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Los alumnos de entornos desfavorecidos en España están tres cursos por atrás

  • El 48% de los estudiantes desfavorecidos asistió a escuelas desfavorecidas
Madrid

Un nuevo informe de la OCDE, Equidad en la educación: Rompiendo las barreras a la movilidad social, muestra que no hay ningún país en el mundo que pueda afirmar haber eliminado por completo las desigualdades socioeconómicas en la educación.

El estudio desvela que las claves para cerrar la brecha entre los estudiantes privilegiados y los desfavorecidos socialmente es más motivación y más disciplina.

El informe encuentra un fuerte vínculo entre el perfil socioeconómico de una escuela y el rendimiento de un estudiante. Por tanto, los estudiantes que asisten a escuelas con mayores ventajas socioeconómicas obtienen mejores resultados en PISA. Sin embargo, en promedio, en los países de la OCDE, el 48 por ciento de los estudiantes desfavorecidos asistió a escuelas desfavorecidas en 2015 y no ha habido cambios significativos en los niveles de segregación en la mayoría de los países durante la última década.

Mayor brecha

Los países en la lista negra, donde hay una relación más fuerte entre el perfil socioeconómico y el desempeño educativo, son Bélgica, Bulgaria, Francia, Hungría, la República Eslovaca, Eslovenia y los Países Bajos, donde los estudiantes desfavorecidos obtienen más de 130 puntos en ciencias que aquellos en desventaja. Sin embargo, los reyes de la lista, donde las desigualdades no implican peor rendimiento en las aulas, son Finlandia, Noruega y Polonia.

El estudio ha revelado que en todos los países de la OCDE, la brecha socioeconómica en el rendimiento en matemáticas entre los niños de 10 años fue mayor en Inglaterra, Corea, Nueva Zelanda y Estados Unidos. En Reino Unido, por ejemplo, estas desigualdades también han crecido "marcadamente" entre la adolescencia y la edad adulta temprana. Concretamente, el puntaje promedio en ciencias fue 84 puntos más bajo que el de los estudiantes con ventaja, una brecha equivalente a casi tres años completos de escolaridad. La brecha promedio en todos los países fue de 88 puntos. En España, la diferencia entre los resultados de los alumnos con mejores entornos y los que tienen una peor situación fue similar, 82 puntos, lo que también equivale a tres años. Y esta tónica viene desde años atrás, porque las cosas no han cambiado desde 2006 en términos de desigualdades económicas. En este estudio no se baraja que la crisis española no ha afectado a esta variable, siempre ha habido datos negativos. Sin embargo, otros países que también tenías brechas altas han conseguido reducirlas, por ejemplo, Dinamarca o Alemania, que contaban con porcentajes similares a nuestro país.

Además, el caso español es similar al del resto de países que suspenden en cuanto a resiliencia. El 80,6 por ciento de los alumnos no está satisfecho con su vida, no se siente socialmente integrado en la escuela y sufre ansiedad ante los exámenes.

Cabe destacar que también algunos países y economías que participan en PISA han logrado construir sistemas educativos en los que el estatus socioeconómico representa una diferencia menor en el aprendizaje de los estudiantes, el bienestar y el logro de la educación postsecundaria, cada país puede hacer más para mejorar la equidad en la educación. A pesar ser países más aventajados, algunas potencias mundiales como Estados Unidos, parecen estar estancados.

Barreras de movilidad

Andreas Schleicher, director de Educación de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), comúnmente llamado el padre del Informe Pisa, reconoce que los mejores sistemas educativos miran hacia afuera (los modelos internacionales de éxito), observan de cerca y continuamente sus sistemas y aplican posibles mejoras con esmero.

Schleicher en la presentación del informe ha asegurado que "se ha avanzado muy poco para romper las barreras a la movilidad social y dar a todos los niños la misma oportunidad de tener éxito. Se necesita más inversión para ayudar a los estudiantes desfavorecidos a mejorar, incluido el reconocimiento del papel fundamental que deben desempeñar los maestros".

Para que los estudiantes socialmente desfavorecidos puedan aprender mejor, también los investigadores de este informe recomiendan mezclar a los alumnos. Aquellos que tienen compañeros de clase con antecedentes estables se benefician notablemente. En este caso, los alumnos desfavorecidos españoles que estudian con compañeros en mejor situación obtienen hasta 43 puntos más en la prueba de ciencias.

A veces, sin embargo, no hay necesidad de reformas importantes en la política escolar para hacer una diferencia medible para los estudiantes. Incluso el estímulo de los padres o maestros para luchar por metas ambiciosas en la vida puede hacer maravillas. Ayudar a los estudiantes desfavorecidos a desarrollar actitudes y comportamientos positivos hacia ellos mismos y su educación impulsaría su desarrollo académico. No obstante, es necesario invertir en educación. Se deben destinar recursos adicionales a estudiantes y escuelas desfavorecidas, y reducir la concentración de estudiantes de grupos sociales vulnerables en las escuelas, recomienda el estudio de la OCDE.

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