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Se lanzó el laboratorio SEE en SDA Bocconi para estudiar la economía espacial

  • SEE Lab estudiará dos campos de investigación exclusivos de la economía espacial

Según las estimaciones, el sector espacial tuvo una facturación de $ 350bn en 2017. Es una industria en rápida expansión que ya no está reservada al sector público, sino que cada vez cuenta con más empresas privadas. Se ha creado un centro de investigación dedicado en la Escuela de Administración SDA Bocconi en Milán para estudiar la economía espacial, es decir, el impacto económico de la industria espacial. El Laboratorio de Evolución de la Economía Espacial (SEE Lab) está dirigido por el economista y miembro del grupo de estudio de Recursos Espaciales Minerales de la Academia Internacional de Astronáutica, Andrea Sommariva.

Qué es SEE Lab

Se fundó con el apoyo técnico y científico y la colaboración de organizaciones como la Agencia Espacial Europea como parte de su iniciativa ESA_Lab @, la Agencia Espacial Italiana (ASI), el Instituto Nacional Italiano de Astrofísica (INAF), el Comité de Investigación Espacial (COSPAR), y la participación activa de empresas del sector como Telespazio, SITAEL, e-GEOS, ALTEC y Excalibur Almaz. SEE Lab pretende ser un punto de referencia mundial para el estudio y la investigación de temas relacionados con la economía espacial.

"El laboratorio investigará y promoverá el debate internacional sobre el impacto económico de la explotación espacial, la rentabilidad de su cadena de suministro y los modelos comerciales de las empresas involucradas. El objetivo es ser una autoridad independiente para las empresas en la cadena de valor de la industria ", explica Andrea Sommariva.

Lo que el laboratorio estudiará

SEE Lab estudiará dos campos de investigación exclusivos de la economía espacial. El primero es la economía relacionada con la explotación de la órbita terrestre baja, donde los satélites que observan la órbita del planeta, así como la órbita geosincrónica, donde se encuentran las telecomunicaciones y los satélites de radiodifusión. El segundo campo se encuentra en las fronteras más innovadoras de la economía espacial, es decir, la extracción de minerales críticos como los minerales de tierras raras y los metales del grupo del platino de la Luna y los asteroides (minería espacial) y el turismo espacial.

"El 70% de la facturación anual de $ 350bn de la industria espacial proviene de proveedores de servicios, mientras que alrededor del 30% proviene de la fabricación (construcción de cohetes, satélites e instalaciones en tierra)", continúa el Director del Laboratorio. "Ya el impacto de la cantidad de datos procedentes de satélites, como los que observan la Tierra, ha sido enorme en muchos campos diferentes, incluidos el transporte, la agricultura y la meteorología". Además, la industria espacial está avanzada por ciclos de innovación tecnológica en otros sectores, como la robótica, la impresión 3D y la inteligencia artificial. "No es una coincidencia", explica Sommariva, "que la mayoría de los empresarios que invierten en la vanguardia de la industria espacial pertenecen al sector de la transformación digital".

Como Elon Musk con SpaceX, Jeff Bezos con Blue Origin, cofundador de Microsoft Paul Allen con Spaceship One y Google con Lunar XPRIZE. Las inversiones privadas están revolucionando el sector y ya han reducido el costo promedio por kilogramo de material lanzado en aproximadamente un 50% en comparación con los vehículos clásicos como Atlas V y Ariane 5G.

Cuando miramos hacia el futuro del espacio, las perspectivas son enormes. Aunque enfatiza que los pronósticos no son fáciles de hacer, la Academia Internacional de Astronáutica estima que el tamaño de la economía del espacio más allá de la órbita de la Tierra puede alcanzar miles de miles de millones de dólares.

Espacio: una estrategia económica

"La economía espacial es estratégica debido a los beneficios políticos y económicos que genera", explica Sommariva. "En el corto plazo, la exploración espacial sin duda actuará para aumentar el crecimiento de la economía y el empleo. En el mediano plazo, los efectos predominantes serán los derivados de la innovación tecnológica y su impacto en el resto de la economía. Además, la expansión de la economía del espacio más allá de la órbita de la Tierra permitirá extraer minerales que serán cada vez más necesarios para el desarrollo tecnológico. También serán cada vez más costosos y peligrosos de extraer, especialmente debido a la contaminación producida por su extracción y refinamiento. "Un ejemplo de esto es el neodimio, que se utiliza para crear imanes permanentes. "Salir de la Tierra podría salvar la Tierra", continúa Andrea Sommariva. "Los recursos de la explotación espacial podrían proporcionar una contribución concreta para resolver algunos problemas ambientales, además de afectar la situación política relacionada con la explotación de materias primas en varios países de la Tierra".

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