Ecoaula

La senda definitiva de la educación

  • El número de alumnas en las escuelas de negocio ha crecido a lo largo de estas décadas
Madrid

"Hemos sumido sus músculos en la inacción; hemos apagado el fuego de su inteligencia". Cuando Dolors Aleu Riera escribió para su tesis estas palabras en relación a la mujer, ésta no podía asistir oficialmente a la Universidad Española salvo que lo autorizase el Rey o el Consejo de Ministros. Corría el año 1889 y se convertía así en la segunda doctora en Medicina de España, dos décadas antes de que en 1910 la mujer pudiese acceder por ley a la Educación Superior en nuestro país.

Es cierto que mucho ha cambiado esta institución desde aquel documento titulado "De la necesidad de encaminar por una nueva senda la educación higiénico-moral de la mujer", firmado por Aleu Riera; el número de universitarias supera al de universitarios, pero no es suficiente. No lo es porque según la última edición del informe "La Universidad en Cifras", de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas (CRUE), esta proporción disminuye cuando se hace referencia a profesoras de claustro (40,4%), y sigue bajando si dirigimos nuestra mirada al colectivo de decanas o directoras de centro universitario (27%), al de directoras de departamento (27%), catedráticas (20%) y, sobre todo, al de rectoras, apenas siete en todo nuestro sistema.

La situación se hace más complicada si hablamos de mujeres docentes y altos cargos en escuelas de negocios, y no únicamente españolas. Solo el 37% del cuerpo docente de las clasificadas en último ranking europeo de Financial Times son profesoras y, si siete rectoras para 82 universidades es un número alarmantemente reducido, el volumen de mujeres en la dirección general de estas instituciones se puede contar con los dedos de la mano.

Los últimos ocho años de mi carrera profesional he tenido el privilegio de pertenecer a este grupo y ser la primera mujer en dirigir una escuela de negocios y también en presidir la CEMS Global Alliance, institución que agrupa a más de 30 de las principales escuelas de negocio del mundo. En la época en la que yo empecé a estudiar en ESADE tampoco solía haber mujeres en las aulas de estas instituciones; yo era la única de mi curso. De hecho, a cada promoción se la conocía por el nombre dela chica de la clase. La mía era "La promoción de Eugenia".

El número de alumnas en las escuelas de negocio ha crecido a lo largo de estas décadas, pero no en la misma proporción que lo ha hecho en la universidad, y ni mucho menos como para sentar las bases de una próxima generación de responsables de estas instituciones. Por eso uno de los principales objetivos de ESADE es atraer a sus programas el talento femenino. Aunque la media mundial de mujeres en un MBA asciende al 37%, ESADE registró en 2018 un 40% en su Executive MBA y no conforme con superarse a sí misma, en ese mismo año se convertía, según Financial Times en el mejor centro para acelerar la carrera profesional de las mujeres en Europa

Ya hemos dado la vuelta a las palabras que escribiera Aleu Riera hace más de un siglo; nos hemos puesto en acción y hemos avivado el fuego de la inteligencia de la mujer (y del hombre), pero ahora debemos seguir avanzando.

Elaborado por Eugenia Bieto, profesora del departamento de Dirección General y Estrategia de ESADE y directora general de ESADE (2010-2018)

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