Buen Gobierno y RSC

"El Teatro Real es una institución pública aunque impulsa la colaboración con la sociedad civil"

  • El cambio en los estatutos garantiza la autonomía de la institución
Foto: Ignacio García Belenguer, director del Teatro Real. Daniel G. Mata

Ignacio Garcia-Belenguer se incorporó como director general del Teatro Real en 2012 y acaba de ser confirmado en su puesto hasta 2024, tras gerenciar una auténtica revolución para financiar lograr financiar la institución, involucrando a la sociedad civil española e internacional. Pertenece al Cuerpo Superior de Administradores Civiles del Estado desde el año 1995.

¿El cambio de los estatutos ha sido crucial en todo este proceso?

El cambio de estatutos supuso dotar al Teatro Real de una autonomía propia de las principales instituciones culturales del Estado, que permitiera una gestión estable y profesionalizada. Se plantea en 2007, que el presidente, que es miembro del Patronato y es nombrado por éste, sea una persona independiente, puesto que, hasta esa fecha, el presidente del Teatro Real era siempre el Ministro de Cultura.

Cada vez que se producía un cambio de Gobierno o dentro del mismo Ejecutivo, cambiaba la Presidencia del Teatro Real. Desde el año 1997 hasta el año 2007 hubo siete presidentes, cinco directores artísticos y directores generales. En el año 2007 se incorpora Gregorio Marañón, como primer presidente independiente y se mantiene hasta la fecha actual.

Estos cambios pueden parecen una cuestión baladí, pero no lo son, porque la estabilidad de los cargos es fundamental para el desarrollo del proyecto de la institución y también, entre otras cuestiones para obtener el respeto y la confianza necesarias para el fomento de las colaboraciones internacionales, ya que estamos en un sector en el que los acuerdos con otros teatro internacionales se realizan a largo plazo.

¿Cuánto supuso el recorte de las subvenciones públicas?

En 2012, cuando yo me incorporo al Teatro Real se produjo un importante recorte de las subvenciones públicas provocado por la situación económica de nuestro país. Se pasa de 27 millones a los actuales 13 millones, lo que supone una reducción del 50%.

Este fue el punto de inflexión de todo el cambio y de inicio de un nuevo modelo de gestión cultural basado en la estrecha colaboración de una institución pública con la sociedad civil. En primer lugar, para ser más eficientes en la gestión y generación de recursos propios, y de, forma muy relevante, para involucrar mucho más a la sociedad civil en el sostenimiento de la institución, siempre sin perder la naturaleza pública de la misma.

En este sentido, en los últimos años , junto con el crecimiento de los ingresos propios, que han pasado a representar el 50% de nuestro presupuesto, se ha incrementado notablemente la colaboración empresas y entidades, y las aportaciones de mecenazgo privado, cuyas aportaciones ya superan el 25% del presupuesto anual del Teatro

¿La Junta de Protectores, qué papel ha jugado?

La Junta de Protectores, que está recogida en los Estatutos, es uno de los principales órganos de representación de la sociedad civil en el Teatro Real, en el que están representadas las principales empresas patrocinadoras. Volviendo a la época de la crisis, hay que destacar que, a pesar de las dificultades que había en esos momentos, y a que muchas de las empresas también estaban en plena reducción de sus gastos y patrocinios, se crea una confianza importante en el proyecto del Teatro Real.

Esta confianza hay ido creciendo considerablemente en los últimos años alcanzando un significativo incremento de las aportaciones por patrocinio, que han pasado de 8.603.571 en 2012 a 14.362.755 en 2018, procedentes de las aportaciones de los 110 empresas y entidades, que nos consolidan como la institución cultural con mayor número de patrocinadores. Este creciente apoyo de la sociedad civil ha tenido como consecuencia además el incremento en el número de representantes de empresas patrocinadoras en el Patronato, aunque como ya he indicado, siempre respetando el carácter público de esta institución.

¿Y la Junta de Amigos?

Junto con el patrocinio empresarial, también se ha apostado firmemente por impulsar el mecenazgo privado a través de órganos como la Junta de Amigos, el Consejo Internacional o la Fundación de Amigos del Teatro Real. Se trata en todos los casos grandes amantes de la música que comparten su deseo de formar parte activa del Teatro Real, dando un mayor impulso al mecenazgo individual.

En La Junta de Amigos, que preside Alfonso Cortina, están representadas personas nacionales de relevancia política, económica y social. En ella figuran personalidades tan diversas como, por ejemplo, Alejandro Sanz o Iñaki Gabilondo. El Consejo internacional, que está presidido por Helena Revoredo, se creó con la intención de integrar personalidades internacionales que apoyan al Teatro Real económica y personalmente en un momento de crisis en España. Inicialmente era un proyecto difícil, pero funcionó muy bien ya que Empezamos con 23 miembros y ahora son 57 en total.

¿Otro paso importante es el del Círculo Diplomático?

En 2014 se constituye el Círculo Diplomático del Teatro Real, que tiene por objeto estrechar lazos con los países representados por sus embajadores y propiciar así el necesario intercambio cultural que contribuya a consolidar la imagen del Teatro Real y de su proyecto artístico fuera de nuestras fronteras.

Está compuesto por los embajadores acreditados en España de Rusia, Arabia Saudí, México, Reino Unido, Alemania, Bélgica, Portugal, China, Francia, Colombia, Italia, Japón y Canadá.

¿La formación y apuesta por el público de jóvenes y niños es muy activa?

Conseguir conectar con el público joven y fomentar el gusto por la ópera entre las nuevas generaciones es uno de los objetivos estratégicos del Teatro Real. Existe una gran actividad formativa y de divulgación para jóvenes y niños en la que invertimos más de 2 millones de euros.

Son la gran apuesta del Teatro y por ello las acciones y programas formativos del Real Junior, Universidad a Escena, los talleres de La Ópera al Descubierto, los cursos de verano, y el programa de Amigos Jóvenes del Teatro Real, se refuerzan con una política de incentivos económicos a los menores de 30 y 35 años que permite a los jóvenes acceder a los espectáculos del Real por precios muy asequibles.

También los niños con otras capacidades, ya sean físicas, psíquicas o sociales, tienen espacio en el Aula Social del Teatro Real, cuyo programa se desarrolla en sus salas, utilizando la música como vehículo integrador y terapéutico, con el apoyo de la Fundación Acción Social por la Música. Y, finalmente, apoyamos otros proyectos pedagógicos como el que se lleva a cabo en diversos centros escolares por docentes formados en los talleres.

¿Las nuevas tecnologías, como en otros sectores, son el futuro?

Las nuevas tecnologías digitales y audiovisuales, es otra de nuestras grandes apuestas. Permiten al Teatro Real ampliar exponencialmente su público, dialogar con la audiencia en tiempo real, llevar sus espectáculos a pueblos y ciudades sin teatros de ópera, incluso del extranjero.

Contamos con un departamento de producción audiovisual, y somos el único teatro en España con una plataforma propia de 'streaming', llamada Palco Digital, que nos permite ofrecer una amplia oferta de títulos bajo demanda, y hemos sido pioneros en la retransmisión de una ópera en Facebook o la grabación de una ópera completa en 4K, con Parsifal, de Richard Wagner.

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