Cataluña

Mango abrirá en el 22@ de Barcelona una sede de innovación digital

  • Quiere potenciar las ventas on line, que crecen a doble dígito
  • Prevé emplear a un centenar de personas en las nuevas instalaciones
  • Busca espacio para principios de 2019
Tienda de Mango. Tomasz Sagan
Barcelona

La firma de moda pretende impulsar las ventas online, que actualmente suponen el 15,5% del total de la facturación y que prevé que alcancen el 20% en 2019 y hasta el 50% "a medio plazo".

Mango está buscando un espacio de entre 800 y 1.000 metros cuadrados en el distrito tecnológico 22@ de la capital catalana para abrir a principios de 2019 una sede específica de innovación digital.

Inicialmente se trasladará a estas nuevas oficinas una parte del equipo ya existente en la central de Palau-solità i Plegamans (Barcelona), a la que progresivamente se irán incorporando nuevos colaboradores, hasta llegar a una cifra de 100 personas en el plazo de dos años. Los equipos que trabajen en el centro de innovación seguirán colaborando mano a mano con el resto de equipos de la central.

Mango vende online en 83 países, y en 2017 la cifra de ventas de este canal se incrementó en un 15,4% hasta alcanzar los 339,2 millones de euros. La compañía confía en que la venta online alcance el 20% de la facturación total a lo largo de 2019, un objetivo previsto inicialmente para finales de 2020.

Según la directora de On Line y cliente de Mango, Elena Carasso, la compañía aspira a ser líder digital del mercado de la moda: "Para ello necesitamos incorporar talento en áreas estratégicas para acelerar el cambio. En Barcelona, ese talento se concentra en el distrito 22@, y por eso hemos decidido abrir aquí nuestro nuevo centro de innovación digital".

Carasso considera que la evolución de los canales digitales integrados en una experiencia de cliente omnicanal son elementos estratégicos en la transformación de la industria de la moda, y Mango quiere aprovechar estos cambios para marcar distancias con la competencia.

"En 2030 creo que no habrá ni una sola interacción con los clientes que no pase de algún modo por el mundo digital. Gracias a esta creciente relación digital con nuestros clientes, sean compradores online o no, podremos utilizar la inteligencia artificial para personalizar la experiencia con cada uno de ellos, enviándoles el mensaje adecuado y relevante en el momento adecuado", ejemplifica.

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