Economía

El crecimiento económico se modera pero no habrá recesión

  • La economía de Aragón tendrá una peor evolución que la española
  • Se estima un crecimiento del 4,8%
  • Los costes de las materias primas y de la energía preocupan a los empresarios aragoneses
Comisión de Coyuntura Económica de CEOE Aragón.
Zaragozaicon-related

Los últimos datos económicos confirman la tendencia prevista, constatándose un crecimiento económico moderado en España, con una evolución ligeramente positiva, lo que descarta el riesgo de recesión económica en los primeros trimestres de 2023.

Sin embargo, en el caso de la comunidad aragonesa se observa una peor evolución que la media nacional, confirmándose la tendencia que se ha apuntado a lo largo de 2022, según se ha puesto de manifiesto en la Comisión de Coyuntura Económica de CEOE Aragón en la que se ha abordado la situación económica y sus perspectivas, teniendo en cuenta los primeros indicadores de la actividad económica española en 2023 y la percepción de las empresas que componen este órgano en la organización empresarial.

En concreto, el crecimiento del PIB en el cuarto trimestre de 2022, se ha situado en el 0,1% trimestral, la mitad que en el conjunto del país. Según los datos del IAEST, el PIB en Aragón habría aumentado un 5% el año pasado, aunque las últimas cifras hacen apuntar a CEOE Aragón que se situará en torno al 4,8%, en línea con la AIReF y muy por debajo de la estimación del 7,1% con la que el Gobierno de Aragón elaboró el presupuesto de gastos de 2022.

Las perspectivas, además, apuntan a un contexto económico complejo y marcado por la incertidumbre de la evolución de los precios y las turbulencias financieras acontecidas en Europa por las caídas del Silicon Valley Bank en Estados Unidos y de Credit Suisse.

Una coyuntura que, para CEOE Aragón, hace más complicado establecer unas previsiones, sobre todo, porque ahora la respuesta a estas crisis bancarias puede introducir cambios en las políticas monetarias, que se han centrado en combatir la inflación.

Este contexto preocupa a las empresas aragonesas. Entre sus principales inquietudes destacan el mantenimiento de los costes de materias primas y energía, así como el incremento de impuestos y cotizaciones. A continuación, mencionan la situación de la demanda y las dificultades para encontrar mano de obra.

En relación a las previsiones de inversión, principalmente, se apunta a que se focalizarán en el mantenimiento y la renovación de activos y al incremento de la capacidad productiva, pero sin nuevas instalaciones. También se centrarán en internacionalización y digitalización.

Los datos

Para esta evolución de la economía, que se hace extensiva a la zona euro, se han tenido en cuenta los indicadores PMI (Índice de Gestores de Compras) mejoraron en febrero respecto al mes anterior, lo que apunta a un crecimiento en los próximos meses tanto en el sector industrial (el PMI se sitúa en España en 50,7 frente al 48,4 de enero), como en servicios (56,7 frente a 52,7).

Igualmente, se ha analizado el Índice de Producción Industrial y la producción de manufacturas, observándose un crecimiento leve en enero frente a descensos anteriores.

Entre las variables con evolución más negativa, está la inflación, situada en el 6% en febrero en el indicador general y el 7,6% en el subyacente, a pesar de que el escalón energético de marzo de 2022 hace prever una rebaja sustancial para este mismo mes. No obstante, se considera que la inflación subyacente todavía no ha tocado techo y que algunos de sus componentes como los alimentos tienen una fuerte y directa repercusión sobre los ciudadanos y el consumo.

WhatsAppTwitterTwitterLinkedinBeloudBeloud