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Blanca Narváez: "La buena educación financiera puede generar correctos hábitos de ahorro y consumo"

  • Comenzar a formar en educación financiera a edad temprana permite incorporar los comportamientos y hábitos financieramente saludables
Madrid

La educación financiera desde la infancia hoy es sumamente importante para que desde edades tempranas puedan tener una planificación a medio y largo plazo. Blanca Narváez, directora general de Fundación Mutualidad Abogacía, nos cuenta las claves y la importancia de la formación en niños y niñas.

¿Qué es la educación financiera?

El Banco de España reconoce que la educación financiera va más allá de la mera disponibilidad de información y se extiende a los conocimientos, conductas y actitudes que nos permiten tomar decisiones financieras acertadas a lo largo de la vida, tener hábitos financieros saludables y conocer las oportunidades y riesgos de los productos financieros que contratamos (cuentas, tarjetas, créditos, hipotecas…).

A pesar de que los conceptos financieros los podemos encontrar en algunas plataformas online, adquirir conocimientos y desarrollar actitudes y comportamientos no es una tarea tan sencilla. Yo comparo la educación financiera con hacer régimen o deporte: muchos lo consiguen de manera independiente y autónoma, a través de consejos o formación online, otros se apoyan en un nutricionista para adelgazar o en acudir al gimnasio para hacer ejercicio.

En nuestro caso, algunas personas necesitarán de un asesor financiero para diseñar bien estas finanzas y finalmente tomar las decisiones acertadas.

¿Por qué es tan importante?

El fin de los conocimientos, actitudes y conductas es tomar decisiones acertadas. ¿Qué podemos entender por decisiones acertadas? No se refiere únicamente a ganar dinero con nuestras decisiones financieras, sino que esta definición abre el concepto "acertar" a conseguir los objetivos que cada individuo se plantee lograr a través sus decisiones financieras.

Tener un conocimiento adecuado desde que somos pequeños es esencial, de forma que se incorporan comportamientos y actitudes en nuestro funcionamiento natural que nos ayudarán a la hora de tomar nuestras propias decisiones.

¿Por que? se le concede hoy tanta importancia a la educación financiera en todo el mundo?

600 años a.c., el mundo del comercio, que se materializaba en forma de trueque, sufrió una profunda transformación cuando surgió el dinero en forma de monedas de oro, permitiendo a partir de entonces atesorar valor en un material genérico. En la actualidad, se sigue utilizando el dinero como medio de cuantificación y acumulación del valor y nos permite su intercambio por bienes y servicios.

Resulta esencial comprender los mecanismos que llevan a su generación, su intercambio y a su pérdida, así como a la gestión de los riesgos entre otros factores.

Hoy en día es frecuente gastar el dinero que uno tiene a medida que lo ingresa. Mucha gente no tiene planificación a medio y largo plazo, ni reflexiona lo que quiere o puede gastar. Estos comportamientos llevan a estos individuos a callejones sin salida, en los que pierden la libertad de elegir y se ven abocados a tomar decisiones dolorosas que, de haberlo sabido antes, hubieran evitado sin ninguna duda. Circunstancias como la pérdida de trabajo, una enfermedad propia o de un ser querido, dependencia o accidente, sucesos no previstos, pueden ser el detonante de situaciones financieras verdaderamente dramáticas.

Por el contrario, los individuos que son capaces de comprender el funcionamiento de la sociedad en la que vivimos, los riesgos con consecuencias económicas, pueden planificar y anticipar a través de decisiones (que muchas veces suponen una renuncia presente para lograr objetivos en el futuro: ahorro) que les llevan a optimizar sus objetivos generando tranquilidad y estabilidad en momentos de dificultades e imprevistos. Cuestiones como comprender una nómina, el efecto fiscal de determinados ahorros, el riesgo de determinada combinación de decisiones que generan deuda, son algunos de los factores que componen esa educación financiera, que permite vivir tranquilo.

Un estudio reciente del Observatorio del Ahorro Familiar, promovido por Fundación Mutualidad Abogacía y IE Foundation bajo el título "Determinantes del ahorro en los hogares", revela que la educación financiera tiene una incidencia determinante y positiva sobre la tasa de ahorro en los hogares y que, siendo cierto que los menores rangos de renta son los que menos ahorran, solo el 50%, también es cierto que hay otro 50% que sí ahorra. Por lo que, a pesar de la situación socio económica, estos rangos de rentas bajas también son capaces de ahorrar.

¿Cómo es actualmente la educación financiera de los niños y niñas en España?

La educación financiera de los niños y niñas en España es absolutamente insuficiente en el currículo obligatorio, tanto en primaria como en secundaria bachillerato y formación profesional.

Según el Real Decreto 157/2022, de 1 de marzo, por el que se establecen la ordenación y las enseñanzas mínimas de la Educación Primaria, la educación financiera se imparte en ciencias sociales, matemáticas y cultura emprendedora, siendo insuficientes los contenidos y desarrollos competenciales que serán de aplicación a partir de septiembre del 2022. En secundaria, esta educación financiera está reservada en 4º de ESO y Bachillerato a los que eligen asignaturas optativas de economía y emprendimiento.

La realidad es que pocos centros educativos imparten contenidos de educación financiera estructurados y progresivos permitiendo una completa comprensión del sistema económico y social de nuestro país, ni se promueven las actitudes y comportamientos necesarios para que estos conocimientos puedan convertirse en las decisiones acertadas que comentábamos antes.

¿La educación financiera podría evitar a los niños y niñas de hoy ser víctimas de estafas y ciberestafas en el futuro?

La educación financiera también debe tener contenido digital, no solo con la digitalización de los niños y niñas, sino también con la digitalización de las entidades financieras y de la aparición de nuevas fintech que ofrecen productos y servicios financieros digitales a la sociedad. Es esencial que en la formación de niños y niñas se aborden cuestiones como la seguridad en internet a todos los niveles incluyendo las transacciones financieras.

También es importante que los niños y niñas comprendan los conceptos de la inversión: la combinación de rentabilidad, riesgo y plazo nos permiten entender que si las rentabilidades que nos ofrece un determinado producto en internet es desproporcionadamente alto, será bien porque el riesgo es muy alto y/o el plazo por el que inmovilizo el dinero es mucho mayor que el de otros productos con rentabilidades menores. Por lo tanto ofrecimiento de rentabilidades desorbitadas sin riesgo no es una combinación que pueda darse y debe hacernos dudar de la veracidad de estos productos.

Internet también ha cambiado la manera en la que confiamos en personas y entidades que no conocemos. Por ello también hay que formar a los niños y niñas en las ciberestafas como el physhing, el farming y otros donde, a través de formación, se puede alertar a los jóvenes usuarios sobre cómo identificar este tipo de estafas en mensajes y páginas web y cómo proceder ante una ciberestafa cuando ésta ya ha sucedido.

¿La educación financiera puede generar correctos hábitos de ahorro y de consumo?

La buena educación financiera puede y debe generar correctos hábitos de ahorro y consumo y debe empoderar a niños y niñas en el ejercicio de la ciudadanía activa a través de sus decisiones. Este es uno de los objetivos del programa "Laboratorio de ahorro y consumo responsable" de Fundación Mutualidad Abogacía, un programa en el que, a través de actividades lúdicas basadas en design thinking, los participantes comprenden los conceptos de ingreso y de gasto, el presupuesto personal, aprenden a diferenciar las necesidades de los deseos, experimentan la toma de decisiones sobre el ahorro y desarrollan capacidades de consumo responsable y sostenible. Fundación Mutualidad Abogacía pone al servicio de la sociedad, de los centros educativos, así como de los ayuntamientos y de las familias, de forma gratuita, este programa que desarrolla los hábitos de ahorro y de consumo responsable.

¿Cuáles serían las claves para empezar a tener una buena educación financiera desde niños?

