Economía

Putin 'salva' el teletrabajo: España duplicará el trabajo en remoto en invierno

  • El teletrabajo pasará del 10% al 20% según las previsiones de Adecco
Foto: Archivo.

El teletrabajo está en punto muerto en España. Sin embargo, podría haber encontrado un poderoso aliado: Vladimir Putin. Con la llegada de la pandemia cientos de miles de trabajadores españoles encendieron su ordenador y se olvidaron de la oficina; a partir de entonces todos los expertos vaticinaban que el teletrabajo había venido para quedarse y que con el final de la pandemia, empresarios y empleados verían las ventajas de este modelo más flexible.

La realidad ha sido bien distinta, al menos en el caso de España. Según datos de la Encuesta de Población Activa, el segundo trimestre de 2022 el 90% de los asalariados trabajan solo desde la oficina. La cifra de empleados en remoto llegó a situarse en el 16,2% de la población activa en 2021 y, el porcentaje sigue en caída. De hecho, la presencialidad está haciéndose cada vez más importante para las empresas españolas. Según la EPA, una de cada cuatro no permite teletrabajar ni un solo día.

Sin embargo, se acerca el invierno, y con él, un verdadero problema de costes energéticos que sacudirá Europa. Con el grifo del gas ruso cerrado, las principales empresas europeas preparan planes de contingencia con los que salvar estos delicados meses. En otros países de Europa como Reino Unido, las empresas trabajan en ambiciosos planes de teletrabajo para ahorrar en gastos, unas medidas que las firmas españolas están estudiando.

España duplicará el teletrabajo

En declaraciones a Bloomberg, el director ejecutivo del grupo eEnergy, Harvey Sinclair, afirmó que "los precios de la energía casi han alcanzado el mismo nivel que el gasto de alquiler". En ese sentido, las empresas del país, en especial las del sector bancario, están preparando fuertes planes de contingencia cuya medida estrella es el teletrabajo.

En España, a falta de datos oficiales, las empresas especializadas en asesoramiento de recursos humanos reconocen que las peticiones de consultoría respecto a futuros planes de trabajo en remoto se han disparado. Según la fundación Adecco, que asesora a empresas para afrontar este cambio de paradigma, la transición ya se está notando y creen que para invierno los trabajadores en remoto se duplicarán, alcanzando el 20% de toda la población activa.

Javier Blasco, director del Adecco Group Institute, explica que "asumir costes de transporte y costes energéticos (con estos disparados por un corte de gas ruso y el aumento de la demanda en los últimos meses del año) están ya invitando a las empresas a acelerar el trabajo en remoto". Blasco confirma que "ya está pasando en España" pero matiza que los próximos datos de teletrabajo aumentarán sustancialmente también por la comparativa con el verano, época del año en el que se demanda un mayor trabajo presencial.

"Esperamos que nos movamos en un entorno del 20% frente al 10% actual", afirma el experto. Sin embargo la subida de los costes energéticos será solo uno de los factores que explique un mayor teletrabajo los próximos meses.

"La situación obliga a las empresas a tener preparados modelos de trabajo más flexibles. El problema hasta ahora era que se habían encontrado con malas experiencias implantando este modelo, como por ejemplo espacios de trabajo no adecuado, equipación informática insuficiente...".

Pese a todo, Blasco cree que va a haber un cambio importante porque durante estos meses las compañías habrían ido superando estos problemas y "ahora tienen una estructura de costes y organizativa mucho más eficiente para afrontar el trabajo en remoto". En definitiva, explica que los departamentos de recursos humanos estaban trabajando ya en ello y ahora, se encuentran con un potente incentivo de ahorro energético que se suma a la mejora de las condiciones de los trabajadores y, con ello, la mayor capacidad de atraer talento.

Sin embargo, desde Adecco dejan claro que España y los países del sur de Europa van a ir a la cola con respecto al teletrabajo debido en primer lugar al clima, que potencia mucho la necesidad del mismo y, en segundo lugar al hecho de que "los países del norte de Europa y de países como Bélgica, Holanda y Luxemburgo llevan años implantando una cultura del trabajo en remoto". Además creen que España también se verá lastrada en esta estadística en comparación a países como Alemania o Suiza donde el sector tecnológico, más propenso a esta fórmula, tiene una mayor implantación.

El ocaso del teletrabajo

Según datos del estudio de Living, Working and Covid-19, un año antes del estallido de la pandemia, España era el país de la UE con mayor aversión al teletrabajo con un 74,5% de su población que nunca, en toda su vida, habían vivido lo que era trabajar desde su casa.

En 2021, tras un duro confinamiento y una fuerte con buena parte del tejido empresarial teniendo que optar por esta fórmula, actualmente se trabajan, de media, 15 horas semanales fuera de la oficina. Con una nueva ley del teletrabajo el año pasado la idea era que esta nueva solución fuera abriéndose camino y siendo cada vez más común pero la realidad es que tanto en España como en el mundo ha habido un retroceso.

Con solo el 10% de la población activa española con fórmulas de teletrabajo, 15 millones de asalariados con empleo presencial permanente. De ese 10%, tan solo el 5,85% trabajaban más de la mitad de los días laborales desde su domicilio siendo el 4% los que lo hacen solo de forma ocasional.

En el resto del mundo aunque la tendencia no es tan acelerada, muchas empresas que habían tenido una fuerte implantación del teletrabajo han tomado medidas muy claras en favor de la presencialidad. En Estados Unidos la gran banca como Goldman Sachs, Morgan Stanley o JP Morgan han dado una estocada definitiva al mismo.

Por su parte, firmas como Apple y Google han tenido fuertes enfrentamientos contra su plantilla a causa de este motivo. En el caso del buscador más grande del mundo, tras imponer una vuelta a la oficina a ritmos acelerados, hizo una de sus operaciones inmobiliarias más importantes de su historia tras hacerse por 1.000 millones de dólares con las oficinas de Londres que hasta ahora alquilaba con un claro mensaje "esta inversión representa la confianza continua de Google en la oficina como un lugar para la colaboración y la conexión en persona".

Una guerra después y un invierno con problemas de suministro en Europa pueden cambiar esta tendencia. Queda por ver si España se suma a los planes de contingencia en los países de la UE, que ya trabajan en conjunto por una legislación común del teletrabajo, o la presencialidad se impondrá en la recta final de 2022.

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