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La falta de educación es el factor más influyente en la violencia de género, según los jóvenes

  • El estudio recoge la percepción de adolescentes y jóvenes entre 15 y 29 años
Madrid

La falta de educación es señalada por las adolescentes y jóvenes de 15 a 19 años como el factor que más influye en la violencia de género, seguido muy de cerca por los estereotipos de género que forman parte de la educación patriarcal. Así lo creen casi cuatro de cada diez chicas (37,2%), lo que se traduce en que el porcentaje haya aumentado en 12 puntos desde 2019.

Otra causa estructural señalada por los jóvenes es la desigualdad entre hombres y mujeres, que indican el 33% de ellas y el 17% de ellos, así como la impunidad de los infractores, con un 26,9% y 16,2%, respectivamente.

Por otro lado, las causas que justifican a los agresores, como el consumo de alcohol y otras drogas, señalado por el 18% de mujeres y el 23,5% de hombres, y las rupturas o conflictos de pareja (18,3% entre ellos y 15% entre ellas) se mencionan en menor medida y han tenido una tendencia descendente en los últimos años.

Estos son algunos de los resultados del 'Barómetro Juventud y Género. Identidades y representaciones en una realidad social compleja', una investigación del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de la Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (Fad), realizada a través de 1.200 entrevistas a jóvenes entre 15 y 29 años.

El estudio recoge la percepción de adolescentes y jóvenes entre 15 y 29 años en ámbitos relacionados con las diferencias y desigualdades de género, las identidades, experiencias afectivas y percepciones sobre la desigualdad entre hombres y mujeres.

Por otra parte, y según la investigación 'Entre la confianza y la violencia. Ambivalencias en las sexualidades juveniles', desarrollada en el marco del programa de Ayudas a la Investigación del Centro Reina Sofía sobre Adolescencia y Juventud de Fad, son numerosas las tensiones y contradicciones que las y los jóvenes enfrentan actualmente en el ámbito afectivosexual, y en su discurso queda claro que las violencias patriarcales se manifiestan e interfieren en buena parte de sus relaciones sexuales.

Los discursos analizados en esta investigación señalan la necesidad de romper los mitos del amor romántico, como la entrega absoluta, el olvido de una misma, la lealtad, la fidelidad o la sumisión; y diseñar formas alternativas de relacionarse desde el respeto y el reconocimiento.

Los resultados muestran que hay un cierto grado de violencia a la que se ven expuestas en sus relaciones sexuales y afectivas y que se manifiesta, por ejemplo, en la pornografía, donde la mujer es cosificada y utilizada para el disfrute masculino.

En este sentido, Fad puso en marcha la campaña digital 'Por no, porno. Educa a tus hijos antes de que el porno lo haga por ti', con el objetivo de alertar a las familias sobre las graves consecuencias que puede tener sobre sus hijos un acceso temprano a la pornografía.

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