Motor

Aire acondicionado o ventanilla: ¿cómo ahorrar más combustible conduciendo?

Llegado el verano, son muchos los conductores que preparan sus vacaciones y estudian las mejores rutas para llegar a su destino. Ahorrar en el desplazamiento es uno de los grandes objetivos que se persiguen a la hora de realizar un viaje largo, por lo que es recomendable consultar dónde se encuentran las gasolineras más baratas, adaptar la conducción para reducir hasta un 30% el gasto en combustible, o saber escoger la opción acertada en el eterno dilema: ¿bajar las ventanillas o poner el aire acondicionado?

La respuesta a esta cuestión siempre ha sido muy controvertida puesto que en el consumo de carburante inciden diversos factores, como el modelo de coche, la antigüedad de este, su motorización o el estilo de conducción de cada persona, entre otros. Ante tal variabilidad, parece complejo determinar cuál es la mejor alternativa, si bien, el Laboratorio Nacional Oak Ridge se ha encargado en repetidas ocasiones de investigar esta cuestión para tratar de disipar la incógnita a los conductores o, al menos, establecer unos estándares generales desde los que partir.

Los resultados que se pueden extraer de la última prueba, fechada en 2013, son concluyentes: a baja velocidad es más económico circular con la ventanilla bajada, pero, a partir de los 110 km/h, el gasto de combustible es muy similar e incluso llega ser mayor que usando el aire acondicionado.

Para realizar el experimento, se utilizó un Ford Explorer -un todoterreno de dimensiones similares al Audi Q7 que no se comercializa en Europa- y un Toyota Corolla, y se midieron sus cifras de consumo cuando circularon entre los 60 km/h hasta los 120 km/h. El test se realizó en instalaciones cerradas para que no interfiriesen las condiciones meteorológicas externas.

Ponga la temperatura adecuada

Gráfico: Laboratorio Nacional Oak Ridge

Cogiendo como referencia el gráfico del Toyota Corolla, puede apreciarse que durante todo el trayecto y a diferentes velocidades, la manera más económica de circular es prescindiendo del aire acondicionado y con las ventanillas cerradas -evidentemente, una opción descartada en verano-.

En el siguiente escalón, en cambio, los resultados arrojaron la primera conclusión interesante: se comprobó que el aire acondicionado encendido a media intensidad supone un gasto ligeramente superior al de rodar con la ventanilla bajada, a velocidades comprendidas entre los 60 y 95 km/h aproximadamente. Por encima de estas cifras, se revierte esta situación y se agranda la brecha en favor del uso del aire acondicionado, con un ahorro estimado de 0,3 litros cada 100 kilómetros.

Finalmente, con el aire acondicionado operando al máximo y, por ende, exigiendo el mayor rendimiento posible al compresor que se encarga de proporcionarnos el aire frío, el consumo se dispara más que con ninguna de las otras alternativas mencionadas. Si bien, una vez se sobrepasan los 110 km/h, el gasto que conlleva bajar la ventanilla como consecuencia de una peor aerodinámica es mayor que el combustible que se emplea para hacer funcionar el aire acondicionado.

Cabe recordar que, en caso de tratarse de climatizador, el derroche económico también será mayor si enfriamos el habitáculo a 16º-17º que si llevamos una temperatura de 22º-23º.

Por tanto, pasar calor en el coche parece no estar justificado... siempre y cuando lo acompañe con el resto de acciones que terminarán repercutiendo positivamente en su bolsillo.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin