Motor ecológico

Uber admite que usó tecnología de Waymo (Google) en el desarrollo de su coche autónomo

  • El ingerniero responsable de Uber trabajo para Google

La compañía de transporte y movilidad Uber ha admitido que empleó tecnología de Waymo, una empresa propiedad de Alphabet, matriz de Google, en la creación de su coche autónomo, por lo que incurrirá en nuevos costes si quiere seguir desarrollando esta iniciativa. | Uber y Waymo negocian una alianza para el coche autonómo (mayo 2018).

En su último informe de resultados trimestral, publicado esta semana, la empresa anunció que el experto de software independiente que contrataron ambas partes concluyó que "ciertas funciones" del coche autónomo de Uber sí usaban tecnología de la filial de Alphabet.

Las conclusiones del experto "probablemente resultarán en un comisión de licencia o en cambios de diseño que requerirán un tiempo y unos recursos sustanciales para ser implementados", ha alertado Uber. Esto podría "limitar o retrasar nuestra producción de tecnologías de conducción autónoma", ha agregado.

El ingeniero trabajaba previamente para Waymo y, antes de abandonar su empleo, descargó más de 14.000 documentos 

En mayo de 2017, Uber despidió a su máximo responsable en conducción autónoma, Anthony Lewandowski, por espionaje industrial. El ingeniero trabajaba previamente para Waymo y, antes de abandonar su empleo, descargó más de 14.000 documentos relacionados con el desarrollo del vehículo autónomo. Waymo, ante la presión de otras empresas en el coche autónomo inició una empuje a su negocio.

En agosto de este año, un juzgado de California imputó al ingeniero por robo de secretos comerciales.

La disputa legal de ambas empresas se saldó en febrero del año pasado, cuando acordaron contratar a un experto independiente para dirimir si Uber empleaba la tecnología con la que se hizo Lewandowski antes de abandonar Waymo. Posteriormente, en agosto de este año, un juzgado de California imputó al ingeniero por robo de secretos comerciales. En caso de que le condenen, se enfrenta a una pena de hasta 10 años de cárcel.

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