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Roger Prat: "Un docente que disfruta de su trabajo tiene muchas más oportunidades de empatizar con sus alumnos"

  • Con este estudio se ha visto como se valora la vocación de los docentes
Madrid

El 45% de los encuestados ha visto a un profesor sin vocación agredir a sus alumnos. Esta afirmación es, probablemente, la más destacada del estudio "Observatorio sobre la vocación del profesorado y sus efectos sobre los estudiantes", que ha realizado Montessori Canela Internacional, un centro de referencia internacional dedicado a la formación continua para profesores, profesionales vinculados a la educación y familias. Roger Prat, Psicólogo Social e Investigador y Responsable de I + D de la Organización Montessori Canela Internacional, detalla más aspectos de esta encuesta.

¿Con qué objetivo principal se realizó esta encuesta?

En la Organización Montessori Canela Internacional, llevamos ya más de 10 años investigando para transformar un sistema educativo tradicional ya obsoleto. Desde hace aproximadamente medio año, hemos invertido en un equipo de I+D para aumentar el impacto social que ya tenemos con nuestras formaciones y asesorías en colegios. Nuestro objetivo último es conseguir un cambio social, y creemos que la educación es la mejor herramienta. Nuestros estudios quieren dar evidencia científica a la idea de que una nueva educación no solamente es posible, sino también necesaria. En este estudio en concreto, queríamos poner en evidencia la importancia de la vocación del profesorado tanto para ellos/as como para sus alumnos/as, así como hacer una aproximación al impacto que tiene eso sobre la vida de los/as niños/as y jóvenes.

Después de realizar el estudio ¿Qué importancia cree que tiene la vocación en las profesiones en general y más concretamente en la docencia?

Nosotros entendemos la vocación como un motor que motiva a las personas a dedicarse a una determinada profesión, no como algo que te ilumina y "te indica el camino". En cierta forma la vocación es tener claro por qué te dedicas a lo que te dedicas, cuál es el bien que generas. Cuando el impacto de tu trabajo se alinea con tus valores, tu trabajo te motiva, entonces decimos que tienes vocación.

En el caso de la docencia, ese bien está muy claro y es especialmente importante, ya que los niños y niñas pasan en las aulas entre 6 y 8 horas al día durante 15 años. Es una etapa crucial para el desarrollo de su personalidad, sus inquietudes y sus valores. El docente tiene entonces una responsabilidad para con sus alumnos, pero sobre todo para con la sociedad. Cuando un/a profesor/a tiene ganas de enseñar y sabe observar, valorar y respetar a sus alumnos, su impacto es enorme.

"El docente tiene entonces una responsabilidad para con sus alumnos, pero sobre todo para con la sociedad"

Todos/as podemos recordar con facilidad qué profesores nos gustaban y cuáles no. Quizás en aquel momento no éramos conscientes de ello, pero es más que probable que aquellos que nos gustaban, en realidad simplemente estaban motivados con su trabajo.

El ejercicio de la docencia se basa en la comunicación con los/as alumnos/as, y sabemos que la infancia y la adolescencia son etapas en las que estás absorbiendo lo que hay a tu alrededor para configurar la persona que eres y serás. Tal y como funciona la escuela actualmente, la relación profesor-alumno es totalmente vertical, hay una dinámica de poder muy clara. Los docentes tristes, desmotivados, irrespetuosos y autoritarios hacen que sus alumnos no se sientan respetados y valorados, y eso hace imposible que presten atención y disfruten del aprendizaje.

Con todo esto no queremos culpabilizar a los docentes, habría que realizar más investigaciones sobre los motivos que hacen que algunos lleguen a actuar así.

Con este estudio en concreto, hemos podido ver que tanto docentes, como familias y otro personal educativo ve tan importante la vocación como nosotros/as. Más de un 96% ha valorado la importancia de la vocación sobre los aprendizajes de los alumnos con más de 7 sobre 10, y más de un 87% lo ha valorado por encima del 9 sobre 10.

¿Qué consecuencias negativas hacia el alumnado puede tener que su profesor no tenga vocación?

Puede tener muchas, tanto para el alumnado como para el mismo o la misma docente. Pero la más relevante que hemos encontrado en nuestro estudio es que un profesor o profesora sin vocación suele volcar su frustración en sus alumnos/as. Más de un 93% de los/as encuestados/as estuvo de acuerdo con esta frase. Esto es muy perjudicial para todos/as, ya que es inevitable no relacionarlo con las ridiculizaciones a alumnos/as y las agresiones a estos que un 76% y un 45% de los/as participantes, respectivamente, ha visto realizar por parte de docentes sin vocación. De la misma forma, afecta al interés de los/as alumnos/as en su propia formación, ya que se ha observado por más del 60% de los encuestados que los alumnos evitan ir a clases de profesores sin vocación.

