Ecoaula

Ahora es su turno: los estudiantes evalúan a sus escuelas de negocios

  • Se ha publicado la Calificación de Impacto Positivo (PIR) 2021, una valoración elaborada gracias a las opiniones de los alumnos
Madrid

Tras fijarse los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas (NN. UU.) muchas escuelas de negocios han introducido cambios para ser más sostenibles, pero también, para incrementar su impacto positivo en la sociedad.

Para determinar su mejora, han participado 46 escuelas de negocio de 21 países en la Calificación de Impacto Positivo (PIR por sus siglas en inglés) en el Foro Global PRME de Naciones Unidas.

El PIR es una calificación de carácter anual que se realiza desde 2020 y que es ''por los estudiantes y para los estudiantes'' de las escuelas de negocio. El objetivo de ello es recoger las voces de los alumnos en cuanto a cómo perciben las escuelas y el impacto de estas en el mundo: cómo su escuela trabaja en pos de los desafíos sostenibles –los fijados en la Agenda 2030- así como estas los preparan para ser líderes empresariales responsables.

La calificación se obtiene a través de las respuestas a las 20 preguntas que completan los estudiantes, donde evalúan siete dimensiones de impacto relevantes que se ubican dentro de tres áreas: Energizante, Educativo y Atractivo. A través de esos datos se extrae una puntuación general del PIR de la escuela de negocios a analizar y se clasifican en cinco niveles de impacto positivo –siendo el primer nivel el más bajo y el último el superior, según el orden citado-: Comenzando, Emergente, Progresando, Transformando y Pionero.

Esta forma de evaluar ofrece a los estudiantes de las escuelas de negocios de todo el mundo una oportunidad única para calificar a sus propias escuelas sobre cómo están resolviendo los desafíos sociales y sostenibles, y cómo perciben el impacto positivo de su institución en la comunidad y la sociedad en general.

Pese a que ninguna escuela española se encuentra en el nivel superior (escuelas de negocios pioneras), sí que se han obtenido tres de ellas una calificación del cuarto nivel (escuelas de negocios transformadoras) entre las 24 que lo integran: ESADE Business School, EADA Business School, UPF Barcelona School of Management.

El decano de EAE Business School –escuela que obtuvo el nivel tres (la única española en este grupo), Escuela en Progreso-, Josep Maria Altarriba, ha señalado que "el mayor compromiso que EAE adquiere, para garantizar un sistema económico más sostenible y con impacto social, empieza a reflejarse en el análisis de terceros, como es el caso de Positive Impact. Nuestro trabajo e implicación en esta dirección ya no tiene vuelta atrás".

Finalidad del PIR

El PIR fue creado por expertos de escuelas de negocios junto con ONG globales: WWF, Oxfam y UN Global Compact. Las asociaciones internacionales de estudiantes Oikos, AIESEC y Net Impact también forman parte del PIR, que cuenta con el apoyo de VIVA Idea y Fehr Advice.

La finalidad del PIR, según el director ejecutivo y representante de la Red de Global Compact Network en Suiza (la red local de Naciones Unidas Global Compact), Antonio Hautle, es que "las empresas pueden ser una fuerza para el bien, y esto se ve reforzado por los estudiantes que son la próxima generación de líderes empresariales. El PIR apoya a las escuelas de negocios para priorizar la educación en gestión responsable: los principios del Pacto Mundial de las Naciones Unidas y PRME apoyan firmemente estas ambiciones".

El PIR apoya a las escuelas de negocios para priorizar la educación en gestión responsable, por lo que ''la voz de los estudiantes es probablemente el stakeholder (grupo de interés) más crítico para una escuela de negocios'', de ahí que con esta calificación pretendan ayudar a ''crear no solo una sana presión, sino que inspiramos y facilitamos para acelerar el cambio'', explican en el documento de la calificación que mide el impacto de las escuelas de negocio en la sociedad.

Críticas hacia los rankings

Realmente la idea de esta calificación es favorecer a los estudiantes, precisamente porque los rankings de las escuelas de negocios a menudo ''siguen ciegamente el dinero'' -citan en el informe realizado sobre el PIR- por su fuerte enfoque en los salarios y en el desempeño económico y que reflejan la motivación con la que se crearon, pero actualmente los estudiantes exigen otros datos. De ahí que se creara recientemente el PIR con el propósito de conectar con las demandas cambiantes de las escuelas a la hora de abordar cuestiones de impacto social y sostenibilidad, y que se alejan de otros parámetros que sí son de interés para los potenciales estudiantes.

Una encuesta realizada en 2018 -Are MBA rankings fit for purpose?- por la Asociación de MBA entre las partes interesadas de las escuelas de negocios internacionales cuestiona seriamente la efectividad de las clasificaciones de MBA (Master of Business Administration). Si bien este tipo de ranking no consiguen suplir las demandas de los estudiantes sí se ha demostrado que son determinantes a la hora de que escojan una u otra escuela para realizar un MBA.

En la misma encuesta recogen que la mayoría (el 59%) de los participantes tienen opiniones sobre los cambios que harían en las clasificaciones de MBA. Solo el 12% de las partes interesadas cree que no hay que hacer ningún cambio y el 29% no sabe qué cambios habría que hacer.

Aunque las opiniones son muy variadas hay temas comunes. Un punto de vista común es que los salarios deberían tener un peso mucho menor dentro de los criterios a la hora de elaborar los rankings. Algunos participantes mencionan también la importancia del impacto global "transformador" de un MBA -algo que el salario sólo puede reflejar en parte, mientras que otros afirman que, para muchas personas (por ejemplo, futuros empresarios), el salario no es un factor relevante para sus ambiciones.

Los rankings sobre el impacto positivo de las universidades y escuelas ya existían, la parte innovadora de este es que ahora son los estudiantes quienes determinan el valor de las mismas y su calidad educativa. La presidenta de la Positive Impact Rating Association, Katrin Muff, menciona que el ''PIR ha sido diseñado como una herramienta para mejorar y transformar la educación empresarial. Permite a las escuelas comprender el impacto positivo para la sociedad, según sus alumnos. El PIR destaca el potencial de mejora, incluso para las escuelas líderes''.

Destaca también la opinión de Loick Roche, director del Grenoble Ecole de Management (escuela de negocios internacional situada en Grenoble, Francia, considerada como una de las mejores de Europa en gestión empresarial), quien asegura que el PIR ''nos da información y nos muestra cómo estamos progresando en un continuo para un mayor impacto social. También nos gusta que no es un sistema de clasificación, la sostenibilidad no es una competición. No tiene sentido ser el mejor o llegar el primero. El planeta y la humanidad pierden si no alcanzamos nuestros objetivos de forma colectiva''.

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