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La demanda de alojamientos de estudiantes se mantiene fuerte pese a la crisis

  • La ocupación de los colegios mayores para este año es de un 97,3%
  • En España la rentabilidad de este sector es del 5,25% en ciudades secundarias

Con la mayoría de las universidades españolas priorizando la presencialidad en las aulas, si bien contemplan el modelo mixto (presencial y online) los establecimientos que ofrecen alojamiento a los estudiantes han tenido que blindarse contra la pandemia, sobre todo aquellos en los que conviven grupos numerosos.

Un negocio que, en el caso de los colegios mayores, no se está resintiendo demasiado. Y es que, según datos internos del Consejo de Colegios Mayores Universitarios de España, la ocupación de los colegios mayores para este año académico 2020-2021 es de un 97,3%, casi un 100% de las plazas con las que cuentan los 125 colegios mayores, repartidos en 23 provincias y 13 comunidades.

La cifra es similar a la del curso anterior, cuando el 97,7% de las plazas quedaron cubiertas. En cuanto al número de renovaciones de aquellos estudiantes que ya han pasado al menos un curso en un colegio mayor, desde el organismo señalan que el 51% de los colegios mayores indica que han incrementado el número de renovaciones con respecto al curso pasado. "Interpretamos estos datos como un reflejo de que las familias han confiado en los colegios mayores como espacio seguro gracias a todas las medidas que hemos trabajado durante estos meses y a la transparencia con ellas", reflexiona Juan Muñoz, presidente del Consejo de Colegios Mayores Universitarios.

En el caso de los pisos compartidos, desde Aluni.Net, agencia especializada en la comercialización de pisos de particulares para estudiantes y jóvenes profesionales en España, indican que "para este curso tenemos ya 1.500 estudiantes alojados, o sea, un 60% de nuestra capacidad, cuando el año pasado por estas fechas estábamos al 96%".

A este respecto, Jesús María Gurrea, director comercial de la compañía, cree que "las reservas seguirán subiendo en los próximos días, porque algunos estudiantes están esperando hasta el último momento por cierto temor a que se cancelen las clases".

El 51% de los colegios mayores indica que han incrementado el número de renovaciones

Al mismo tiempo, cada vez aumenta más el número de propietarios que pone en alquiler su vivienda para este tipo de inquilino. Como explica Gurrea, "se está notando muchísimo la demanda de propietarios que quieren trabajar con nosotros: unos porque tenían pisos de alquiler turístico, otros porque lo alquilaban por su cuenta y ahora no lo llenan, otros porque lo alquilaban a trabajadores (con su familia) y ahora no se atreven por el riesgo de que el inquilino se quede en paro y le deje de pagar la renta".

En este sentido, en los 22 años de Aluni.Net cuando más creció fue en 2011 "porque por un lado aumentó el número de estudiantes, pues ante la incertidumbre laboral prolongan sus estudios y, por otro, porque los propietarios querían inquilinos sin riesgos, y los estudiantes pagan siempre su alquiler (nadie, teniendo domicilio familiar, se traslada por un año a otra ciudad a estudiar si no puede pagar la renta)". Según un estudio de Idealista, la oferta de habitaciones en piso compartido ha crecido un 32,3% en el último año.

Más seguridad

Uno de los aspectos que más preocupa en una situación como la actual es la seguridad. Por ello, el Consejo de Colegios Mayores Universitarios ha trabajado con Quirón Prevención la elaboración de una guía de recomendaciones sobre gestión del Covid-19. "Aunque cada colegio mayor ha adaptado estas medidas preventivas a las particularidades de su centro, sí que podemos establecer ciertas líneas comunes", apuntan.

Así, en el caso de las medidas sanitarias se han reforzado las tareas de limpieza y desinfección. Se han adquirido equipos de protección individual (EPI), geles hidroalcohólicos, mascarillas, lavado de ropa, etc. En este sentido, el 93% de los colegios mayores indica que ha tenido que reforzar estos servicios para ofrecer las máximas garantías a colegiales y trabajadores.

Por otro lado, en lo que respecta al distanciamiento social, se han establecido aforos en las zonas comunes (salas de estudio, fotografía, bibliotecas, ensayos, gimnasios, etc.), se han designado turnos en los comedores, se procede al aislamiento de casos sospechosos... "Por ejemplo, una de las recomendaciones que hace la guía Covid-19 respecto a este apartado es la eliminación de las habitaciones dobles y triples en el caso de que no se pueda mantener la distancia de dos metros, y el 36,6% de los colegios mayores ha disminuido el número de plazas disponibles para garantizar el estricto cumplimiento de esta medida", explica Juan Muñoz.

