Cataluña

Josep Ramon Bosch: "El Estado español ya ha ganado: el 'procés' no volverá a tener ni unidad ni afinidad"

  • El historiador acaba de publicar 'Cataluña, la ruta falsa', un análisis del problema catalán
  • El autor asegura que "ahora toca ganar a los separatistas en las urnas"
Josep Ramon Bosch, historiador, ex presidente de SCC y miembro fundador de la Lliga Democràtica. LUIS MORENO
Barcelona

Acaba de publicar Cataluña, la ruta falsa (Deusto), una invitación a construir una nueva idea de catalanidad y un nuevo proyecto común español. Lo define como un "llamamiento a una España que incorpore plenamente el acento catalán".

Apunta que ello pasa por fomentar el catalanismo hispánico.

El catalanismo tal y como lo entendemos ha muerto. El catalanismo del siglo XIX era un auténtico intento de regenerar España desde la lealtad y la reivindicación de la plurinacionalidad, que buena parte de los catalanes entendemos. Desgraciadamente el procés ha pervertido el catalanismo o el nacionalismo. El catalanismo hispánico quiere ser un relato potente dirigido a los catalano parlantes que han perdido ese afecto sincero hacia España. Es regenerar el concepto de qué significa la propia catalanidad. Para mí no deja de ser una forma de sentirse profundamente español.

Elogia la figura de Cambó ¿Hay otro Cambó en Cataluña?

Ahora mismo una figura como la de Cambó no existe en Cataluña, desgraciadamente. Probablemente una persona que pudo encarnar este rol y que lo podría encarnar sería un personaje como el ex conseller Santi Vila, que creo que engloba muchas de las virtudes y de los defectos de Cambó, un personaje que acusaron de ser el Bismarck de España o el libertador de Cataluña. Como reivindico en el libro, queda por hacer un relato de afectos, de comprensión mútua, de compromiso leal de Cataluña con el resto de España, y viceversa. Yo he sido presidente de Societat Civil Catalana, una entidad claramente constitucionalista que fue muy bien entendida por muchos catalanes y por una parte de los españoles. Ahora, con un discurso más conciliador con los catalanes independentistas -que muchos de ellos entienden-, mi discurso no se entiende en el resto de España.

Entonces, ¿el frentismo es un error?

El nacionalismo que nació hace años es hijo del catalanismo, pero son completamente distintos. El catalanismo es un amor a lo que es el patriotismo, el que en su momento defendió Capmany, pero el nacionalismo es un proyecto que salió justo antes de Guerra Civil de la mano de ERC, y que luego fue dirigido por Jordi Pujol. Un catalanismo que se plasmó para construir una nación a partir de un relato histórico y centrándose en el mundo educativo y los medios de comunicación. A partir de ahí se ha creado un relato que ha generado unos catalanes buenos, los nacionalistas, y unos catalanes malos, los no nacionalistas. Eso tuvo su punto culminante, desgraciadamente, en 2017, con la supuesta declaración de independencia, cuando una minoría quiso dar un Golpe de Estado con la famosa ley de desconexión en el Parlamento de Cataluña. Un punto de difícil retorno que ha fracturado la sociedad catalana por la mitad.

La Lliga Democràtica, de la que es miembro, ha pedido el indulto para los presos de ese Golpe de Estado.

Ya han pasado tres años desde ese Golpe de Estado, que por suerte no causó ningún muerto, y ahora es el momento del retrobament (reencuentro), hay que empezar a cicatrizar heridas. Es el momento que el 50% de catalanes constitucionalistas y el 50% de catalanes independentistas encontremos alguna vía común para seguir pensando juntos. La solicitud de indulto para los presos del procés que ha hecho la Lliga Democràtica ha causado mucha polémica en el mundo constitucionalista sobre todo viniendo de personas como yo que desde SCC hemos presentado todas las querellas que han sido necesarias, pero: solicitamos el indulto, precisamente, para reconciliarse. Hay un consenso generalizado en la sociedad catalana de que los políticos aunque no hayan cumplido totalmente la condena -seguramente merecida, pero no quiero entrar en cuestiones políticas- ya llevan mucho tiempo en la cárcel y es momento de pensar en cómo pueden salir, aunque no se hayan arrepentido.

¿Cree que se entiende así?

No caben sospechas sobre mi constitucionalismo. Creo que el Estado español ya ha ganado: el procés no volverá ni a la unidad ni a la afinidad, pese a los intentos de Torra, Puigdemont... Fíjese, ERC ya ha entrado en la vía del pactismo, incluso el PDeCAT, la antigua Convergència. Lo que toca ahora es ganar a los separatistas en las urnas, presentando una propuesta suficientemente atractiva para los catalanes que también se sienten españoles, para crear una mayoría constitucionalista en el Parlamento.

¿Ve la mesa de diálogo como una solución al conflicto?

Dialogar entre un grupo muy radicalizadamente independentista con el Gobierno de España para conseguir cosas que se sabe que son imposibles es un error. La mesa de diálogo tiene que ser entre catalanes. Lo que hay ahora es un ninguneo al 50% de catalanes que quedó claro en 2017 que no quieren la independencia, pero desgraciadamente esa victoria del constitucionalista no se supo traducir en las urnas con la defensa de un relato pro positivo y ahí están las circunstancias y la catastrófica realidad.

'Catalunya, la ruta falsa' ¿qué otra ruta propone?

El proyecto independentista se ha basado en un sentimentalismo muy efectivo, con un dominio claro de los medios de comunicación y con unos mantra que han hecho mella... Som una nació, Espanya ens roba, monarquía o república... que se han impuesto. Esto es reversible pero falta un relato pro positivo, muy potente -el único relato que llega es prisión, judicialización, persecución, corrupción…- y basado en la Historia para explicarle al mundo independentista que los catalanes siempre hemos sido españoles.

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Gil
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Gran tipo este hombre.

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#1