Ecoaula

El gran reto de la cuarta revolución industrial

  • Las empresas y las Universidades conviven y mantienen una comunicación directa
Madrid

El último informe de la OCDE alerta a España ante uno de los mayores retos que deberá afrontar en la próxima década: somos uno de los países con mayor porcentaje de empleos en riesgo de desaparecer (uno de cada cuatro) por la implantación de la automatización; además, uno de cada tres empleos sufrirá muy probablemente cambios significativos. Por otro lado, el último barómetro del CIS también ha desvelado que el paro sigue siendo la mayor preocupación para los españoles.

Ante este panorama, ahora más que nunca la Universidad deber ser el campus donde los jóvenes no solo puedan formarse en aptitudes, sino también prepararles para buscar nuevas fórmulas que ayuden a adaptarse de forma rápida a las nuevas exigencias de mercado, e incluso fomentar la creación de nuevos empleos. Para ello se requiere altitud de miras y compromiso por parte de todos: gobierno central y autonómicos, tejido empresarial en su conjunto, medios de comunicación y Universidades. De esta forma, la travesía por el espacio de incertidumbre que nos queda por recorrer será más llevadera y eficiente.

En las sociedades avanzadas del siglo XXI, la Universidad debe ser una parte fundamental del tejido socioeconómico y, de hecho, allá donde observamos mayores conexiones entre sociedad, Universidad y empresas, surgen 'puntos calientes' -alrededor de todo el mundo- en donde se están liderando los proyectos más relevantes de innovación, emprendimiento y liderazgo de industrias emergentes, como es el conocidísimo caso de Silicon Valley o el de Tel Aviv. Estas conexiones generan sociedades más ricas, económica y culturalmente, ya que la Universidad y las investigaciones o los proyectos de emprendimiento pasan a formar parte de la agenda de los medios de comunicación, de los políticos y también de los ciudadanos en general.

En cualquiera de los dos lugares, las empresas no se acercan a las Universidades colindantes simplemente para cubrir puestos de trabajo necesarios, sino que son mundos que conviven en perfecta simbiosis. Las empresas y las Universidades conviven y mantienen una comunicación directa y constante. El tejido empresarial, por ejemplo, busca en los docentes el fomento de investigaciones que puedan cubrir necesidades concretas y permanece atento a las directrices de los docentes acerca de sus investigaciones y los grupos de trabajo que tienen en sus Universidades.

El permanecer en contacto constante con las empresas permite a la Universidad conocer de primera mano las nuevas necesidades que surgen en los mercados y su evolución y, por lo tanto, reflexionar hacia dónde dirigir nuestros esfuerzos docentes; por otro lado, aporta a las empresas un conocimiento más creativo, expansivo y disruptivo.

Afrontar la ya incipiente cuarta revolución industrial, también conocida como Industria 4.0, así como los efectos que conllevará en el mercado laboral es probablemente el mayor reto al que nos hemos enfrentado como sociedad desde la llegada de la democracia. Se trata de una misión para la que debemos trabajar en equipo todos los agentes implicados, abrir puentes de diálogo constante, generar relaciones más estrechas y sólidas que nos permitan diseñar un futuro común y una sociedad más próspera.

Elaborado por José Millet, vicerrector de Empleo y Emprendimiento de la UPV

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