Otra de las líneas de actuación ha sido la del fortalecimiento de otros servicios que los universitarios precisan para poder acometer este nuevo modelo de enseñanza híbrido (presencial y online): refuerzo de las redes de wifi, servicios de impresión, etc. Desde la asociación también ponen de relieve que algunos colegios mayores que han tomado medidas complementarias como la contratación de personal sanitario, pruebas diagnósticas al entrar en el colegio mayor, compra de medidores de temperatura, habilitación de alas para el aislamiento de casos...

No obstante, desde Aluni.Net creen que las familias perciben como más seguros los pisos compartidos. "Si aumenta el número de contactos y su frecuencia, aumenta el riesgo de contagio. Y en un colegio mayor o en una residencia viven más estudiantes que en un piso, y por eso es lógico que haya mayor riesgo de contagio y de confinamiento en los colegios mayores y residencias que en los pisos compartidos", sostiene Jesús María Gurrea.

El 36,6% de los colegios mayores ha disminuido el número de plazas disponibles para garantizar la seguridad

A esto se une la vertiente económica. "Es más barato un piso compartido que una residencia. Y si además, el alumno solo tiene una semana de clase al mes, prefiere pagar unos 400 euros al mes por la habitación en el piso compartido, que 1.400 euros por la residencia", añade Gurrea.

Eso sí, hay residencias de estudiantes que están al pleno de su capacidad y Gurrea cree que la razón es que "hay estudiantes con más medios económicos que si no hubiera habido coronavirus, habrían ido a universidades extranjeras, y como es más difícil salir, se han quedado en España, y en lugar de ir, por ejemplo, a Estados Unidos o al Reino Unido, han venido a Madrid".

Un mercado atractivo

El atractivo del mercado de alojamientos para estudiantes ha resultado en que no sean pocas las gestoras e inversores que se hayan fijado en él. De hecho, el año pasado la inversión en residencias de estudiantes en España se situó en 445 millones de euros, un 2,17% más que en el ejercicio anterior, según el informe de JLL Residencias de Estudiantes: de la consolidación a la institucionalización.

Desde JLL estiman que unos 526.300 jóvenes fueron susceptibles de necesitar alojamiento durante el curso 2019-2020, cifra que no ha parado de crecer desde el curso 2015-2016, con un crecimiento anual promedio (TCAC) del 5,7%. Precisamente, esta es una de las claves, el desequilibrio entre oferta y demanda y que el Covid-19 ha agravado.

Como explica el equipo de Re-search de GSA Coral, "hay una clara falta de residencias de estudiantes privadas en todo el mundo. Por ejemplo, el mercado de residencias para estudiantes más maduro es el de Estados Unidos, cuenta con 2,8 millones de camas de gestión privada, siendo esto solo una fracción de los 20 millones de estudiantes del país. En la mayoría de los otros mercados alrededor del mundo, el sector aún está emergiendo". A este respecto, "el mercado de residencias de estudiantes, está apuntalado por el sector de la educación superior mundial, que ha visto crecer las matrículas en todo el mundo hasta poco más de 220 millones (Unesco)", añaden. Una realidad que se ve impulsada por factores como el aumento de las clases medias en zonas como el Lejano Oriente o la creciente movilidad de los estudiantes.

En países como España las residencias de estudiantes generan una de las rentabilidades más altas del mercado inmobiliario, del 5,25% en las ciudades secundarias y del 4,75% en el caso de Madrid y Barcelona, según JLL.

El capital que se invierte en este tipo de activos es "típicamente adverso al riesgo y es atraído por la características defensivas del sector (oferta y demanda) que no están directamente ligadas a las fluctuaciones económicas", explican desde GSA Coral.

E 60% de los encuestados por JLL afirma que, tras el tercer trimestre de 2020, "el volumen de inversión hacia residencias de estudiantes se mantendrá o aumentará", lo que indica, según la compañía, "que las residencias de estudiantes se mantienen en el foco de los inversores y que su perspectiva a su futuro es positiva".

Algo en lo que coinciden desde el equipo de Research de GSA Coral: "El sector de residencias de estudiantes ha demostrado su resistencia durante este período de incertidumbre. Seguirá contando con el apoyo de unos sólidos fundamentales, y esperamos ver en el futuro un aumento de los niveles de inversión y un rendimiento superior al de otros sectores inmobiliarios".

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