Ecoaula

Jordi Pelegrí: "Es clave conseguir que los robots y sus accesorios lleguen a las aulas y cobren vida"

  • La formación continua en nuevas tecnologías es imprescindible para las empresas de hoy en día
Jordi Pelegrí, Country manager España y Portugal
Madrid

El mundo está en constante transformación. De hecho, en 2025, se espera que la tasa de automatización de la fuerza laboral sea del 47%, según el informe "The Future of Jobs 2020", del Foro Económico Mundial. Para hacer frente a esta demanda, según Universal Robots, líder mundial en la fabricación de robots colaborativos, es necesario ofrecer en las aulas una formación de calidad en robótica y automatización adaptada a los nuevos retos. Jordi Pelegrí, Country manager España y Portugal, explica en qué consiste esta iniciativa.

¿Por qué considera que es necesario introducir la robótica en la educación hoy en día?

Hace algunos años introdujimos la informática y la programación en la educación, y actualmente lo percibimos como algo normal. Con la robótica tenemos que llegar al mismo punto, porque en los próximos años se convertirá en una herramienta de trabajo habitual en muchos ámbitos. No solo la industria, sino también la medicina, la cocina, la construcción o la producción audiovisual, por poner algunos ejemplos, incorporan cada vez más procesos con robots. Por eso es necesario que las nuevas generaciones sepan cómo interactuar con ellos.

¿Qué puede aportarles a los alumnos la robótica?

La robótica es una herramienta y, por tanto, debería ser un conocimiento básico de fondo que permita a los estudiantes desarrollar su carrera profesional en el campo que elijan. Si nos fijamos en el mundo de la construcción, es probable que en un futuro próximo no solo se necesiten operarios de grúas, sino también de robots. Eso ya es una realidad en la industria manufacturera, donde los robots constituyen una parte fundamental de los procesos productivos.

¿Qué diferencias hay con tener tecnología en las clases e introducir la robótica?

No tenemos que introducir la tecnología en el aula porque sí. La incorporación de la robótica debe responder a un plan formativo. Por eso es tan importante que las empresas tecnológicas, los centros educativos y la administración pública colaboremos estrechamente para detectar qué necesidades de talento existirán en el mercado laboral y cómo podemos estimular que despierten las vocaciones en profesiones tecnológicas. En este sentido, consideramos una buena medida las ayudas públicas para fomentar los proyectos de innovación en los centros de FP.

Para nosotros, se aprende tocando, y el contacto directo de los alumnos y alumnas con los equipos robóticos marca la diferencia.

¿Cuál es el objetivo de Universal Robots?

La accesibilidad de la tecnología es la piedra angular de nuestro proyecto. Nuestros robots destacan por la facilidad de uso y de reprogramación, por su seguridad y por su carácter colaborativo, que les permite estar en contacto cercano con el usuario. Esta cercanía entre la tecnología y las personas, que es clave para la industria actual, nos lleva a poner las máximas facilidades para que las nuevas generaciones conozcan los principios necesarios para interactuar y programar robots colaborativos. Ponemos a su disposición todos los recursos necesarios: la escuela online y gratuita UR Academy, cursos presenciales y en línea, una red con más de 50 centros formativos certificados, una comunidad educativa dinámica, un Kit de Educación...

Desde su punto de vista, ¿cuáles serían las claves para proporcionar una experiencia inmersiva a los estudiantes a través de la robótica?

Más allá de los fundamentos teóricos, es clave conseguir que los robots y sus accesorios lleguen a las aulas y "cobren vida". Tenemos que fomentar que los alumnos desarrollen sus propias aplicaciones robóticas y que las pongan en práctica de una forma parecida a la de los entornos reales. Nos parece la mejor forma de motivarles y de que asimilen los conocimientos adquiridos. Por eso nos enorgullece participar en iniciativas como las competiciones de formación profesional SpainSkills y CatSkills.