Estos resultados nos muestran casos extremos, aunque desgraciadamente frecuentes. Pero también hay que tener en cuenta todos los efectos menos observables y más cuotidianos que puede tener sobre el aprendizaje de niños y jóvenes que sus profesores no estén motivados con su trabajo. Como podrían ser la falta de preparación de las clases, el desinterés por resolver las dudas de los/as alumnos/as… por enumerar algunas que se pueden llegar a dar en el día a día.

¿Cómo influye en el alumnado un docente con vocación?

De nuevo, puede haber muchas formas en las que esta pueda influir. Pero lo que hemos podido observar en nuestro estudio es que un profesor con vocación va más allá de su rol y puede llegar a ser una figura de apoyo importante para la vida de sus alumnos/as. Esto lo hemos podido ver, entre otros resultados, en que una gran mayoría, casi el 85% de los/as participantes han presenciado como alumnos/as con problemas familiares se apoyan en docentes con vocación. Casi la mitad de los/as encuestadas también afirma haber visto a docentes motivados dar ropa o comida a los/as alumnas que lo necesitan. De esta forma, un docente con vocación no solamente está más pendiente de las necesidades educativas de sus alumnos/as y comunica con más efectividad, por poner algunos ejemplos, sino que también afecta positivamente a la vida de sus alumnos más allá de la enseñanza académica.

"Casi el 85% de los/as participantes han presenciado como alumnos/as con problemas familiares se apoyan en docentes con vocación"

¿De qué forma puede un profesor incrementar su motivación hacia su trabajo?

Es difícil dar una sola recomendación para todos los casos. Habrá docentes que hayan perdido la motivación debido a la dirección del centro educativo, otros/as que nunca les haya apasionado dar clases, otros/as que no son capaces de disfrutar debido a la sobrecarga de trabajo… pueden ser muchos los motivos por los que se pierde o se carece de motivación. No obstante, sí que es muy importante en todo caso la cohesión grupal en los colegios, saber que tus compañeros/as están a tu lado y que formas parte de algo mayor a ti. También es crucial el apoyo que se percibe de parte de la dirección del colegio. Esto es algo que estamos pudiendo observar en otros estudios sobre la enseñanza durante la pandemia que tenemos en curso actualmente.

Por otro lado, desde la Organización Montessori Canela Internacional hemos podido ver también como la motivación de los/as docentes se incrementa cuando les das herramientas para entender las necesidades de los niños y niñas y para adoptar un rol de acompañante en su proceso de aprendizaje. Muchos/as profesores/as terminan perdiendo la motivación por la forma de enseñar que viene establecida en la educación tradicional. Más de un 53% de las personas que participaron en nuestro estudio dijo que este era uno de los motivos por los que hay falta de vocación en los/as docentes. Es comprensible que a alguien que le apasiona estar con niños/as y compartir su proceso de aprendizaje pierda las ganas de trabajar si se ve llevado/a a tener que ser autoritario/a con sus alumnos/as en el aula y a fomentar la memorización como principal forma de aprendizaje.

¿Cree que, a raíz de la pandemia, la motivación de los docentes se ha visto dañada?

La pandemia, por desgracia, ha empeorado muchos de los problemas que ya había. En el caso de los y las docentes, en nuestro Observatorio sobre el Estrés del Personal Docente y la COVID-19, publicado hace cosa de dos meses, ya informamos de que más del 80% del personal educativo afirmaba haberse visto superado por la pandemia. Ahora mismo no dispongo de datos para afirmar que la motivación también se ha visto dañada por la pandemia. Pero según las experiencias que hemos tenido con docentes durante este tiempo sí que puedo decir que hemos visto enormes esfuerzos por parte de estos/as. Ante una situación como la actual, en la que muchos países siguen confinados y teniendo que mantener la educación remota de emergencia que se implantó al inicio de la pandemia, hemos podido ver como la vocación de muchos/as docentes se reforzaba y les permitía seguir con su trabajo a pesar de las circunstancias. También hemos podido ver a muchos/as aprovechar para formarse, no solamente en Educación Montessori con nosotros/as, sino también en tecnologías para actualizarse y hacer frente a la situación, etc.

A nivel personal, veo a los maestros y a las maestras, después de los/as sanitarios/as, como los otros grandes héroes de la pandemia.

¿Cómo influye en el aprendizaje de los estudiantes la motivación del profesor?

