Castilla y León

La Junta entrega los diplomas a los 80 candidatos a formar parte de la Red de Innovación Rural de Castilla y León

Valladolid

El viceconsejero de Desarrollo Rural y director del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, Jorge Llorente, entregó hoy los diplomas a los 80 candidatos a formar parte de la Red de Innovación Rural de Castilla y León, cuyo objetivo será apoyar la mejora y el emprendimiento en los sectores agrícola y agroalimentario por medio de la transferencia tecnológica en bioeconomía.

El viceconsejero de Desarrollo Rural y director del Instituto Tecnológico Agrario de Castilla y León, Jorge Llorente, ha entregado hoy los diplomas a los 80 candidatos que formarán parte de la Red de Innovación Rural de Castilla y León, cuyo objetivo será apoyar la mejora y el emprendimiento en los sectores agrícola, ganadero, agroalimentario, forestal y las actividades relacionadas o conexas a ellos, por medio de la transferencia tecnológica en bioeconomía.

Esa Red estará formada, en un principio por 35 personas, aquellas que más hayan destacado en el curso de formación que ha tenido lugar en la Facultad de Comercio de Valladolid. Se trata, de esta manera, de establecer, a través de estos agentes de innovación rural, un enlace eficaz, directo y cercano entre los desarrollos en investigación y conocimiento tecnológico disponibles y estos sectores prioritarios en la economía castellana y leonesa.

Estos agentes de innovación rural, que estarán distribuidos a lo largo de todo el territorio de Castilla y León, se encargarán, además, de transmitir a la sociedad que reside en los pueblos los beneficios que tiene la bioeconomía en la dinamización del medio rural.

La bioeconomía agroalimentaria consiste, de un modo innovador, en utilizar los recursos de origen biológico de la tierra y el agua, así como de sus subproductos o residuos para su reintroducción en la cadena alimentaria o su uso como bioproductos o fuente de energía, todo ello de una manera sostenible.

Tutorizar la innovación

Una vez seleccionados, los agentes de innovación rural pasarán a formar de una Red a través de la cual realizarán entrevistas y reuniones, formales e informales, con los habitantes del área de influencia correspondiente para detectar necesidades a las que dar acompañamiento y cobertura en materia de innovación, tanto en el caso de emprendedores como en el caso de empresas o unidades de negocio ya existentes.

Tendrán, además, una función de acompañamiento en el planteamiento y la búsqueda de soluciones técnicas y económicas de los proyectos de innovación generados en el área de trabajo de cada agente y se encargarán de la puesta en contacto con otros interlocutores autonómicos o nacionales que puedan dar seguimiento a posibles actuaciones innovadoras planteadas y con posible financiación.

Del mismo modo, informarán, a través de una aplicación telemática, sobre las actuaciones desarrolladas, visitas realizadas, necesidades detectadas, actuaciones propuestas, compromisos adquiridos, apoyos requeridos..., para que dichas actuaciones puedan tener seguimiento por las entidades coordinadoras de la iniciativa.

Contribuir al desarrollo económico

Esta iniciativa persigue contribuir al desarrollo económico en el medio rural y la diversificación de las actividades agrarias y agroalimentarias, y promueve el desarrollo de nuevos productos, procesos y tecnologías para progresar en un entorno competitivo y sostenible, a través de la dinamización y el emprendimiento.

Es imprescindible impartir una formación especializada y aplicar tecnologías innovadoras y adaptadas a las necesidades actuales y futuras para apostar por un medio rural eficaz, competitivo y sostenible.

El curso que finaliza y habilita a 80 personas como candidatos para convertirse en agentes de innovación rural conforma una las actuaciones incluidas en el convenio de Desarrollo de la Bioeconomía en las zonas rurales firmado por la Consejería de Agricultura y Ganadería y las Fundaciones de las Universidades de Burgos, León, Salamanca y Valladolid el pasado 15 de marzo.

Estas instituciones académicas son las encargadas de llevar a cabo medidas para desarrollar actuaciones de bioeconomía en los sectores agrario y agroalimentario en las zonas rurales de Castilla y León, cumpliendo con los objetivos marcados por la Consejería de Agricultura y Ganadería en su modelo de I+i agroalimentaria, cumpliendo también con los objetivos del Plan de Impulso a la Bioeconomía Agroalimentaria y con los del III Acuerdo Marco para la Competitividad e Innovación Industrial.

Las universidades, se convierten, de este modo, en aliadas estratégicas para poner en marcha, en el campo de la bioeconomía aplicada a los sectores agrario y agroalimentario, actuaciones innovadoras a través de proyectos piloto o desarrollo de nuevos productos o procesos que den soluciones a problemas reales que estos sectores no podrían acometer de manera independiente.

Un motor de 10.000 empleos

Extrapolando las estimaciones del grupo de expertos de la Dirección General de Investigación e Innovación de la Comisión Europea, Castilla y León tiene un potencial de incrementar los ingresos del sector agroalimentario, en base a la bioeconomía, en torno a los 774 millones de euros anuales, y de crear 10.000 nuevos empleos hasta el año 2030, de los cuales el 80% estarán localizados en el medio rural.

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