Motor

UGT y CCOO aceptan retomar las negociaciones del convenio colectivo con Renault

  • La empresa pide competitividad para que puedan asignarse nuevos productos a las plantas
  • España podría acoger la producción del nuevo Kadjar y otro modelo para Valladolid
  • La fábrica de motores también contaría con una nueva familia y Sevilla, con nuevas cajas de cambio

Los sindicatos UGT y CCOO de Renault en España han aceptado retomar las negociaciones del cuarto convenio colectivo con la empresa, tras haberlas suspendido en diciembre de 2020.

En el día de hoy se ha llevado a cabo una reunión entre el Comité Intercentros a la que ha asistido telemáticamente el presidente y director general de Renault Iberia y miembro del Comité Ejecutivo Mundial de Renault, José Vicente de los Mozos.

De los Mozos ha trasladado a los sindicatos los proyectos de producción que se podrían adjudicar las plantas españolas, siempre y cuando se firme un acuerdo con el que se alcance la suficiente competitividad que requiere el consorcio galo.

Entre las inversiones que podrían llegar a España está la posible adjudicación de un nuevo vehículo del segmento B que se fabricará en una de las nuevas plataformas de la Alianza y que sería adicional al Captur.

A la factoría de motores vallisoletana podría recalar la producción de la familia de motores HR12, mientras que las instalaciones de Ingeniería de Valladolid se reforzarían con la asignación de proyectos para el desarrollo de la hibridación y de nuevas tecnologías.

En el caso de la planta que Renault tiene en Palencia esta podría optar a la fabricación de la familia HHN de la plataforma C, con tres carrocerías diferentes. Es decir, una nueva generación del Kadjar.

Asimismo, la factoría de Renault en Sevilla optaría a fabricar una nueva generación de cajas de velocidades.

El presidente de Renault España se ha referido al Plan Renaulution como "el más ambicioso de la historia. Un plan de transformación de futuro que permita trabajar con la electrificación, la hibridación y la tecnología E-Tech, sin dejar a nadie atrás".

La sección sindical de UGT en Renault-España considera que "es una buena noticia que se cuente con nosotros en un momento como este, y se pueda garantizar que nuestras cuatro fábricas sigan teniendo actividad, incluso con posibilidad de crecer".

Asimismo, el sindicato ha recordado que "a los trabajadores no pueden únicamente exigirnos esfuerzos. La empresa tiene que entender que la plantilla también tenemos necesidades, que desde UGT defenderemos en la mesa de negociación".

De otra parte, el sindicato ha instado a las Administraciones Públicas de todos los niveles y colores políticos "a que hagan una apuesta sería por el sector de automóvil, que posibilite una transición sostenible desde el punto de vista del empleo. De no ser así, las consecuencias para este sector serán desastrosas".

CCOO, por su parte, también ha aceptado retomar las negociaciones, aunque ha querido dejar claro que "el acuerdo pasa por la cláusula de adjudicación efectivas de estos productos".

Desde CCOO han advertido que el anuncio del plan Renaulution "pone a toda la compañía en modo economía de guerra, una situación que no es nuestra responsabilidad".

Del lado contrario, CGT ha rechazado la propuesta de la dirección de la empresa de "supeditar al resultado de la negociación colectiva" la adjudicación de actividad industrial para los próximos años, algo que ha calificado como "un chantaje en toda regla".

El sindicato anarcosindicalista ha recordado que no es la primera vez que la empresa intenta hacer creer a la opinión pública que el futuro de Renault en España depende de que los representantes de los trabajadores "acepten más recortes de derechos".

Buen plan para España

Luca de Meo aseguró ayer que este nuevo plan estratégico es "bueno" para España, aunque ha matizado que dependerá de la competitividad de las fábricas nacionales, idea que viene recordando desde finales de 2020.

En su opinión, "España tiene una oportunidad porque es un ecosistema muy competitivo". Para el director general del Grupo Renault "la capacidad de producción que habían previsto para el futuro se apoya en realidad en las plataformas que están en España, pero que evidentemente eso dependerá de la competitividad, la cual se está negociando con diferentes interlocutores".

Asimismo, De Meo afirmó que "con toda exactitud no estamos ahí para reducir el empleo, sino que estamos para capitalizar sobre las actividades de la empresa y nuestros empleados son una fortaleza en todo el sistema".

Preguntado por si el grupo galo llevará a cabo despidos o cierres de fábricas en España, Luca de Meo aseguró que "no creo que el punto de partida del plan sea encontrar una forma de reducir los efectivos (refiriéndose a trabajadores). Ya hemos anunciado medidas muy difíciles".

Y es que el consorcio galo llevará a cabo un plan de recortes de hasta 2.500 millones de euros para 2023, que deberán alcanzar los 3.000 millones en 2025.

Para lograrlo, la compañía prevé llegar a 2025 con una reducción de su capacidad de producción mundial hasta los 3,1 millones de unidades anuales, desde los 4 millones de 2019, lo que supone un 22,5% menos. Además, los costes variables bajarán en 600 euros por cada vehículo para 2025. De otra parte, las inversiones y los gastos de innovación y desarrollo se reducirán del actual 10 % del volumen de negocio a un 8 % en 2025.

Con este nuevo programa a medio plazo, el Grupo Renault tiene como objetivo para 2023 lograr más del 3% del margen operacional del consorcio, alrededor de 3.000 millones de flujo de tesorería operacional del Automóvil acumulado y reducir las inversiones y gastos en I + D en alrededor del 8% de la cifra de negocios para 2025.

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