Economía

Bremmer (Eurasia Group): "Trump está listo para romper el acuerdo comercial con China en los próximos meses"

  • "La renta mínima no es una solución, necesitamos un entrenamiento de por vida"
Nueva York

Ian Bremmer, el presidente y fundador de la consultora Eurasia Group y GZero Media, conversa con elEconomista sobre los efectos geopolíticos derivados de la pandemia en un momento en que considera que Estados Unidos "emergerá en una posición más fuerte de lo que entró en comparación con sus aliados". "El dólar será más fuerte, los bancos estadounidense estarán en mejor posición que los de Europa", justifica, aunque también reconoce que la mayor potencia mundial está perdiendo influencia, algo que sucedía antes de la llegada de Donald Trump y el coronavirus. "Ambos factores no han hecho más que acelerarlo", atestigua.

Con la pandemia y las protestas raciales que se están produciendo en Estados Unidos, ¿cómo puede conciliarse su liderazgo?

EEUU no podrá liderar de manera tan efectiva como lo ha hecho históricamente. Siempre ha habido cierta hipocresía en torno al excepcionalismo estadounidense. Pero ahora tenemos un presidente que está mucho más interesado en la política transaccional y el América Primero. En segundo lugar, el país está increíblemente dividido. Creo que, en muchos sentidos, EEUU emergerá del coronavirus en una posición más fuerte de lo que entró en comparación con sus aliados. El dólar será más fuerte. Los bancos estadounidense estarán en mejor posición que los de Europa. EEUU tiene compañías tecnológicas que dominan mercados, en comparación con el resto de países excepto China. Y esas empresas son cada vez más importantes. Exportamos energía, exportamos alimentos. Pero específicamente en lo que representa EEUU estamos perdiendo mucha influencia y eso sucedía antes de Trump y el coronavirus. Ambos factores no han hecho más que acelerarlo.

¿Cuál es la solución a las protestas contra el racismo sistémico y la brutalidad policial en EEUU?

Este problema empeorará antes de que pueda mejorar dado que el país está pasando por una depresión económica que acaba de comenzar. Pasará tiempo hasta que tengamos una vacuna y volvamos a una nueva normalidad. La clase obrera, particularmente la afroamericana, es una de las que sufre un mayor desempleo. Son los más propensos a perder sus trabajos y son los que si tienen uno probablemente contarán con una mayor exposición al virus. Viven en condiciones en las que es más difícil mantener la distanciar social, es más probable que tengan menos acceso a la atención médica y cuenten problemas de salud preexistentes. Antes de hablar del racismo estructural, la brutalidad policial y sobre George Floyd tenemos una comunidad, que supone más del 12% de la población estadounidense, que sufre mucho más que cualquier otra en EEUU. La respuesta económica inicial de EEUU a la crisis ha sido fuerte y está ayudando a todos pero no todos los que han perdido su trabajo lo recuperarán en el próximo año o dos. El desempleo estructural va a ser mucho mayor. Y nuevamente, los afroamericanos van a enfrentar lo peor.

Dadas las circunstancias, ¿qué posibilidades tienen Trump de ser reelegido en noviembre?

Cerca de 50/50. Está detrás de las encuestas en este momento a nivel nacional por un margen significativo con Joe Biden. Biden probablemente ganaría por varios millones de votos si tuviéramos una elección nacional. Pero esa no es la forma en que elegimos presidentes. Tenemos un colegio electoral, los estados veleta son importantes. El margen entre Trump y Biden en estos estados es mucho más ajustado. Biden tiene una base más amplia, pero no son tan entusiastas. La base de Trump es menor pero mucho más eufórica. Son más propensos a votar. Cuando tienes una pandemia, distanciamiento social y discordia social en las calles, el entusiasmo y la participación son muy importantes. A pesar de que Trump tiene muchos problemas también cuenta con un entorno estructural donde es más fácil privar a los votantes de sus derechos, dado que busca que la participación sea baja. Por eso no apoya el voto por correo.

¿Será la pandemia del coronavirus el catalizador de la Guerra Fría entre EEUU y China?

