Pruebas

El DS3 Cabrio cabalga en solitario

Aunque le costará mucho quitarse el apellido Citroën ?al fin y al cabo no deja de tratarse de un vehículo de este fabricante?, los DS llevan cerca de un año "cabalgando en solitario", y más que lo van a hacer, pues es voluntad del grupo Citroën dotar de una autonomía casi absoluta a su marca premium, al más puro estilo Toyota-Lexus o Nissan-Infiniti.

De hecho, a medida que nuevos modelos DS ven la luz se va ampliando su diferencia de diseño, prestaciones y, en definitiva, de concepto, con sus homónimos de Citroën. Este mismo año, de hecho, veremos modelos exclusivos con la insignia DS, los primeros que no serán una evolución de algún modelo existente de la casa madre, como ocurre hasta la fecha con los DS3, DS4 y DS5.

Hoy traemos a esta tribuna el DS3 Cabrio, una versión del C3 que ya de por sí goza de gran exclusividad, pues no existe versión descapotable del Citroën C3. En concreto hemos tenido la ocasión de probar la versión diésel superior del DS3 Cabrio, la BlueHDi Sport de 120 caballos.

El pasado septiembre llegó el primer lavado de cara para la gama del DS3, que nació, al igual que la marca, en 2010. Y para ello se siguió la moda imperante en los coches más ?pintones? (Mini style) en los últimos meses, que consiste principalmente en dotarles de unos elementos ópticos muy potentes (no en fuerza de luz, sino para dotar de carácter al vehículo, tanto de noche como de día con los Leds) y unos colores, estampados, paneles y adhesivos que permitan al vehículo ser personalizado al máximo, de tal forma que nadie tenga un DS3 Cabrio igual al nuestro. Por tanto, colores nuevos, mucho más atractivos, nada aburridos, combinados con techos en un color diferente al de la carrocería o, como es el caso, con un techo de tela corredizo con alegres y, desde luego, diferentes estampaciones.

El DS3 Cabrio cuenta con la ventaja sobre sus más directos competidores (sobre todo Opel Adam y, por supuesto, el Mini) de que tiene tres puertas? pero cinco plazas ?con las lógicas estrecheces, claro?, pero no estamos desde luego ante un coche familiar. La exclusividad del diseño de fuera se siente por supuesto también en el interior, donde esta versión, la más alta de la gama, repetimos, cuenta con pantalla de navegador, sistema de audio de alta fidelidad, techo eléctrico que se puede abrir o cerrar a cualquier velocidad, etcétera.

En lo que se refiere al comportamiento del vehículo, queda claro que la gama DS no ha gastado su presupuesto solo en temas estéticos, pues este propulsor mueve al vehículo de una forma eficaz, potente y, sobre todo, muy divertida. La denominación ?Sport? no le queda grande en absoluto a esta versión ?recordemos diésel?. Con una amortiguación adecuada, el pequeño DS3 no defrauda tanto en rectas de autopista como en curvas de alta gradación en carreteras pequeñas. Su agilidad está en consonancia con sus 120 caballos de potencia. Y todo ello asociado a un consumo impresionante, que si en teoría es de 3,6 litros, según la información de la marca, a la hora de la practicidad, y tras más de mil kilómetros rodados en todo tipo de asfaltos, el consumo medio ronda los cinco litros. Dicho motor alcanza un par de 270 Nm a 1.750 rpm, con una transmisión manual de 6 velocidades, llegando a los 190 kilómetros por hora, y en 9,4 segundos a los 100.

El DS3 Cabrio BlueHDi Sport de 120 CV parte de un precio de 25.725 euros, si bien su equipamiento de serie es realmente notable: pocas cosas echaremos de menos, tan solo la cámara de visión trasera, apoyacodos delantero, sonido HiFi y navegador en pantalla de 7 pulgadas (integrado en un paquete de 800 euros), y la tapicería de cuero con asientos delanteros calefactables (en un paquete de 940 euros).

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