Economía

Salvador Navarro: "Nos preocupa la burocracia de la Administración para las ayudas europeas"

  • "Tenemos que centrarnos en la vacunación, no podemos perder otro verano"
  • "Discrepamos con Puig en la armonización fiscal, de haberla debería ser a la baja"
Salvador Navarro en la sede de CEV.
Valencia

El presidente de la patronal valenciana considera que con la pandemia se está perdiendo una oportunidad para reformar las administraciones y hacerlas más ágiles, algo que puede pasar factura con los fondos europeos.

¿Cómo valora la gestión del Gobierno central durante la pandemia?

Inicialmente fue bastante caótica. Recuerdo que lo que planteábamos para distintos sectores desde CEOE en las reuniones no se trasladaba después a lo que se aprobaba en el BOE. Había posicionamientos que se pueden entender desde un punto de vista de partido o ideológico, pero no en alguien que gestiona como ministro o ministra los intereses generales de un país. Afortunadamente hemos conseguido cerrar acuerdos cediendo todos.

¿Se han hecho los deberes para la recuperación económica?

Lamentablemente tenemos un problema en la Administración: las cuestiones de burocracia, los fárragos administrativos. Nos preocupa para las ayudas europeas. Ahora habría sido una oportunidad para resolver la falta de agilidad y eficiencia en la Administración. Cuando se planteó las ayudas con los Erte habría sido un buen momento para que ante una punta de trabajo así en los servicios de empleo se hubiese dedicado personal de otros servicios a dar respuesta a un problema social. Todo el aparato burocrático sigue siendo muy lento.

Esa burocracia, ¿afecta a las ayudas a empresas valencianas?

Hay ayuntamientos que han funcionado muy bien, por ejemplo el de Valencia, pero hay otros que no han empezado. El plan de ayudas llega con cuentagotas, pero la gente no quiere ayudas, lo que quiere es trabajar. Nunca vamos a llegar al 100% ni de las empresas ni de los empleados con ayudas, por eso tenemos que centrar los esfuerzos en la vacunación. Septiembre es tarde ya, en este país no podemos permitirnos perder otro verano. Tenemos que llegar a finales de junio no sé si con un 70%, pero con un alto porcentaje de población vacunada, esa es la mejor solución. Desde el punto de vista político se está fallando.

Me han llegado a decir en un ayuntamiento que si les daban mañana 1.000 millones iban a tener un problema para usarlo por la burocracia

¿Hasta qué punto son los fondos europeos Next Generation la gran esperanza para las empresas?

Realmente son la única esperanza para la economía española, porque este es un país pobre. Estamos endeudados y el dinero que venga tiene que venir de Europa. Y va a venir con unas series de condiciones. Por eso la preocupación por la carga normativa y administrativa. Me han llegado a decir en un ayuntamiento que si les daban mañana 1.000 millones iban a tener un problema, porque la burocracia no les permite usar ese dinero. Este país aún necesita reformas y es un buen año para aprovechar y acometer esas reformas.

Una de las medidas sobre la mesa es la reforma laboral ¿Temen una contrarreforma?

La anterior reforma laboral dio sus frutos. Estamos de acuerdo en el tema de plantear tres tipos de contratos, no podemos tener una maraña de contratos. Pero en las cuestiones más políticas, Europa tiene claro que necesitamos más flexibilidad. Va pasando el tiempo y la contrarreforma laboral anunciada no se va haciendo. El Gobierno sabe que CEOE no va a admitir derogar las medidas de flexibilidad y lo lógico es acordar. Estamos en línea con el planteamiento de Nadia Calviño.

El presidente valenciano defiende la armonización fiscal autonómica ¿Cuál es la posición de la CEV?

Creo que la competencia es buena y la capacidad impositiva te permite tener competencia. En este tema discrepamos con el presidente Puig, y si hay armonización que sea a la baja. Hay que recordar que Madrid recauda más que Cataluña, que es la que más cargas impositivas tiene. Es mejor dejar que sea la actividad económica la que genere ingresos fiscales, y eso, por ejemplo, se hace desbloqueando licencias. 

Esta guerra fiscal y los roces continuos entre los líderes autonómicos, ¿no puede afectar negativamente y retrasar más la reforma de la financiación autonómica aplazada ahora por la pandemia?

Sobre estos encontronazos entre autonomías, la política es también mucha puesta en escena, como cuando se habla de madrileñofobia. Yo creo que la gente lo tiene muy claro y sabe que esto es política y estamos en elecciones. Sobre la financiación autonómica es importante que se solvente de una vez. En 2019 la ministra Montero se comprometió a que aunque no hubiese unanimidad esta ley saldría por mayoría en el Congreso, lo que me dejo ciertamente tranquilo. En noviembre se cumplirán dos años y no se ha hecho nada. Queremos hacer un posicionamiento en el Congreso en Madrid con partidos y sindicatos. A mí no me vale la pandemia como excusa, no queremos limosnas, queremos lo que nos toca por derecho. 

¿Qué balance hace de esta segunda legislatura del Gobierno del Botànic? 

Hay cargos que parece que estén en la oposición en lugar de en el Gobierno. Se lanza el mensaje de que están permanentemente en elecciones, aunque es verdad que al final desde Presidencia se deja claro que los acuerdos son los que se aprueban en el Consell, al margen de lo que opine o diga cada conseller. Vivimos permanentemente en una situación de polarización en la política que no ayuda a la ciudadanía.

El puerto de Valencia es la única joya de la corona que nos queda

Uno de los últimos choques entre los socios del Consell es la nueva terminal del puerto de Valencia, ¿Temen que el proceso se alargue en los tribunales?

Judicializar se va a judicializar. Pero lo importante es que es un proyecto fundamental para la Comunidad Valenciana, una inversión de 1.000 millones de dinero privado que apuesta por el territorio, el empleo, la economía y la sostenibilidad. Esta es la única joya de la corona que nos queda. Somos el puerto número 1 del Mediterráneo, y el cuarto o quinto de Europa. Si no se hace aquí esa inversión se hará fuera de España. Seamos sensatos, es una infraestructura al servicio de la sociedad. Que tiene que haber una mejor relación puerto-ciudad, de acuerdo. Los técnicos del Estado y si las empresas no tenemos el puerto de Valencia y su conectividad mundial tendremos que irnos a otros puertos y perderemos competitividad. No acabo de entender que cargos públicos se hayan posicionado como lo han hecho cuando afecta a tantas empresas valencianas.

¿Cómo ven el modelo de Feria Valencia? 

Lo importante es que la Feria deje de ser un motivo de presión política. La clave era un acuerdo entre Generalitat y Ayuntamiento para el modelo jurídico, ahora la clave es determinar el modelo de negocio. Tanto Fira Barcelona como Ifema tienen el apoyo de sus Gobiernos. Y el modelo de negocio lo tenemos que marcar los empresarios, no va a ser una decisión pública.

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