Economía

Por primera vez, la duración de los contratos temporales baja de 50 días

  • La media fue de 49 días el año pasado, aunque repuntan en 2020 por el Covid-19
  • La temporalidad creció el pasado año más en el sector público que en el privado
EFE
Madrid

Muchos son los trabajadores que se quejan de que los contratos que firman son cada vez más cortos. La Memoria Socioeconómica y Laboral del Consejo Económico y Social (CES) lo corrobora al apuntar que el año pasado, por primera vez, la duración media de los contratos temporales firmados el año pasado (20,35 millones) se situó por debajo de los 50 días, en 49,1. Además, el estudio del CES pone de manifiesto que se rompió la tendencia seguida los dos años anteriores de un ligero incremento en el tiempo de los contratos, después de colocarse en 2016 en un mínimo de 50,6 días de media. Así, en 2017 se elevó a 51,7 días y en 2018 a 52,2 días.

Aunque la Memoria del CES no entra en los datos del presente año, las estadísticas del Servicio Público de Empleo (Sepe) arrojan que en los siete primeros meses la media de los contratos temporales firmados (7,94 millones) se habría colocado en 52,42 días. No obstante, este incremento podría justificarse por las contrataciones realizadas durante la pandemia por parte de la Administración Pública, especialmente en Sanidad pero también en otro ministerios como Trabajo para aumentar la plantilla del propio Sepe. Eso explicaría que la media se colocase en julio en 60,26 días, una cifra insólita desde 2011. Algo que queda también patente en la media de los contratos de Interino, cuya media suele rondar los 30 día, incluso menos, y sin embargo en abril de este año fue de 49,38 días, en mayo 41,77 y en junio de 41,1.

Efecto de las crisis

Lo cual pone de manifiesto, una vez más, que la crisis económica derivada de la pandemia no es una crisis al uso, pues según se desprende de las medias de los contratos de los últimos diez años, las grandes bajadas se han producido coincidiendo con las crisis.

En 2007, antes del crac de las hipotecas subprime, los contratos temporales firmados aquel año arrojaron una media de 78,6 días, una cifra impensable actualmente, que se vio reducida hasta los 63 días en 2011. En 2013, tras la crisis financiera del euros, se produce otro desplome, desde los 59,3 días de media en 2012 a 53,3 días. En los tres años siguientes, la media estuvo prácticamente invariable, sobre los 53 días, y en 2016 cae hasta rayar los 50 días, concretamente a 50,6. Y tras los repuntes de 2017 y 2018, cae de 50 días, por primera vez en la historia el año pasado.

En el CES resalta que desde el inicio de la crisis de 2008, sin que el periodo de recuperación haya cambiado este panorama, el promedio de duración de los contratos temporales se ha reducido en 30 días. El contrato eventual ha bajado su duración media en 22 días entre 2007 y 2019, y esta ahora en 44 días. Y el contrato por obra o servicio se ha reducido en 39 días, con una media de 53 en 2019. En cambio, la interinidad se mantiene en una duración media parecida, en torno a un mes.

El resto de figuras de contratos temporales, remarca la Memoria del órgano consultivo del Gobierno en materia sociolaboral y económica, presentan duraciones mayores, condicionadas por su propia regulación, y una amplia variabilidad en los resultados anuales consecuencia del bajo número de las que se registran cada año.

Sin embargo, según se recoge en los datos del CES, el descenso de la duración media de los contratos el pasado año no es imputable a las tres modalidad principales (obra y servicio, eventuales e interinidad), que aumentan ligeramente su duración media, sino a los contratos de formación y prácticas.

El estudio remarca que "es interesante apreciar que los contratos más cortos corresponden en mayor medida a personas jóvenes", algo especialmente visible en las menores de 25 años. El 24% del total de contratos de una semana o menos se celebró con personas de esa edad, lo que supone un peso de estos contratos bastante mayor que el que tienen en el total del empleo asalariado temporal (15,6% en los datos medios de la EPA de 2019). "Entre otras cuestiones, esto apunta a la concentración de los contratos muy cortos en el grupo joven (uno de casa cuatro contratos de una semana o menos) que, a su vez, centra en este grupo el problema de la rotación", concluye el CES.

Aumenta en la administración

La evolución del empleo asalariado por tipo de contrato en cada sector fue, atendiendo al sexo, bastante homogénea en el caso del sector privado, con crecimientos similares en el indefinido entre hombres y mujeres, aunque con un descenso algo más pronunciado entre las féminas. Lo que ha supuesto descensos en las respectivas tasas de temporalidad, casi iguales ahora.

En el sector público, por el contrario, el empleo temporal aumentó tanto en hombre como en las mujeres, con algo de mayor intensidad estas, lo que impulsó, sumado al menor número de indefinidos, un crecimiento de la tasa de temporalidad cifrado en 2,7 puntos en entre las mujeres, frente a uno más moderado, de 1,6 puntos, en el masculino.

No obstante, la temporalidad en el sector público está mucho más feminizado. De cada 100 empleadas, 32,4 tienen un contrato temporal, casi 11 puntos porcentuales más que sus colegas masculinos, y casi 7 puntos más alta que las de mujeres y varones en el sector privado.

Las mujeres temporales en el sector público suponen más de una cuarta parte del total asalariado temporal femenino, y son casi el doble de numerosas que los varones temporales en ese mismo sector. Por otra parte, este es el único factor que impulsa la reapertura de la diferencia por sexo, según la Memoria del Consejo Económico y Social.

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forum Comentarios 4

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Las consecuencias de votar socialismo para los trabajadores siempre es la misma desempleo masivo, aumento de la precariedad laboral y bajada de sueldos. Hoy en día se puede decir bien alto que eres más tonto que un trabajador de izquierdas.

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#1
ricardo
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Todo indica un HUNDIMIENTO en la contratación personal y eso que es Veranito, esto va a ser HISTORICO superara con seguridad el récord de ZPARO y el de la Guerra Civil.

No entiendo porque no se toman medidas para evitar el cierre de autónomos y pymes y que puedan reducir su gastos sociales a cero si es posible eliminando las cuotas sociales del empresario autónomo para siempre y fiscales también a cero si reinvierten las ganancias en el negocio y de esta forma se fomenta el consumo antes de que sea demasiado tarde.

Los cierres ya han empezado cuando tomen impulso no va haber quien los pare.

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#2
elo
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Es una causa de la mayor expansión del virus en España. La temporalidad aumenta los contactos.

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#3
Incrédulo
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Esto es una muestra más de que España ya estaba entrando en decrecimiento antes del COVID. La pandemia lo ha acelerado e intensificado.

Cuando una empresa observa incertidumbre y caída de facturación, recorta el empleo y la duración de éste. Y en la situación actual a ver quién es el valiente que contrata de forma indefinida. Si alguien no lo entiende, y le parece mal, pues que se haga empresario. A golpes es como se aprende en muchas ocasiones.

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#4