Motor

Mazda CX-3 Senses Edition: generalista con un toque sibarita

El Mazda CX-3 es el SUV pequeño de la marca, un modelo encuadrado dentro del segmento B, a medio camino entre el urbano Mazda2 y el compacto Mazda3, pero más cerca del primero que del segundo. Sí, a pesar de su denominación, el CX-3 emplea la plataforma del Mazda2 y no del Mazda3 como cabría pensar. Quizá se trate de un simple juego de cifras y letras para darle mayor notoriedad a la imagen del SUV, pero que nadie se vaya a equivocar, porque este coche es más bien pequeño.

Con sus 4,275 mm de longitud, es rival natural de modelos como el Peugeot 2008, el Renault Captur o el Seat Arona. Si se compara con el Mazda2 del que deriva, gana no sólo en sus dimensiones exteriores sino también en su maletero, que cubica 350 litros. También gana en estética, al menos para aquellos clientes que prefieran las siluetas tipo SUV, y eleva la postura de conducción ligeramente (4 centímetros).

Desde estos puntos de vista, es un coche satisfactorio para esos usuarios entusiasmados por la puesta en escena propia de un todocamino urbano. Pero conviene saber que, salvo en las plazas delanteras, donde sí se disfruta de buen espacio, en el resto del coche no va precisamente sobrado. Las plazas traseras son pequeñas, incluso por debajo de la media entre sus rivales, y la zona de carga tampoco sobresale dentro del segmento.

Es decir, que es un perfecto urbanita y un buen compañero de aventuras para parejas o personas sin cargas familiares. Quienes suelan viajar a coche cargado, con todas las plazas en uso, con sillas infantiles y con el maletero hasta arriba, lo suyo es que apunte hacia otro modelo de la marca. Tanto el compacto Mazda3, la berlina Mazda6 o el SUV Mazda CX-5 cumplirán mejor con su papel.

Senses Edition

Este nivel de acabado, situado por encima del denominado Luxury, aporta una serie de elementos entre los que destacan los siguientes:

- Interior con tapicería cuero napa marrón

- Asiento del conductor con regulación eléctrica

- Llantas de 18 pulgadas

- G-Vectoring control: control del par para mejorar la capacidad de tracción

- Asistente de frenada con reconocimiento de peatones

- Alerta de cambio de carril

- Head Up Display a color

- Iluminación Full LED

- Climatizador

- Equipo de audio Bose con 7 altavoces

- Navegador

- Cámara trasera

- Sensores de lluvia y luces

Este nivel de equipamiento encarece el precio del CX-3 en unos 3.000 euros en comparación con el acabado básico, pero puede merecer la pena si lo que se busca es un coche con una buena dotación y, sobre todo, muy pintón a la vista.

El acabado Senses Edition, en cualquier caso, sólo se puede asociar al motor de gasolina de 120 CV con cambio manual (siempre tracción delantera), así que también debe cuadrar esta configuración mecánica.

Un motor peculiar

En la gama del CX-3 hay tres opciones a elegir: un diésel de 105 CV y dos gasolina, de 120 y 150 CV. Curiosamente, el menos potente de todos es el más enérgico. El diésel es que mayor cifra de par entrega -con diferencia- y, por lo tanto, se convierte en el más resuelto a la hora de hacer recuperaciones a coche cargado. Además, es el más austero y el que más combinaciones ofrece: (manual o automático, tracción delantera o integral).

Pero no, no es este el motor que probamos hoy sino el gasolina de 120 CV que monta el CX-3 Senses Edition. Mazda sigue a contracorriente con su idea del rightsizing en contraposición al tan manido downsizing y monta un bloque de 2 litros muy poco apretado, que recuerda en cierta medida a los motores de antaño. No es turbo, es atmosférico, y da lo mejor de sí en la parte alta del cuentavueltas. Esto puede ser bueno para aquellos que quieran jugar con las revoluciones del motor y con un tacto manual de exquisito tacto, pero también puede resultar poco útil para quien ya se haya acostumbrado a conducir coches con motores de gasolina dieselizados, que son la mayoría a estas alturas.

Me refiero a los motores sobrealimentados que dan una buena capacidad de aceleración ya desde regímenes bajos, con curvas de potencia y par amplias y planas. Y no es precisamente el caso del motor Skyactiv del Mazda CX-3 que hoy tenemos entre manos. Y ojo, que es un muy buen motor: suave como pocos, con un sonido bonito, muy fino en su funcionamiento… pero quizá algo carente de fuerza a regímenes medios. Incluso su consumo medio es más que coherente. Pero claro, a la hora de, por ejemplo, realizar un adelantamiento, o nos conformamos con una respuesta escasa y poco ágil en la marcha que llevemos engranada o reducimos un par de velocidades y estiramos las revoluciones como un chicle para poder resolver la maniobra de forma ágil.

Insisto, es un buen motor. A quien disfrute conduciendo seguro que le encanta jugar con sus cualidades. Pero en el día a día es menos práctico que los motores turbo que hoy encontramos en la gama de la mayoría de sus rivales. Me parece importante tener esto en cuenta a la hora de tomar la decisión de compra para no llevarse sorpresas de ningún tipo.

El consumo oficial se sitúa en 5,9 litros (pongamos casi 7 en condiciones reales de uso), al cambio es manual de seis velocidades (se puede elegir automático renunciando al acabado Senses Edition) y la tracción, siempre al eje delantero. La tracción total está disponible en el CX-3 con los motores diésel de 105 CV y gasolina de 150 CV.

Por lo demás, este pequeño todocamino ofrece un diseño interior muy al estilo Mazda2, es decir, moderno y minimalista, muy cambiante según el equipamiento. Los acabados altos de gama aportan pieles de recubrimiento, costuras y otros detalles que le sientan realmente bien.

Cómodo, dinámico, silencioso y atractivo. Así es el Mazda CX-3, un modelo de aspiración SUV y talla reducida, que ya se ha hecho un hueco dentro un segmento cada vez más competido.

Lo más destacable

- Dinámica

- Finura del motor Skyactiv 2.0 120

- Estética

Lo mejorable

- Prestaciones en comparación a motores turbo de potencia equivalente

- Habitabilidad

- Precio elevado

FICHA TÉCNICA

Motor: gasolina, 4 cil, 1.998 cc

Potencia: 120 CV a 6.000 rpm

Par motor: 204 Nm a 2.800 rpm

Consumo mixto oficial: 5,9 l/100 km

Transmisión: manual, 6 velocidades

Maletero: 350 litros

Velocidad máxima: 192 km/h

Aceleración 0-100 km/h: 9 segundos

Precio: 22.210 euros

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Comentarios 1

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pep
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no entiendo, como siguen fabricando,coches de combustion,,contaminar mas?

Puntuación -1
#1