Cataluña

Zapptales, recuerdo en papel de los chats del móvil

  • La idea del negocio surgió de una experiencia familiar
  • Permite inmortalizar chats en el mundo impreso
  • El prototipo fue un libro con pantallazos de su WhatsApp
Daniel Vicen Renner, CEO de Zapptales. Luis Moreno
Barcelona

En un entorno como el actual, totalmente digital, online, globalizado y multimedia, dependemos de un smartphone para casi todo. Hemos depositado en este dispositivo gran parte de nuestras capacidades de comunicación, competencias profesionales, habilidades sociales y, poco a poco, parte de nuestros recuerdos.

Nadie discute la masiva utilización de aplicaciones como WhatsApp, como herramienta de comunicación o red social, o Facebook Messenger. A través de ellas discurren charlas informales, discusiones serias y largas conversaciones que van creando una historia... todo ello dentro de los chats de ambas aplicaciones.

Zapptales da la oportunidad de inmortalizar estas historias, da la oportunidad de devolver al mundo analógico -o mejor dicho, impreso- lo que ha surgido en el mundo online. Como unos conocidos álbumes de fotos, Zapptales permite, por ejemplo, a parejas que quieren conservar sus primeros mensajes, o familias que quieren imprimir todas las fotos que se envían, imprimir esos chats y conservarlos o regalarlos en formato libro.

Casi todas las personas pueden verse identificadas. Siempre hay algún caso donde podría ser valioso imprimir un chat. Y para explicarnos los orígenes de la idea, su evolución y perspectivas y mucho más, Daniel Vicen Renner, cofundador y actual CTO de Zapptales, recibe a elEconomista.

Un origen familiar

Daniel cuenta que el origen del proyecto fue casual, original a la vez que familiar. La idea le surgió a finales de 2014. Se había ido al extranjero, a Alemania, a trabajar, y como mucha gente hace en semejantes circunstancias, abrió un grupo en WhatsApp con su familia para estar en contacto. Su hermana mayor tuvo un hijo y el grupo pasó a ser el soporte de mensajes, conversaciones, fotografías alrededor de ese hecho. Pensó que el chat tenía mucho valor para la familia, ya que estaba contando una historia importante.

Y decidió hacer un prototipo de un libro a base de pantallazos de su WhatsApp. Mucho trabajo y gran acogida. Zapptales, o su idea, había nacido. A partir de ahí las cosas fueron evolucionando de forma ordenada, lógica, pactada. Y eso no siempre se encuentra en el mundo de las startups tecnológicas.

Daniel empezó a analizar el mercado buscando productos similares, informándose sobre los aspectos tecnológicos, analizando oportunidades y riesgos, amén de empezar a buscar un equipo para lanzar el proyecto. Creía en la idea y estaba seguro que tenía su hueco. Ahora había que saber hacerlo y después venderlo.

Para leer el artículo completo, accede a nuestra revista Catalunya.

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