En este momento vamos en esa dirección. Trump ha mantenido la Fase 1 del acuerdo comercial porque entiende que elevar los aranceles a los bienes de consumo chinos va a costar mucho a los estadounidenses y también perjudicará a los mercados. Pero cuando hablo con altos funcionarios de la Casa Blanca me dicen que está listo para tirar la moneda y romperlo en los próximos meses, especialmente de cara a las elecciones. Eso es un gran problema. Además de eso, estamos ya en una Guerra Fría tecnológica con China en la que estamos tratando de destruir a Huawei y construir un sistema competitivo en redes 5G. Ya no nos sentimos cómodos de que China esté produciendo equipo de protección médica. La gran interdependencia entre EEUU y China impulsada por la globalización está comenzando a deshacer esa estructura. Y eso durará más allá de la pandemia y la crisis económica.

"Para países que tienen agujeros fiscales serios es muy atractivo gravar los servicios digitales"

El virus ha generado múltiples teorías conspiradoras y demostrado una clara ausencia de liderazgo internacional. ¿Potencia esto aún más la crisis del multilateralismo, lo que usted acuña como el G-Cero?

La falta de transparencia y liderazgo es un problema real. El G-Cero lleva desarrollándose durante la última década y se ha exacerbado dramáticamente por varios factores. China se ha convertido en una economía mucho más grande, pero no se está alineada con Occidente. No es ni menos autoritaria ni menos capitalista de Estado. Entre las distintas democracias, tenemos un número creciente de personas que dicen que el sistema está manipulado y por lo tanto no debemos creer en él o apoyar el libre comercio o la inmigración. También tenemos una realidad tecnológica que respalda cada vez más la capacidad de los estados autoritarios para controlar a su población a través de la vigilancia. Hace 10 años, la tecnología y la revolución de las comunicaciones minó a los regímenes autoritarios pero ahora la revolución de los datos los está apoyando. Todo esto fomenta una recesión geopolítica, con un liderazgo global debilitado y fragmentando.

A raíz de la crisis económica del Covid-19, España ha implementado un ingreso mínimo vital, ¿son efectivas este tipo de políticas?

Vamos a necesitar mucha experimentación para comprender cómo adaptar el capitalismo y la red de seguridad social durante un período donde no se cuenta ni mucho menos con el pleno empleo y tampoco se puede obviar el desplazamiento laboral masivo derivad de la tecnología. No estoy seguro de que un ingreso básico sea la forma correcta de atajar el problema. Quizás la solución no se trate tanto de distribuir dinero entre la población más necesitada sino un entrenamiento laboral universal de por vida que garantice el acceso a nuevos empleos. Lo que es evidente es que el viejo sistema que implica que una persona estará vinculada con la empresa para la que trabaja garantizando beneficios y un empleo durante el transcurso de su vida ya no es una realidad para la mayoría de las personas. Ahora es necesario abordar este asunto ya que no se hizo tras la crisis financiera.

"El paquete de ayuda europeo gana algo de tiempo y reduce el populismo entre algunos países"

En España también se tramita una tasa a los servicios digitales, a la que Trump puede podría responder con aranceles. ¿Deben este tipo de gravámenes implantarse unilateralmente?

La tasa a los servicios digitales es muy atractiva para los países como España que tienen graves agujeros fiscales que cubrir y un elevado nivel de deuda. Esto es especialmente evidente en Europa, donde, además, no existen este tipo de grandes empresas tecnológicas. Sin embargo, los gigantes tecnológicos de EEUU se están volviendo cada vez más monopolistas, por lo que no hay duda de que veremos un mayor esfuerzo (unilateral o coordinado) para gravar mucho más a este tipo de entidades.

¿Considera que la pandemia, que ha afectado especialmente a España e Italia, pueda provocar a medio plazo una crisis que fragmente a la UE?

Ciertamente es posible debido a la magnitud de la crisis pero la buena noticia en Europa es que la canciller alemana Angela Merkel cuenta con un índice de aprobación del 80% en este momento gracias a su gestión de la crisis. Ahora tiene una gran coalición muy consolidada y la capacidad de nombrar realmente a su sucesor. Eso también ha permitió a Merkel resurgir como la voz más fuerte de Europa. Y junto con el presidente francés Emmanuel Macron, así como la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, se han aprobado los 500.000 millones de dólares en ayudas y subvenciones para los países europeos más afectados. Algunos en Alemania quieren que este sea un primer paso hacia una mayor integración, otros no, pero al menos gana algo de tiempo y reduce la fuerza de los movimientos populistas en muchos de estos países, que de otro modo estarían generando una mayor disrupción.

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Julius
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Me extraña muy mucho. China no es Cuba y Trump va a durar en el cargo hasta fín de año. Que anden jugando con China que son ahora los amos del mundo. EE.UU, ya no puede imponer nada a China y lo saben.

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