Motor

Marruecos se posiciona como centro regional de la industria del automóvil

Instalaciones de Renault en Tánger, Marruecos. Foto: Archivo

Marruecos comienza a posicionarse como centro regional de la industria del automóvil, con la futura instalación de una megaplanta del grupo francés PSA Peugeot Citroën que viene a reforzar a la existente de Renault en las cercanías de Tánger.

La nueva planta Peugeot se construirá en la localidad Ameur Seflia, en la región de Kenitra (50 kilómetros al norte de Rabat) y estará operativa a partir de 2019 con una capacidad de 200.000 unidades anuales de los segmentos B (utilitarios) y C (berlinas).

Uno de los aspectos novedosos en este proyecto es también la creación de un fábrica para la construcción de 200.000 motores, un hecho sin precedentes en el país magrebí, donde hasta ahora los motores llegan importados.

El proyecto, que refleja la confianza que tienen las empresas francesas en el país magrebí, vendrá a reforzar además el tejido industrial de Marruecos y duplicará así las exportaciones del sector automovilístico, convertido en los últimos tres años en uno de los principales exportadores del país junto a los fosfatos.

El sector automovilístico genera un volumen de negocios de 55.000 millones de dirhams (4.500 millones unos euros) y con un crecimiento anual de un 26 %.

Con esta nueva fábrica, cuyas obras de construcción arrancarán a comienzos de 2016, Marruecos se convertirá en el primer constructor de automóviles de la región del norte de África y se colocará así en el mapa de la industria automovilística a nivel mundial.

El representante en Marruecos de la Organización de Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial (Onudi), Jaime Moll de Alba, dijo a Efe que el sector automovilístico podrá ser uno de los claves para el desarrollo del país por las "perspectivas de desarrollo importantes" que ofrece.

Necesidad de un tejido industrial

Pero para asegurar esa inversión, Moll estima que es necesario desarrollar un tejido industrial de subcontratistas capaz de integrarse en esta cadena de producción que requiere complejidad y un alto nivel de cualificación.

La instalación de Peugeot va a contribuir a crear miles de puestos de trabajo en el segmento industrial: 4.500 empleos directos y 20.000 indirectos, e incluirá además una filial de investigación y de desarrollo que empleará a unos 1.500 ingenieros y técnicos superiores marroquíes.

Los planes de Peugeot contemplan una cuota de integración local de un 80 % a medio plazo, frente al 40 % de la planta de Renault.

El diario L'Economiste, que como otros diarios locales dedicó hoy sus portadas a explicar la importancia del proyecto, indicó que el objetivo del Gobierno marroquí es crear unos 163.000 empleos cada cinco años en este ámbito.

Para poner en marcha este proyecto hacía falta una inversión de 557 millones de euros, que en un 95 % está garantizada por el grupo francés PSA, un indicador de la confianza que genera Marruecos entre la empresa francesa.

La inversión de Peugeot, junto a la existente fábrica del otro constructor francés Renault desde 2012 en Tánger, permitirá a Marruecos alcanzar la masa crítica necesaria de producción de vehículos que animará así a los proveedores de equipos a invertir en él.

La fábrica de Maruecos constituye también para Peugeot una puerta hacia nuevos mercados regionales alternativos en Oriente Medio y África, tras la caída de sus ventas en América Latina y en Rusia.

El presidente del Directorio de PSA Peugeot, Carlos Tavares, explicó desde Rabat que el objetivo del grupo es "es llevar a cabo una ofensiva comercial en el continente africano y en Oriente Medio", cuyo potencial se estima en unos 8 millones de vehículos en 2025.

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