Pruebas

Audi S3 Cabrio: 300 caballos de puro disfrute en un descapotable explosivo

Nos ponemos a los manos de un deportivo descapotable con doble personalidad. Una de las mejores opciones entre los cabrios compactos de altas prestaciones, que sin embargo cuenta con un precio nada contenido. Así es el Audi S3 Cabrio.

El Audi S3 es la variante deportiva del A3. No es la más radical, ya que no llega al nivel del RS3, pero sí es un buen punto de partida para disfrutar de un alto nivel de prestaciones. Además, ofrece más versiones para elegir (3 puertas, 5 puertas Sportback, Sedán de 4 puertas y Cabrio de 2 puertas). Quien se decante por el RS3, que es más prestacional, sólo lo podrá elegir con la primera de las carrocerías citadas. Así que aquí va el primer punto a favor para el S3.

La pregunta es: ¿qué versión elegir? Evidentemente, las preferencias de cada uno marcarán la respuesta, ya que cada cliente tiene sus necesidades de espacio, sus exigencias a la hora de ponerse al volante... Y lo cierto es que cada Audi S3 es diferente. Quien busque practicidad, probablemente deberá decantarse por el Sportback o el Sedán, que son los que mejor cuidan al pasaje y los que más maletero ofrecen; quien simplemente quiera disfrutar de la conducción deportiva y no tenga necesidades espaciales de espacio y versatilidad, sin duda apuntará hacia el 3 puertas; y el Cabrio, ¿a quién va dirigido? Pues a todos los demás, es decir, a los que no piensan amplitud ni se mueren por marcar la vuelta rápida en circuito, pero sí quieren disfrutar del coche de una forma diferente sin renunciar, eso sí a una buena dinámica de conducción.

Hoy nos ponemos a los mandos del Audi S3 Cabrio con cambio S tronic, un olvidado dentro de la gama S del compacto alemán, que, tras conducirlo intensamente durante esta prueba, nos ha demostrado que tiene mucho que decir.

Lo primero que salta a la vista es que el S3 Cabrio está construido sobre la base del S3 Sedán. Su carrocería lo delata y le da toque peculiar de diseño, que queda rematado por una capota textil que aísla muy bien de las inclemencias del tiempo y se acciona de forma automática pulsando un botón en el interior del habitáculo. ¿Por qué de lona en vez de un techo duro? Suponemos que por preservar el romanticismo típico de los cabrio y porque un techo duro le hubiera dado un aspecto quizá demasiado parecido al del S3 Sedán, a pesar de sus dos puertas. En cualquier caso, cuestiones estéticas al margen, las capotas de lona actuales (y en mayor medida las de marcas como Audi), nada tienen que ver con las de antaño. Tapan el viento, el ruido y la lluvia, se colocan sin mover más que un dedo incluso con el coche en marcha... en fin, que apenas plantean inconvenientes frente a un techo duro retráctil.

No es un A3 cualquiera

El Audi S3 Cabrio se distingue de cualquier otro A3 descapotable por elementos como la parrilla, los detalles cromados de los paragolpes, las llantas, las carcasas de los retrovisores plateadas o la cuádruple salida de escape. Todo ello enfocado a marcar un punto de distinción y deportividad. Nada es exagerado, más bien todo es equilibrado, pero sí aporta ese carácter marcadamente deportivo que, de alguna manera, deja a la vista sus intenciones. En el interior también hay algún que otro guiño como la tapicería y el cuadro de relojes específicos de esta versión, en línea con la imagen exterior.

Pero la verdadera joya del S3 descapotable la lleva escondida bajo en capó. Se trata del motor 2.0 TFSI de cuatro cilindros y 2 litros de cubicaje, que entrega 300 CV y se asocia a la tracción integral quattro y al cambio S tronic de 6 velocidades. A diferencia del resto de la gama, esta versión es la única que lleva esta transmisión de serie, sin opción a manual. Seguramente tenga que ver con cuestiones de demanda, ya que el comprador de este tipo de coches probablemente se suela decantar por montar toda la artillería tecnológica cuando configura su coche, cambio automático incluido. La verdad es que poder elegir la caja manual se seis velocidades en el S3 Cabrio no estaría de más, ya que algún que otro conductor con gusto por la conducción más auténtica lo echará de menos. Pero también es cierto que el S tronic funciona realmente bien e incluso mejora las prestaciones y el consumo, así que no diremos mucho más al respecto.

El TFSI tiene la virtud de ser suave y explosivo, a gusto del conductor. Si se conduce de forma relajada, lo normal es que apenas se escuche y que logre consumos relativamente contenidos; por el contrario, al pisar a fondo no sólo cambia el sonido sino que los 300 caballos de potencia y 380 Nm de par salen en manada para catapultar al coche con una aceleración realmente notable. Sin llegar al nivel prestacional de un RS3, no deja de ofrecer unas cifras de auténtico deportivo para disfrutar tanto en recta como en tramos revirados.

Las particularidades de un cabrio

El hecho de ser descapotable hace que tenga ciertas peculiaridades frente a cualquier otro S3, esto es algo que todo cliente debe tener en cuenta antes de tomar cualquier decisión. Y es que, como buen cabrio, esconde una contrapartida negativa en forma de mayor peso (hasta 200 kilos), peores aceleraciones (hasta 6 décimas más lento en el 0 a 100 km/h), consumo más elevado (unas 2 décimas de litro cada 100 km) y, lo más destacable, una factura final que crece en nada menos que 10.000 euros.

Lo bueno es que nada de esto -excepto el precio- llega a ser definitivo. O al menos, si se compara con otros descapotables que derivan de modelos cerrados. Es bastante común subirse a bordo de algunos rivales y notar falta de rigidez en el chasis, crujidos estructurales y, en general, una sensación de pesadez nada agradable. Aquí todo esto apenas se hace patente. Quizá si probamos un S3 cerrado y a continuación nos subimos al Cabrio sí podamos notar alguna diferencia palpable, pero lo cierto es que el descapotable rueda con mucha finura, con aplomo y corre que las pela. Además, tiene pinta que, si se cuida como es debido, envejecerá sin dar mayores problemas en todo lo que tiene que ver con la estructura. Así que este S3 puede ser una buena opción para disfrutar de una conducción deportiva sin temor a que su condición de descapotable acabe amargando la existencia.

Tranquilo y refinado, o con un toque marcado de agresividad. Así es el Audi S3 Cabrio S tronic que hemos probado en Ecomotor. Un coche con dos caracteres bien diferenciados, que no le teme a los viajes largos ni, por supuesto, a las carreteras reviradas. Un modelo de pisada muy certera y enfocado al disfrute más puro. Es un capricho sobre ruedas, no cabe duda, con un precio elevado (53.300 euros), un consumo que coquetea con los 10 litros /100 km en condiciones reales de uso y, todo sea dicho, con unas plazas traseras y un maletero poco generosos. Aquí no se trata de ganar puntos con por la vía de la practicidad sino por la capacidad de emocionar. Y a emociones pocos le ganan.

Lo destacable

- Empuje del motor TFSI de 300 CV

- Calidad en la puesta punto del chasis

- Suavidad de rodadura y terminaciones interiores

Lo mejorable

- Consumo elevado

- El precio se dispara en 10.000 euros frente a un S3 3p

- Plazas traseras poco útiles

Ficha técnica

Motor: gasolina, 4 cil, 1.984 cc

Potencia: 300 CV a 5.600-6.200 rpm

Par motor: 380 Nm a 1.800-5.500 rpm

Consumo mixto oficial: 7,1 l/100 km

Transmisión: automática, 6 velocidades

Maletero: 285 litros

Velocidad máxima: 250 km/h

Aceleración 0-100 km/h: 5,4 segundos

Precio: 53.300 euros

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