Economía

Las cinco señales de que los gastos se están descontrolando, según una especialista en deuda

  • Una abogada ha reconocido varios casos que demuestran problemas de déficit
  • Muchos de estos problemas se deben a una falta de previsión
  • Algunas personas esconden sus gatos a sus parejas
Deudas (Dreamstime).
Madrid

Aunque la cantidad de situaciones financieras es tan grande como el número de individuos, existe una serie de hechos que indican la posibilidad de riesgo de impago en préstamos y y otras operaciones, de acuerdo con la fundadora y abogada jefe del Grupo Tayne Law, Leslie Tayne. Así, aunque todo el mundo cuente con ciertas deudas, el hecho de evitar que estas se descontrolen es crucial para mantener unas finanzas personales sanas.

Su equipo ha resuelto numerosos casos de deudas en los últimos 20 años, período en el que ella ha identificado hasta 5 señales de que una persona puede estar perdiendo el control de su déficit. Estas son, de acuerdo con la abogada:

Gastos en vivienda e ingresos brutos

Existe una regla que dice que los costes del hogar no deben superar nunca el 30% de los ingresos brutos, algo que se ha complicado con la inflación y la imparable subida de los precios del alquiler. Tayne pide mantener siempre esos gastos por debajo del 50%, a pesar de que reconoce la dificultad para mantenerlos bajos. Siempre se debe recordar que, a más dinero se invierta en la vivienda, menos flexibilidad se tendrá para afrontar los demás pagos.

Para la abogada, dedicar la mitad o más de los ingresos brutos implica el "punto de inflexión" a partir del cual la persona probablemente comenzará a endeudarse. "Cuando veo el presupuesto de alguien, y lo primero que vislumbro son esos gastos del hogar próximos al 50%, entonces comprendo perfectamente en qué situación se encuentra y los desafíos que comenzarán a surgirle", dice Tayne.

Puede negarse la transferencia de saldo

Una transferencia de saldo permite mover la deuda desde una tarjeta de crédito hacia otra. Algunos bancos ofrecen un interés del 0% (normalmente en un período limitado de tiempo) para persuadir a nuevos clientes y que se cambien a su tarjeta.

Esta posibilidad implica un alivio temporal para los que reciben préstamos, pero no está disponible para cualquiera. Así, una persona con capacidad crediticia baja, o con una deuda en su tarjeta de crédito que exceda el límite de la nueva, podrán encontrarse con una negativa de un banco a la hora de hacer la transferencia.

Tayne comenta que esto es bastante significativo de la necesidad de actuar y sanear las propias finanzas.

La cantidad de tarjetas

Las tarjetas de crédito normalmente se utilizan para realizar compras que pueden ser abonadas al momento, y tienen un interés normalmente elevado. Si una persona cuenta con varias y está intentando equilibrarlas, Tayne añade que ello implica "dificultades con el gasto y la incapacidad para mantener el ritmo de pago de las facturas". 

La misma dice, desde su experiencia, que las personas con más de 10 tarjetas suelen tener problemas a la hora de abonar sus deudas. "Todo lo que supere ese número puede sugerir que están pasando un montón de cosas", dice Tayne, la cual comenta que de media los estadounidenses poseen 4 tarjetas de crédito por cabeza.

Ocultar los gastos

Tayne también ha visto casos de personas que esconden sus compras a sus compañeros o parejas, y afirma que ello puede terminar con problemas financieros. "Es muy común que un miembro de un matrimonio acuda a mi, y me comente que el otro no sabe lo que está sucediendo", asegura.

Aunque sus clientes puedan "querer proteger a sus parejas, o sentir vergüenza", estas acciones podrían conllevar que ambas personas no trabajen unidas para evitar el problema. Y aunque dichos escenarios puedan comenzar de manera tenue, la experta dice que suelen salirse de control, complicando de más los problemas con la deuda.

Sin conocimiento ni conciencia

Aunque la persona no tiene por qué conocer la cantidad exacta de deuda en todo momento, el hecho de no contar con una idea aproximada puede amenazar las finanzas personales. Este peligro se debe a que la mayoría de la gente cuenta con unos ingresos fijos, que solo pueden amortizar una deuda determinada.

"Una de las primeras preguntas que planteo es, '¿Cuántas deudas tienes?', y casi todo el mundo subestima la cantidad que realmente debe", comenta Tayne. Para quienes no estén seguros de la cantidad total, la abogada aconseja empezar contando las inversiones que más destaquen en su cuenta.

Otra opción es pedir un informe de crédito, que es gratuito para el cliente una vez cada 12 meses. Estos anotarán las cantidades exactas que se deban, en cada cuenta que se posea, así como su situación y el historial de pago.

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