Economía

Así es la regla del 1% que ayuda a evaluar gastos en tiempos de inflación

  • Esta regla propone un enfoque muy sencillo para evaluar el precio y si nos merece la pena un producto o servicio antes de contratarlo

Los precios llevan meses subiendo y hacer presupuestos en nuestras finanzas familiares es ahora más necesario que nunca. También, evitar las compras impulsivas que a lo largo de año pueden suponer un importante agujero.

Para ello, existen multitud de técnicas y recomendaciones, como la de esperar 48 horas antes de hacer una compra importante para valorar si realmente lo necesitamos. Sin embargo, en tiempos de demora de algunos proveedores e inflación, esperar 48 horas puede acabar con el stock de lo que queremos o hacer que cambien los precios o perder una oferta.

Por eso, en los últimos tiempos, también se habla mucho de la regla del 1%. ¿En qué consiste?

La regla del 1% de gasto es simple: Recomiendo también esperar un día, pero solo para las compras que superen el 1% del nuestro salario. La regla fue popularizada por Glen James, presentador del podcast de finanzas australiano My Millennial Money.

La idea es que si quieres gastar dinero en un artículo no esencial, como un nuevo reloj o unas gafas de sol, tienes que esperar un día para hacer la compra si supera el 1% de tus ingresos brutos anuales (por ejemplo, 250 euros si ganas 25.000 euros brutos anuales).

La balanza entre aprovechar buenos precios pero no comprar impulsivamente

El plazo de 24 horas actúa como un periodo de enfriamiento en el que puedes preguntarte si esa compra impulsiva estaba nublando tu juicio.

La regla del 1% es un enfoque más razonable, al tiempo que proporciona unos límites claros que pueden protegernos de los gastos excesivos. Además, es fácil de recordar una vez calculado tu umbral en base a tus ingresos anuales.

James, eso sí, advierte que no es para todo el mundo: quienes cobren mucho y muy poco deberían vigilar su umbral y es recomendable aplicar si tenemos el gasto mensual en artículos no esenciales calculado o estimado.

Por supuesto, nada es inamovible, y siempre se recomienda ajustar este tipo de reglas a las necesidades de cada uno.

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