Un docente motivado y con vocación es un docente más creativo, más dispuesto, que conecta mejor con las necesidades de sus alumnos/as y que disfruta haciendo su trabajo. Esto, como he empezado a explicar en otra pregunta, tiene un seguido de beneficios sobre el aprendizaje de los alumnos. Un docente que disfruta de su trabajo tiene muchas más oportunidades de empatizar con sus alumnos y que ellos/as empaticen con él. Eso le permite conectar mejor con lo que necesita cada alumno/a en cada momento y poder aportarlo en muchos casos. En muchas de las respuestas a la pregunta abierta sobre los efectos de la falta de vocación sobre los alumnos/as los/as participantes nos respondieron que los docentes sin vocación "no resolvían dudas". Como yo lo veo, el papel del maestro o maestra es de acompañar y de hacer llegar a los/as alumnos/as más allá de lo que estos/as podrían por sí solos/as. Esto solamente es posible si se pueden detectar las necesidades de los alumnos y darles respuesta en el momento en que se dan.

"El papel del maestro o maestra es de acompañar y de hacer llegar a los/as alumnos/as más allá de lo que estos/as podrían por sí solos/as"

Por otro lado, esta pasión, esta capacidad de disfrutar que tienen los/as docentes con vocación se transmite a los/as alumnos/as y los/as ayuda a entrar más en las clases, a vivirlo más, y a asimilar mejor los conocimientos.

¿Cuáles cree que son los motivos por los que existe en algunos profesores esta falta de motivación?

Pasando por encima la polémica de si muchos/as docentes lo son solamente por estabilidad económica y no por vocación. Respecto a lo que considero que hay de todo y que muchos/as docentes sí son vocacionales en un inicio y pierden la motivación más adelante.

Creo que uno de los principales motivos por el que los/as docentes pierden la vocación es por la falta de unidad, de cohesión, en la educación de niños y niñas. Creo que en muchos casos los y las docentes se encuentran solos/as y sin demasiado apoyo por parte del equipo del colegio, de sus compañeros/as y de las familias. Y viceversa. Como decía en una pregunta anterior, sentirse parte de algo mayor es clave para mantenerse motivado/a. Al mismo tiempo, ver como lo que aplicas en el aula se contradice o choca con lo que otros/as compañeros/as hacen después con esos mismos alumnos/as o con lo que sucede después en sus casas, también desmotiva y genera frustración.

Por otro lado, tenemos una idea de escuela demasiado rígida. En la que esa rigidez debe mantenerse desde una postura autoritaria por parte de los/as docentes. Recuerdo que una vez, cuando era pequeño, un maestro nos dijo en broma: "Yo quería ser dictador, pero no había plazas disponibles en ese momento y me hice maestro". Por supuesto, mi maestro no quería ser dictador, ni quería ser autoritario con nosotros/as. Hizo esa broma para hacernos entender que su rol era mandarnos y que debíamos hacerle caso. Creo que muchos/as docentes no quieren ese rol, si no el de acompañante. No quieren ser dictadores, sino compartir el proceso de aprendizaje con sus alumnos/as y ayudarlos/as en ello. Como decía antes, más de un 53% de los encuestados nos compartió que el motivo de la falta de vocación y/o motivación es la forma de enseñar que viene marcada. Otro casi 40% afirmó que era a causa del funcionamiento demasiado estricto de las escuelas. Quizás estemos forzando a muchos/as docentes a enseñar de una forma que no es la que ellos/as esperaban ni quieren, y eso haga que se desconecten de su vocación inicial por la educación.

¿Considera que se deberían endurecer las pruebas para acceder a ser docente?

No tanto endurecer, sino más bien cuidar más la vocación y los conocimientos prácticos que los conocimientos teóricos y técnicos. Me explico, aunque se endurecieran las oposiciones y/o los exámenes durante la carrera, no se filtraría demasiado bien aquellas personas que realmente tienen vocación por enseñar. Tener vocación y talento por enseñar y tenerlo por estudiar y memorizar son cosas distintas. Por supuesto alguien que ve su futuro en las aulas va a esforzarse más en sus estudios, pero también es posible que endurecer las pruebas haga que muchas de estas personas terminen desmotivándose.

A mi modo de ver, aumentar las prácticas que se realizan durante la carrera es una buena forma de preparar a los/as docentes mientras se favorece a los/as estudiantes con vocación. Del mismo modo, poner más énfasis en las capacidades prácticas en las oposiciones podría probarse como filtro para detectar a las personas a las que no les gusta ejercer la docencia.

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