Ecoaula

El Colegio Brains apuesta por la certificación Passivhaus Plus para convertir su nuevo centro en un referente de sostenibilidad

  • Gracias al estándar PH Plus no solo se reduce la demanda energética, sino que se mejora el confort interior del edificio
Madrid

Las nuevas instalaciones para Educación Secundaria y Bachillerato Internacional del Colegio Brains International School, situado en la calle María Lombillo de Madrid, han obtenido la certificación Passivhaus Plus, sello que reconoce el cumplimiento de los más altos estándares de eficiencia energética. Así, el centro educativo se suma a la apuesta por los edificios pasivos y se convierte en el primer colegio de nueva obra en España que cuenta con esta certificación. Asimismo, están en marcha y en proceso de certificación otros dos centros educativos más, la Escuela infantil del Río Vena en Burgos y el Centro educativo de La Agrupación Musical L'Amistat en Quart de Poblet, Valencia.

Los proyectos diseñados y construidos bajo el estándar Passivhaus optimizan los recursos existentes y garantizan el cumplimiento de los requisitos relativos a la demanda de calefacción y de refrigeración, la hermeticidad y la demanda de energía primaria establecidos para mejorar el confort interior y la eficiencia energética. Dentro de las tres categorías de certificación Passivhaus, Classic, Plus y Premium, la certificación PH Plus supone, además de cumplir con los requisitos esenciales de casa pasiva, contar con una demanda de energía primaria renovable menor a 45kWh/m2a y una generación de energía renovable de al menos 60kWh/m2a.

Con una superficie total construida de 1305,13m2 y una superficie útil según PHPP de 689,10 m2, el proyecto para el Colegio Brains ha tenido una duración de 12 meses y ha contado con la experiencia del estudio de arquitectura e ingeniería EsPassiv, formado por Pablo Benito Carrillo. El nuevo edificio tiene capacidad para 150 estudiantes y cuenta con dos volúmenes. El primero, de dos plantas, alberga nueve aulas, un laboratorio, vestuarios y aseos, además de un jardín elevado. En el segundo se encuentran el acceso, la recepción, el hall y los servicios de reprografía. La edificación cuenta, además, con espacios amplios para almacén y garaje. Gracias al estándar PH Plus no solo se reduce la demanda energética, sino que se mejora el confort interior del edificio y se ofrecen unas condiciones óptimas para el desarrollo de los alumnos.

"Uno de los objetivos de Brains es generar cambios positivos y crear hábitos de vida responsables entre los alumnos, que perduren y contribuyan a crear un mundo más sostenible. Este nuevo edificio completa con coherencia las necesidades de nuestro alumnado, que desarrollará su crecimiento escolar y personal en un entorno sostenible, equilibrado, de proyección internacional y apoyado en la innovación tecnológica", afirma Cristina Miralles, directora de Brains International School Lombillo.

Desde la Plataforma de Edificación Passivhaus, asociación sin ánimo de lucro que engloba a profesionales y expertos en el campo de la eficiencia energética en la edificación, aplauden la confianza del centro en la construcción y educación sostenibles. Según explica Bruno Gutiérrez Cuevas, presidente de la Plataforma de Edificación Passivhaus, "Las condiciones de confort y

calidad ambiental en el interior de los centros escolares son fundamentales a la hora de garantizar un entorno óptimo para el aprendizaje y el desarrollo de la comunidad educativa. Al apostar por la certificación Passivhaus Plus, el Colegio Brains lo hace también por la sostenibilidad y el bienestar, y se convierte en un referente de los centros educativos del futuro, responsables, versátiles y energéticamente eficientes".

Las instalaciones del edificio cumplen con los criterios de optimización y eficiencia energética al contar, por ejemplo, con dos recuperadores de calor, sistemas de ventilación con distribución en cascada y controlada mediante sondas de CO2 en cada una de las aulas, lo que permite renovar el aire automáticamente en función del aumento de los niveles de CO2, y un sistema de climatización mediante aerotermia. Además, se han dispuesto paneles fotovoltaicos y empleado pozos canadienses, un sistema altamente sostenible y que reporta beneficios medioambientales. En total, la demanda de calefacción anual es de 13 kWh/m2a y la demanda anual de refrigeración es de 5 kWh/m2a.

Asimismo, tanto el entorno como la vegetación elegida para el jardín elevado desempeñan un papel fundamental en el proyecto. Gracias a los árboles de hoja caduca y de gran tamaño, los espacios interiores y las fachadas, ventiladas y acristaladas con vidrios de última tecnología, quedan protegidos y regulados en función de las condiciones climatológicas, lo que permite hacer un uso más eficiente de los sistemas de calefacción y de aire acondicionado. A su vez, el espacio ajardinado cumple una función destacada desde un punto de vista pedagógico al servir como espacio de aprendizaje versátil y que ayuda a fomentar el cuidado del medio ambiente y la sostenibilidad entre el alumnado.

Los cinco principios básicos Passivhaus

Una edificación pasiva es un tipo de construcción enfocada a la máxima reducción de la energía necesaria para su climatización, logrando mantener una temperatura constante y confortable mediante la optimización de los recursos existentes.

En este sentido, existen cinco principios básicos para el diseño y la construcción bajo el estándar Passivhaus: aislante térmico de gran espesor, ventanas y vidrios de altas prestaciones, ausencia de puentes térmicos, ausencia de infiltraciones de aire y ventilación controlada, para responder a los criterios de salubridad que exige la normativa, con recuperador de calor.

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