XII Aniversario

La prensa, imprescindible para evitar noticias falsas

  • Es urgente erradicar las fake news, que confunden a la opinión pública
Amador G. Ayora, director de elEconomista.

Las empresas que no sean éticas no sobrevivirán. Esta sencilla frase está poniéndose de moda en las escuelas de negocio de medio mundo, porque marcará el devenir del desarrollo empresarial. Las empresas se quejan del exceso de regulación, porque frena su actividad y pone trabas a su quehacer diario. Pero lejos de disminuir, la regulación parece que irá en aumento en un futuro para garantizar que las sociedades cumplen con exigentes requisitos éticos y de Buen Gobierno.

Junto al complejo entramado que rige cualquier actividad societaria, está el cumplimiento de normas como la protección de datos, la prevención del crimen organizado, el cuidado del medio ambiente o simplemente el respeto de prácticas laborales que faciliten la armonización del trabajo con la vida personal. En muchas ocasiones no se trata de normas de obligado cumplimiento, pero saltárselas o simplemente descuidar su aplicación durante demasiado tiempo, puede acarrear problemas en el futuro.

La transparencia es otro de los requisitos cada vez más necesario en las organizaciones empresariales. La máxima de que tu mano derecha no sepa lo que hace la izquierda pasó hace tiempo a la historia. Las actuaciones del equipo directivo, desde sus decisiones estratégicas hasta sus remuneraciones directas o complementarias, deben de ser conocidas por toda la plantilla, o en el caso de sociedades cotizadas, por todos los inversores actuales o futuros interesados en comprar sus títulos.

Los abusos cometidos en el pasado, así como la creación de áreas de actividad restringidas al libre mercado, impulsó el nacimiento de empresas de servicios, como las de la economía colaborativa, que unido a la instantaneidad que proporciona la tecnología, están llamadas a transformar el panorama empresarial en unos años.

La tecnología es la última arma con la que cuentan las sociedades pequeñas para competir con las grandes de tú a tú o aventajarlas en iniciativa y prontitud para dar respuesta a las demanda de los ciudadanos. Pero la utilización masiva de datos, el denominado como Big Data, combinada con la inteligencia artificial también debe de observar un comportamiento ético para crecer y expandirse. En las sociedades de la información, todos hemos oído hablar o hemos sido víctimas inconscientes de los abusos cometidos con las noticias falsas (fake news), que propiciaron la llegada de Donald Trump al poder en Estados Unidos o la salida del Reino Unido de la Unión Europea, en el proceso que se conoce como Brexit.

En nuestro país, la manipulación de los altercados entre la policía y los participantes en el referéndum ilegal de Cataluña permitió difundir una imagen irreal o cuando menos exagerada de los enfrentamientos en el proceso electoral del 1-O. Es urgente erradicar este tipo de prácticas, que confunden a la opinión publica y crean visiones distorsionadas de la realidad. En este aspecto, la prensa tradicional tiene que hacer valer su credibilidad para volver a jugar el papel de observador riguroso y recuperar el prestigio ente sus lectores.

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