Sin duda la educación financiera, como la educación en general, está íntimamente ligada al ejemplo que damos los padres a nuestros hijos a través de nuestros comportamientos. Por ello, es importante compartir con ellos nuestras decisiones de renuncia con alegría y poder celebrar el logro de nuestros objetivos cuando éstos sucedan.

El hecho de ser pequeños no impide que puedan entender la mayoría de las decisiones financieras que tomamos.

Debemos saber que nunca es demasiado pronto para hablar de estas cuestiones con ellos. El valor del trabajo y el esfuerzo, la planificación y previsión financiera, el ahorro, etc, promovidas por decisiones conscientes, deben ser parte de nuestras conversaciones.

Cuando la educación financiera se da en el centro educativo, los padres no se ven solos ante la promoción de estos conocimientos, actitudes y comportamientos. Hay estudios que relacionan al centro educativo como el mayor determinante a la hora de lograr una mejor educación financiera, y es que la tribu también educa. Por ello reclamar al centro educativo de tus hijos una formación integral en educación financiera es esencial y debería ser una prioridad.

A veces esta opción no es posible, y a veces la educación financiera que reciben nuestros hijos en el centro educativo no es suficiente.

En este caso, los padres debemos tomar la iniciativa de su formación y realizar una planificación de los conceptos financieros en función de su edad y capacidades para abordarlos poco a poco.

¿Dónde reside la importancia de la educación financiera desde temprana edad?

Comenzar a formar en educación financiera a edad temprana permite incorporar los comportamientos y hábitos financieramente saludables en el funcionamiento básico del individuo prácticamente sin esfuerzo.

Se aprenden conceptos que después pueden aplicarse en otros dominios de la vida, logrando autonomía, responsabilidad, comportamientos éticos, sostenibles y equitativos por el camino.

¿Qué tipo de ejercicios podrían practicar en casa los padres con sus hijos?

Como todo en la vida, cuanto más se ejercitan determinadas capacidades más se desarrollan, por ello animamos a los padres a promover una cultura financiera experiencial, desde edades tempranas permitiendo que nuestros hijos tomen responsabilidad sobre las finanzas, realicen recados con contenido económico para los padres, gestionen presupuestos, experimenten el ahorro.

Es especialmente útil realizar estas actividades en el formato de reflexionar, planificar, ejecutar y revisar lo ejecutado analizando los resultados y haciendo propuestas para la siguiente ocasión. Este modelo ayuda enormemente a desarrollar la capacidad de reflexión y planificación claves en los comportamientos financieros saludables, reduciendo la impulsividad tan negativa en tomas de decisiones sobre todo en el consumo.

Un posible ejemplo sería tomar responsabilidad sobre la lista de la compra.

En la fase reflexiva, daríamos determinadas condiciones como la combinación de frutas y verduras con proteínas, daríamos opciones a la mejor elección de determinados productos, analizando calidad, marca y precio, definiendo un presupuesto de partida. Una vez en el supermercado, es bueno dejarles elegir y confundirse, para después poder reflexionar sobre lo sucedido y poder planificar para la siguiente compra.

Es seguro que encontrarán maneras ingeniosas de lograr lo que desean, y probablemente tendrán en ocasiones que renunciar a lo que les apetece en favor de lo que es necesario. La educación financiera puede y debe generar un espacio lúdico, donde disfrutemos acompañándoles a la vez que nuestros hijos desarrollan estas capacidades básicas para la vida.

¿Cómo recomiendas enseñar a los niños los beneficios de la educación financiera?

La mejor manera de mostrar a los niños los beneficios de la educación financiera es poder experimentarlos. Trazar objetivos con ellos y trabajar juntos para lograrlos celebrando los éxitos es en mi opinión la mejor manera de permitir que nuestros hijos comprendan las ventajas de las decisiones financieras formadas e informadas.

Las experiencias de éxito van a favorecer la reiteración en esos comportamientos haciendo de los mismos una forma de entrenamiento.

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