clima de España será aun más cálido y, por tanto, las sequías mucho más intensas, llegando a afectar al 70% del territorio.

La situación es preocupante, sobre todo, si se tienen en cuenta los datos que ofrecen los embalses a comienzos de este año hidrológico (1 de octubre). Después de dos años muy secos, las reservas han aumentado, pero no lo suficiente. Actualmente, solo se encuentran al 35,6% de su capacidad. Si se mantiene este ritmo, según datos de Greenpeace, en 2050, 27 millones de españoles vivirán en zonas de estrés hídrico. Así, dada la situación es importante saber racionar el agua y evitar gastarla de forma innecesaria.

Consecuencias

El agua es vital para preservar la existencia del ser humano y su entorno. Por tanto, una situción de ausencia de la misma tiene repercusiones a nivel económico, de producción y, por supuesto, de medio ambiente.

Este elemento, esencial para la vida, es el verdadero motor de la economía. Su presencia destaca en sectores tan dispares, aunque importantes todos ellos para la economía española, como el turismo y la agricultura. Este último es el más afectado, ya que la falta de agua provoca la pérdida de producciones agrícolas y tierras para el cultivo, lo que conlleva una pérdida de alimentos.

En consecuencia, los precios de las verduras y hortalizas aumentan por la ley de la oferta y la demanda. De hecho, la industria de la agricultura será el sector con mayor exposición al riesgo de sequía en la UE, con pérdidas acumuladas previstas de 1,8 billones de euros, equivalentes al 9,8% de los ingresos del sector.

Dado el peso de la agricultura en nuestro país, las consecuencias de la sequía pueden ser catastróficas. En 2022, el sector aportó el 9,2% del producto interior bruto frente al 6,6% que supuso en Europa.

En cualquier caso, la pérdida de alimentos a causa de la falta de agua desemboca en malnutrición, deshidratación y diversos problemas de salud para la población, incluyendo el desarrollo de enfermedades.

Pero, además, dejando atrás el impacto económico, la falta de lluvias provoca un incremento en la contaminación y un aumento del volumen de diversos tipos de residuos en el medio ambiente. Por tanto, en este período de sequía hay mucha menor disolución de productos contaminantes.

Otras consecuencias pueden ser las migraciónes o la desaparición de especies animales y plantas, incluyendo, si no se pone remedio, al propio ser humano.

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