Economía

ERC y Bildu piden cinco cambios que ponen en peligro la tramitación de la reforma laboral

  • La indemnización de 45 días en los despidos improcedentes
  • Prevalencia del convenio autónomico sobre el nacional
  • Autorización administrativa previa para los despidos colectivos
Presentacion de las reivindicaciones de la izquierda nacionalista sobre la reforma laboral.

El próximo jueves, el Gobierno tiene el duro trámite de convalidar el Real Decreto-Ley que desarrolla el acuerdo laboral con una gran incertidumbre. Entre los posibles noes se encuentra el bloque de la izquierda nacionalista que suma 21 votos –13 de ERC, 5 de EH-Bildu, 2 de CUP y 1 de BNG–, formaciones que se han conformado junto con PNV como los garantes de la legislatura para el Gobierno de coalición.

Este frente solicita tramitar la reforma laboral como proyecto de ley para poder incluir al menos cinco cambios. Entre ellos, la recuperación de la indemnización de 45 días por despido improcedente y la recuperación de los salarios de tramitación, medidas que plantearon, sin éxito, CCOO y UGT en la negociación de la reforma.

El tinte nacionalistas de estas formaciones hace que se sumen a la demanda del PNV de prevalencia aplicativa de los acuerdos y convenios colectivos provinciales y autonómicos sobre los de índole nacional. Sobre negociación colectiva, exigen también recuperar la total prioridad aplicativa de los convenios sectoriales sobre los de empresa, que la reforma ha limitado a materia salarial.

La izquierda nacionalista quiere que a los convenios de empresa les corresponda la función de adecuación y mejora de las condiciones fijadas en los convenios colectivos sectoriales, que constituirán el suelo de las condiciones en todas las empresas del sector.

Igualmente, pretenden recuperar la autorización administrativa de la autoridad laboral en el control de los despidos colectivos a través de los ERE, volviendo a las causas objetivas previas a la reforma laboral del 2012. Finalmente, reclaman una revisión y modificación de las causas y procedimientos del despido, así como de los procesos de modificación sustancial de las condiciones de trabajo bajo las causas de pérdidas previstas actualmente.

La pérdida de esos 21 votos puede poner en dificultades la convalidación del Real Decreto-Ley, aunque ERC ha suavizado su posición, aunque no hasta el punto de convalidar si exigir cambios

Posición del PNV

El otro gran revés en los apoyos tradicionales del Gobierno viene del PNV, que ha exigido la prevalencia del convenio autonómico sobre el nacional. No obstante, su presidente, Andoni Ortuzar, ha dejado entrever la posibilidad de buscar redacciones alternativas, a futuro, que allanen el camino a estos convenios sin que alteren el espíritu del acuerdo. Además, el trasvase del Ingreso Mínimo Vital allana el apoyo del grupo vasco.

De ser así, el bloque de los síes sumaría los 154 de los partidos del Gobierno, los 6 del PNV y los 9 de Ciudadanos (podrían ser 10 si arrastran al tránsfuga de la formación Pablo Cambronero). Entre los partidos más pequeños podrían decantarse a favor los 4 de PDCAT, los 2 de Coalición Canaria-Nueva Canarias y uno del PRC y otro de Teruel Existe. Eso puede llevar a 177-178 diputados. En reserva, los 2 de Más País, 1 de Compromís e incluso los 2 de Navarra Suma, aliado del PP.

141+21 votos en contra

A día de hoy, hay 141 votos en contra: los 88 de los populares, los 52 de Vox y 1 de Foro Asturias. A ellos se pueden añadir casi con seguridad los 4 de la catalanista Junts, el partido de gobierno en coalición con ERC en Cataluña, y parte de los 21 de la izquierda nacionalista que podrían optar por la abstención. Postura que podría adoptar también Navarra Suma (2), Más País (2) y Compromís (1).

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