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Universidades europeas piden más recursos para impartir calidad

  • Advierten de que las explicaciones post-fácticas están ganando terreno
Madrid

La educación superior juega un rol cada vez más importante en la sociedad no solo en la formación del profesorado, sino también en la generación de nuevos conocimientos que respondan a las necesidades que surjen. Las organizaciones que representan a los directores de universidades de diez países europeos firmaron la Declaración de Viena, advirtiendo de las últimas tendencias que se estaban dando con el objetivo de restringir las libertades académicas, las amenazas a la democracia y para definir el papel que debe tener la educación universitaria en la sociedad.

Representantes de conferencias de rectores de Alemania, Italia, Croacia, Polonia, Suiza, Eslovenia, Eslovaquia, Serbia y la República Checa se reunieron el pasado mes de diciembre con universidades de Austria para evaluar las tendencias crecientes de la sociedad hacia la Pseudociencia y los Pseudo-hechos. En la Declaración de Viena, los participantes que la firman declaran que se encuentran "firmemente convencidos de que los valores básicos de la educación superior reflejan los logros de la iluminación". Los elementos clave en el funcionamiento de las universidades, según este escrito, son la libertad académica, la integridad de la enseñanza e investigación y los estudiantes y personal académico que tienen voz en el funcionamiento de las instituciones.

Los rectores subrayan la importancia del Magna Charta Universitum, documento firmado por 388 rectores y directores de universidades de toda Europa en 1988 y que marca el 900 aniversario de la Universidad de Bolonia en Italia. La Declaración enfatiza la contribución de la educación superior a la sociedad en la promoción del entendimiento intercultural, el acceso igualitario a la educación, la ciudadanía activa y la educación ética. No obstante, los rectores también piden a los gobiernos que apoyen a las universidades en el desempeño de estos roles al proporcionar recursos adecuados y marcos legales apropiados. Tal y como indican en la declaración: "Expresamos nuestra preocupación por los movimientos que se están desarrollando tanto dentro como fuera de Europa y que amenazan el carácter democrático de nuestras instituciones y nuestra sociedad".

Advierten de que las explicaciones post-fácticas están ganando terreno, tanto en la formación de la opinión pública como en los debates políticos, y que las redes sociales les han permitido asumir nuevas dimensiones. Además, piden a los gobiernos que "mantengan un fuerte compromiso con Europa y que protejan los derechos humanos y las libertades básicas". Todos los asistentes se comprometieron a mantener un estrecho contacto y a planificar actividades conjuntas.

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