También hemos organizado competiciones propias como el hackathon HackTheCOBOT, en el que equipos de tres universidades recibieron un robot colaborativo UR3 y tuvieron cuatro meses para aprender a programarlo y conseguir que realizara funciones de speech recognition, realidad aumentada y data mining durante el ensamblaje de un teléfono móvil. Algunos de los participantes nos comentaron que, tras la experiencia, se veían trabajando en algún ámbito relacionado con la robótica.

"El elemento que ahora tenemos que potenciar desde el sector de la robótica es la incorporación al mercado laboral"

Dentro del proceso de formación de los alumnos, considero que el elemento que ahora tenemos que potenciar desde el sector de la robótica es la incorporación al mercado laboral. Es cierto que a veces los estudiantes de mecatrónica y robótica encuentran trabajo antes de acabar los estudios, porque hay una carencia de personal cualificado en el sector, pero mediante los programas de prácticas aún podemos agilizar más esta fase de transición hacia el mercado laboral. Con esta idea en Universal contamos con estudiantes en prácticas.

¿En qué consiste exactamente el Kit de Educación de Universal Robots?

El Kit de Educación propone una experiencia inmersiva no solo con un robot colaborativo de UR, sino también con los componentes que forman parte del ecosistema de la robótica. Así, al adquirir este kit, los centros pueden aportar a sus alumnos una formación de la máxima calidad, al contar con un cobot real en aula, el último software de formación y simulación para que los estudiantes se enfrenten a casos reales, componentes para proyectos de visión artificial e impresión 3D, material didáctico elaborado por Universal Robots, y el acceso a nuestra comunidad educativa.

¿Cómo está funcionando en los centros que ya disponen de este kit en sus clases?

La aceptación está siendo francamente buena. Tenemos el ejemplo paradigmático de Navarra, en donde varios centros de formación profesional han incorporado robots en el aula para acercar la Industria 4.0 a sus alumnos. Este proyecto, promovido desde 2014 por el Gobierno de la comunidad foral, ha permitido que más de 2.000 jóvenes den sus primeros pasos en la programación de puestos automatizados con robots colaborativos. Lo más interesante es que no solo ha aumentado la cualificación de los estudiantes, sino que el proyecto también ha despertado el interés de las empresas navarras y hemos detectado un aumento de la demanda de profesionales del sector.

Otro efecto paralelo del kit es que se está creando una comunidad muy dinámica de centros educativos especializados en automatización colaborativa, que colaboran, intercambian experiencias y conocimientos y, en definitiva, enriquecen la formación en Industria 4.0.

¿De qué forma se llevará a cabo la formación de los docentes en este campo?

Debido a la pandemia, actualmente impartimos esta formación en línea, aunque anteriormente la hacíamos en los propios centros. Una vez ya tienen el robot en el aula, les enseñamos su funcionamiento y suministramos a los docentes material didáctico, propuestas de prácticas para hacer en clase... Hasta el momento, hemos formado a casi 200 profesores.

¿Cómo cree que se encuentra la relación entre las nuevas tecnologías y las empresas?

La formación continua en nuevas tecnologías es imprescindible para las empresas de hoy en día. Sin embargo, la tecnología evoluciona tan rápidamente que, para penetrar en un sector industrial y ser rentable, tiene que ser asequible desde el punto de vista formativo. Por eso en Universal Robots siempre ponemos el foco en la facilidad de uso de nuestras soluciones. Cualquier empleado puede manipular y supervisar nuestros brazos robóticos tras una mínima formación. Esto representa una oportunidad para que el operario tradicional pueda asumir nuevos desafíos profesionales y especializarse en Industria 4.0.

Vale la pena aclarar que, cuando hablo de formación dentro del ámbito empresarial, me refiero a conocimientos a nivel de usuario, a fin de conocer las nuevas funciones de un robot y poder interactuar con él. Es igual que en el mundo de la ofimática, en el que tenemos que saber trabajar con Word o Excel, pero no es necesario que conozcamos su arquitectura interna.

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