Economía

Vuelta a la disciplina: Bruselas pide a los gobiernos planes de ajuste fiscal para llevar el déficit por debajo del 3%

El vicepresidente económico de la Comisión Europea, Valdis Dombrovksis, y el comisario de Economía, Paolo Gentiloni.
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Bruselas tiene un mensaje claro para los países de la UE. Si la pandemia sirvió de catalizador para activar la cláusula de escape y, con ella, suspender temporalmente las reglas fiscales en la UE que fijan un límite del 3% de déficit sobre el PIB y del 60% de deuda sobre el PIB, la desactivación de la misma en el arranque de 2024 ha llevado a la Comisión Europea a allanar el terreno para la transición. Así es que el Ejecutivo comunitario insta a los gobiernos a diseñar sendas de ajuste fiscal y programas de estabilidad y convergencia, que deberán remitir a la institución, con la vista puesta en mantener el déficit por debajo de ese límite del 3% en 2026.

"Invitamos a los Estados miembro a presentar su programa de estabilidad y convergencia cumpliendo con el ajuste fiscal y los niveles de referencia sobre el PIB", ha señalado el vicepresidente económico de la Comisión Europea, Valdis Dombrovskis, en rueda de prensa este miércoles en la que ha instado a identificar "reformas e inversiones, incluyendo el Plan de Recuperación y Resiliencia, que contribuirán a la sostenibilidad fiscal".

En un paso más, el comisario letón ha indicado que Bruselas volverá a abrir expedientes por déficit excesivo en primavera de 2024, dada la "elevada incertidumbre, no se abrirán estos procedimientos esta primavera", ha concretado.

Así es como en este periodo de transición los países deberán prepararse para la aplicación, de nuevo, de límites de déficit y deuda. Un marco que Bruselas ha aprovechado para anunciar que volverá a abrir expedientes por déficit excesivo en primavera de 2024 a los países que superen el umbral del 3% del PIB. 

No se trata, sin embargo, de una vuelta a la austeridad, ha precisado el comisario de Economía, Paolo Gentiloni, que con la lección aprendida apremia a alcanzar tales objetivos a través de inversiones y reformas. 

Bruselas ha decidido que no abrirá estos expedientes de déficit excesivo este 2023, debido a la elevada incertidumbre derivada del escenario macroeconómico y presupuestario. Cabe tener en cuenta que precisamente por las medidas adoptadas con la pandemia, muchos países de la UE, como España Bélgica o Francia superan los límites de déficit fijados en el Pacto de Estabilidad y Crecimiento. De hecho, las estimaciones del Gobierno español sitúan en 2025 el horizonte en el que el déficit público baje de ese umbral del 3%. Un ejercicio en que la deuda se prevé descienda hasta el 110 % del PIB.

En este sentido, Dombrovskis no ha querido "prejuzgar" la situación de los Estados miembro. Y, en un paso más, Gentiloni ha complementado "no estamos tomando las decisiones que deben ser tomadas dentro de 15 meses",

A este respecto, el comisario italiano ha hecho hincapié en la necesidad de "hacer un esfuerzo para adaptar los presupuestos" al hecho de que la crisis de precios de la energía es menos grave que hace unos meses y que el alza de tipos y la inflación subyacente todavía no representa un desafío. Un marco en el que ha abogado por medidas de apoyo a la crisis energética más acotadas y específicas para reducir el esfuerzo fiscal de las mismas.

Bruselas pretende que los Estados miembro tengan estas orientaciones en cuenta a la hora de ejecutar sus planes presupuestarios, de preparar sus programas de estabilidad y convergencia esta primavera y los borradores de los planes presupuestarios en otoño.

El Ejecutivo comunitario quiere mandar un mensaje para que los países recuperen la senda de ajuste fiscal que establece que el déficit sobre el PIB no debe superar el 3% y la deuda sobre el PIB el 60%. En este sentido, el comisario de Economía tildó de "correcto" haber aplicado la cláusula general de escape por la pandemia y extenderla tras la invasión de Ucrania.

La Comisión Europea propondrá recomendaciones específicas por país en lo que respecta a su política fiscal en 2024, que incluirá requisitos cuantitativos, así como orientaciones cualitativas sobre inversión y medidas energéticas. Tales recomendaciones seguirán la línea de los criterios marcados en las orientaciones de la Comisión y serán coherentes con la legislación vigente en el marco del Pacto de Estabilidad y Crecimiento.

España y Portugal se desviaron de la senda de déficit en 2015, sin embargo, nunca llegó a aplicarse sanción alguna. Por lo que la propuesta de reforma del Pacto de Estabilidad y Crecimiento de la Comisión Europea del pasado noviembre sienta las bases para, por primera vez, aplicar multas. En caso de que se produzca alguna desviación sobre el techo de gasto pactado, se aplicarán castigos con sanciones máximas del 0,2% del PIB.

La comunicación presentada por la Comisión Europea establece una orientación preliminar de la política fiscal para 2024. Una orientación que terminará de concretarse en las recomendaciones por país que presentará como parte de su paquete de primavera en mayo.

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