Ecoaula

El papel de la Educación Superior en la Agenda 2030

  • El futuro y el progreso están en manos de las Universidades
Madrid

Hay decisiones en la vida que suponen un cambio de dirección para las futuras generaciones, de manera que se pueda llevar a cabo una transformación de la sociedad hacia horizontes más positivos y sostenibles en el tiempo.

Los Objetivos de la Agenda 2030, junto con la denominada Cuarta Revolución Industrial, aspiran a propulsar ese modelo de desarrollo económico y social mundial que sea sostenible para los ciudadanos contemporáneos y suponga un cambio de paradigma en los procesos y modelos de negocio, los productos, servicios y su repercusión en el entorno social.

En este sentido, cobran una gran importancia las Instituciones de Educación Superior, cuya misión es alcanzar la sostenibilidad en el ámbito universitario junto con otros valores como la integridad, la formación de calidad y la excelencia en la investigación, que deben ser las principales contribuciones de cualquier centro educativo.

Desde Planeta Formación y Universidades creemos firmemente en ello y apostamos por promover la asunción e implementación de la Agenda 2030 en nuestros centros, tanto en una escala global como local. A este respecto, el carácter global de nuestra red de instituciones, en la que se integran 22 instituciones en 8 países diferentes, nos permite contar con una visión global en relación a los ODS y poder llegar cada año a más de 100.000 estudiantes de 114 nacionalidades que se forman en nuestras escuelas de negocios, universidades, escuelas superiores y centros de formación profesional mediante diferentes programas, niveles, disciplinas, modalidades e idiomas.

Creo firmemente que a la educación superior le corresponde una función destacada y necesaria en la consecución de los ODS, teniendo en cuenta que supone la plataforma que conforma a los profesionales del futuro. Es por ello que resulta tan importante facilitar el acceso al conocimiento e invertir en una investigación de calidad.

Es cierto que la situación de la pandemia está ralentizando los esfuerzos en este sentido y provoca varios interrogantes a nuestro sistema educativo, en relación con la disposición de recursos materiales y humanos para implementar los ODS y con la capacitación de nuestros docentes y gestores, en este sentido.

A nivel interno de las instituciones, en este punto resulta útil recurrir a indicadores que sirvan como una hoja de ruta de las acciones a realizar y evalúen las medidas específicas, diagnostiquen los avances y analicen su evolución con el fin de responder a los compromisos y objetivos propuestos por la agenda 2030.

A medida que la comunidad universitaria (gestores, personal docente e investigador, alumnado) tome conciencia del potencial desarrollo de los ODS, su papel como comunidad educativa será más decisivo en favor de la consecución de estos objetivos.

En este sentido, las Universidades tienen un importante desafío, puesto que sus actuaciones en favor de la sostenibilidad y la integridad deberían ser un modelo para todos los sectores sociales. No perdamos de vista que las personas que en el futuro asumirán la dirección y gestión de las organizaciones, están formándose actualmente en las aulas de nuestros centros.

Hay que contemplar este planteamiento como una inversión de futuro, con el valor añadido de la sostenibilidad y que, mediante una visión 360 pueda involucrar a gobiernos, entidades públicas y privadas e instituciones no gubernamentales, con los que establecer alianzas estratégicas. Paralelamente, los Objetivos de Desarrollo Sostenible ofrecen a las instituciones educativas una forma nueva e integradora de comunicar y demostrar a socios externos cómo contribuyen al bienestar global y local.

Como instituciones educativas, tenemos la obligación y la responsabilidad de alcanzar un mundo más sostenible y próspero desde el punto de vista económico, social y ambiental, y que esté comprometido con las necesidades de las comunidades más vulnerables. Las actuaciones del entorno académico en favor de la sostenibilidad, la paz, la justicia y la integridad deberían ser, además, referencia destacada para el resto de agentes implicados en el logro de lol objetivos de la Agenda 2030.

No cabe duda de que el futuro y el progreso están en manos de las Universidades y debemos responder a la llamada de la futura sociedad.

Elaborado por Mª José Molina, secretaria general de Planeta Formación y Universidades de Madrid

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
FacebookTwitterlinkedin