Castilla y León

Azucarera rebaja el precio de la remolacha a 26 euros tonelada más un complemento ligado a la cotización del azúcar

Juan Luis Rivero y Salomé Santos
Valladolid

Azucarera ha anunciado un cambio de modelo con los agricultores que supondrá un descenso en el precio que pagará a partir de las siembras de la próxima campaña que pasará a los 26 euros por tonelada de remolacha más un complemento ligado al precio del azúcar.

Azucarera ha anunciado un cambio en el modelo de colaboración con los agricultores para las próximas siembras de la campaña norte (2019/2020), con el objetivo de garantizar el futuro del cultivo de remolacha y la sostenibilidad de la industria azucarera y su cadena de valor ante la caída profunda de los precios del azúcar. El anuncio no aplica a las actuales siembras de la zona sur.

Según la compañía, el propósito de esta medida, en línea con la que ya se han tomado en otros países europeos, es proteger la continuidad de un sector estratégico en el entorno rural por la riqueza y empleo que genera, así como por los beneficios agronómicos de este cultivo para la productividad de las explotaciones agrícolas. En este sentido, la iniciativa persigue lograr una mayor integración con el agricultor, quien podrá participar de unos mayores beneficios una vez comience a recuperarse el precio del azúcar. Además, Azucarera ofrece modelos que garantizan la rentabilidad y minimizan el riesgo para el agricultor, afirma la compañía.

Desde la desaparición de las cuotas europeas en septiembre de 2017, el precio por tonelada de azúcar ha caído un 29% hasta los 350 euros (agosto de 2018), el nivel más bajo de la serie histórica, lo que ha generado una importante crisis en el mercado, no solo en España sino a nivel comunitario. De hecho, Azucarera acumula unas pérdidas de 30 millones de euros en los últimos cinco años y para el presente ejercicio prevé un resultado negativo de otros 40 millones de euros en su cuenta de resultados.

A pesar del entorno de mercado actual, Azucarera afirma que sigue apostando por el sector y de hecho en el periodo 2012-2022 la compañía tiene comprometida una inversión de más de 155 millones en España, de los cuales ya ha invertido 86 millones, a falta de ejecutar 69 millones adicionales.

De esta manera, a partir de la próxima campaña 2019/2020, el agricultor recibirá un ingreso de 26 euros por tonelada de remolacha al que se añadirán las ayudas comunitarias regionales aplicables y un complemento vinculado al precio del azúcar que negociará con las organizaciones agrarias, asegurando de este modo que el cultivo de remolacha siga siendo rentable.

De este modo, un agricultor que obtenga 100 toneladas por hectárea de remolacha, en línea con la producción media en España en la zona norte, obtendría un ingreso de 2.600 €/ha, lo que unido a la ayuda nacional y a la ayuda agroambiental situaría el nivel de ingresos aproximadamente en 3.600 €/ha en la zona norte. Si asumimos un coste medio de producción de remolacha de 2.500 €/ha, que incluye riego, fertilizante, productos fitosanitarios etc, el margen es superior a los 1.000 €/ha. Esta cifra confirma que aun en un caso como el actual, con precios deprimidos del azúcar la remolacha sigue siendo un cultivo rentable, incluso sin el complemento que se aplicaría una vez se recupere el precio.

En juego la viabilidad del sector

Según Juan Luis Rivero, Consejero Delegado de Azucarera "está en juego la viabilidad de un sector que emplea a más de 4.000 personas entre trabajadores de Azucarera y agricultores en toda España. Tenemos la obligación de adaptarnos a una nueva realidad tras el fin de las cuotas y ser capaces de responder tanto al agricultor, pilar fundamental del sector, como a las comunidades en las que operamos, así como a nuestros clientes".

En los últimos años, Azucarera afirma haber trabajado intensamente en numerosas iniciativas y proyectos con el objetivo de ayudar a los agricultores a hacer sus explotaciones más competitivas, reduciendo los costes derivados del riego, fomentando el empleo del big data y plataformas colaborativas, imágenes por satélite y el uso de sensores para controlar las explotaciones.

Según Salomé Santos, directora del Área Agrícola de Azucarera, "el cultivo de la remolacha es fundamental en las zonas en las que se sitúan nuestras fábricas, con un impacto muy positivo desde el punto de vista económico, social y agronómico. Nuestro compromiso es que el cultivo de la remolacha siga siendo rentable en el nuevo contexto de mercado. La situación que atravesamos es coyuntural y aunque hoy los precios del azúcar se encuentran deprimidos, volverán a subir y el agricultor podrá ser partícipe de mayores beneficios una vez se recuperen. Debemos permanecer unidos y trabajar juntos por la sostenibilidad del sector. Sin la remolacha perdemos todos".


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