Ecoaula

La falta de talento amenaza la transformación digital

  • En Europa, el 64% de las grandes empresas y el 56% de las pymes tiene problemas para encontrar talento
Madrid

El reguero de estudios que continuamente se están realizando apuntan a una misma realidad: el déficit de talento digital ya es notable. El cambio tecnológico ha traído consigo que las estructuras de empleo se modifiquen. En un mundo predominado por la presencia de las tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC), las habilidades demandadas por las empresas, que también se encuentran en transformación, han variado y los trabajadores van a necesitar desarrollar nuevas habilidades.

El 87% de los directivos está sufriendo o espera sufrir las consecuencias de la brecha de competencias digitales en su plantilla. Pero yendo a por datos más amplios, en Europa, el 64% de las grandes empresas y el 56% de las pequeñas y medianas están teniendo problemas para encontrar talento para puestos de trabajo que requieren de conocimientos tecnológicos. Esas son algunas de los datos que ha arrojado el estudio encargado por Salesforce a RAND Europe (Digital Skills Research) y que ha sido presentado en el evento "Transformación Digital: el desafío del talento", celebrado por ISDI, escuela de negocios especializada en tecnologías digitales, y Salesforce, la empresa líder mundial en tecnologías para la gestión de la relación con los clientes (CRM).

''La escasez de talento digital se está convirtiendo en el principal desafío no solo para las empresas tecnológicas, sino también para todo tipo de organizaciones en transformación digital'', ha explicado Enrique Polo de Lara, Vicepresidente Senior y Country Leader de Salesforce Iberia. El problema radica en que ''los sistemas educativos tradicionales no están preparando a los trabajadores para seguir el ritmo de los avances tecnológicos y de las habilidades precisas para cubrir los nuevos puestos de trabajo''.

En España, el 70% de los puestos de trabajo tendrán un componente claramente tecnológico

Las competencias digitales, el siguiente paso en el desarrollo de la sociedad

Ya avanzó el Foro Económico Mundial (WEF, por sus siglas en inglés) en 2020 en su informe que el 50% de todos los empleados necesitarán volver a capacitarse para 2025, y eso ocurrirá a medida que aumente la adopción de tecnología. Una muestra de ello es que el 27% de las ofertas de empleo registradas en el Mapa de Empleo de la Fundación Telefónica están directamente relacionadas el sector tecnológico. De las 229.967 ofertas de empleo publicadas entre julio y octubre, en Infojobs o Tecnoempleo así como otros portales, 62.679 puestos están directamente ligados a la tecnología: sectores TIC, desarrollo de software o a la programación.

Se estima que, en el caso de España, el 70% de los puestos de trabajo tendrán un componente claramente tecnológico, pero ''el desafío no está únicamente en las profesiones puramente tecnológicas, como expertos en TI, ciberseguridad o programadores'', ha asegurado Jorge Villabona, Managing Director de ISDI CRM.

Los conocimientos tecnológicos han de ser transversales y, añade Villabona, ''los trabajadores de muy diversas especialidades deben incorporar las soluciones digitales como herramientas habituales de trabajo''. Y al igual que se estudia ''la lengua y las matemáticas'' se han de adquirir competencias digitales. Una cuestión en la que ''las empresas juegan un papel activo a la hora de desarrollarlas'', ha afirmado.

Lo cual demuestra que se necesita por parte de las empresas hacer un esfuerzo para formar a sus plantillas y dotar a los trabajadores de esas habilidades que actualmente demanda el mercado. Sin embargo, lo cierto es que la mayoría de las empresas ''vuelan a ciegas'' con respecto a las habilidades que necesitan incorporar su plantilla, la transformación y la oferta, demanda, disponibilidad, así como la ubicación de esas habilidades. El 53% de los que respondieron a una encuesta reciente de TalentNeuron dijeron que la incapacidad para identificar las habilidades necesarias era el principal impedimento para la transformación de la fuerza laboral. El 31% informó que no tiene forma de identificar las habilidades líderes en el mercado.

La situación del talento digital

Pero la realidad es que, ante esa falta de profesionales capacitados para afrontar el cambio tecnológico, las empresas han de asumir un papel de liderazgo a la hora de formar a los trabajadores y potenciar sus habilidades digitales. España necesita abordar una brecha que no para de crecer. Tal y como apunta el Foro Económico Mundial, se estima que para 2022 las tecnologías emergentes generarán 133 millones de nuevos roles de trabajo y se perderán 75 millones de trabajos actuales, lo que se traduce en que se generarán 58 millones de nuevos puestos.

Polo de Lara enfatizó la importancia de la educación a la hora de adquirir estas habilidades y considera que ''es necesaria una revolución educativa para el trabajo del futuro''. Una transformación que ''debe contar con la participación de las empresas, que pueden ayudar a cultivar la cultura de la formación continua, empezando por establecer mejoras en las competencias de sus propias plantillas'', sentenció.

La demanda de talento tecnológico está superando a una oferta que es ya escasa

Entre las conclusiones en el estudio de RAND Europe, la brecha de competencias tiene múltiples causas. Por un lado, la demanda de talento tecnológico está superando a una oferta que se queda ya escasa. Además, los elevados costes y los enfoques actuales de la educación tradicional hacen que se produzca un aumento en las barreras de aprendizaje. Del mismo modo que el acceso a la infraestructura y las competencias digitales está limitado por la situación socioeconómica.

El evento ha contado con una mesa redonda en la que han participado diversos socios de Salesforce, de manera que han aportado su punto de vista respecto al impacto del talento en sus propias organizaciones y en el mercado en el que se desarrollan. La mesa redonda, moderada por Ana Vertedor, vicepresidenta de Alianzas y Canal de Salesforce Iberia, ha contado con la participación de Luis Méndez Coca, director en The Cocktail, Juan José Sogues, Founder & VP CoE Salesforce en Leadclic, David García Fuentes, CEO de OmegaCRM y Ander Jauregui Dominguez, Socio y Chief Strategy Officer de BMind.

Los participantes han resaltado que la crítica situación actual del talento digitales tiene tres consecuencias principales. La primera es que, genera dificultades a la hora de reunir los equipos para desarrollar proyectos, de manera que se ralentiza su puesta en marcha. A su vez, genera inflación salarias y provoca presión sobre los costes. La tercera consecuencia, es que existe una fuerte competencia por el talento con experiencia.

Entre las posibles soluciones existentes, Salesforce e ISDI proponen que tanto las empresas dedicadas al sector tecnológico como sus socios y las empresas que están embarcadas en procesos de transformación digital. Para la creación y desarrollo de talento, sugieren que las empresas traten de favorecer la empleabilidad de trabajadores aún no cualificados mediante programas de formación específicos. Empleando recursos en políticas de upskilling, evolucionando las competencias de los profesionales y reskilling, ayudando en el reciclaje de diversos perfiles. También aconsejan la contratación de profesionales que tengan formación, pero carezcan de experiencia laboral.

Del mismo modo, recomiendan que se acepte cierto nivel de rotación profesional en los grupos de trabajo, buscando la formación de equipos que cuenten con distintos perfiles y niveles de experiencia. Sin dejar de lado la necesidad de favorecer a los trabajadores las condiciones de flexibilidad, teletrabajo y conciliación. Así como promuevan el desarrollo de talentos que hasta ahora no son considerados como, por ejemplo, mujeres en situación de desempleo o profesionales senior, de forma que ayudan a su vez a cerrar la brecha digital, que se acentúa además por motivos de género o edad.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.