Canarias

Cuevas para robots en Canarias que saben de inteligencia artificial

Cueva volcánica Lanzarote. Dreamstime
Las Palmas de Gran Canaria

Las cuevas de lava en la luna son de gran interés cuando se trata de encontrar ubicaciones adecuadas para misiones lunares a largo plazo. Para investigar su potencial para los viajes espaciales, equipos de robots autónomos podrían penetrar en las cuevas en el futuro. Actualmente se está preparando una primera prueba en Canarias como parte del proyecto CoRob-X. El proyecto se centra en estudiar un espacio de la Luna, los denominados tubos de lava, que son de gran interés científico cuando se trata de encontrar áreas adecuadas para misiones a largo plazo en las que se puedan localizar agua, protección o temperaturas estables para el ser humano.

GMV Aeroespacial y Defensa y la Fundación Santa Bárbara están realizando una prueba de campo en una mina del norte de España, en la que se están probando las mismas tecnologías para la exploración. Para ello se utiliza un rover y un dron de la GMV. Otros socios del proyecto "CoRob-X", que se financia con alrededor de tres millones de euros durante un período de 24 meses, son Laboratoire Atmosphères, Milieux Observations Spatiales (Latmos), Magellium SAS de Francia, la Universidad de Málaga, Sintef AS de Noruega y Airbus Defence and Space GmbH de Alemania.

Se trata de recrear escenarios donde tres sistemas de robots SherpaTT, Coyote III y LUVMI ayuden a explicar el campo de la robótica a estos niveles si bien las misiones espaciales actuales todavía dependen de personas solitarias como el rover Perseverance de la NASA. En el futuro, equipos de robots autónomos explorarán las superficies de la Luna y Marte y también penetrarán bajo tierra. Debido a que los entornos extremos como los cráteres o las cuevas de lava de la luna son de interés para misiones a largo plazo, pueden proteger contra la radiación, los meteoritos y las fluctuaciones de temperatura, por ejemplo, y ofrecer agua helada como recurso. Por eso se estudia en Canarias.

Sin embargo, antes de que valga la pena una misión tripulada a las profundidades del satélite, estos lugares prometedores deben ser examinados por robots autónomos. La única pregunta es: ¿Cómo entran y salen los sistemas de tales cuevas de lava? La solución ofrece un área de Inteligencia Artificial (IA) que se está convirtiendo en un componente cada vez más importante en la planificación de futuras misiones espaciales: la robótica autónoma colaborativa. En comparación con los vuelos tripulados, la exploración mediante robots inteligentes no solo ahorra esfuerzos y costos, sino también riesgos para los humanos.

La capacidad de cooperar y tomar decisiones es la ventaja decisiva para implementar escenarios de misiones complejas, como explorar cuevas. Por este motivo, la Comisión Europea está financiando la investigación de robots cooperativos para entornos extremos como parte del programa de financiación Horizonte 2020. El proyecto "CoRob-X", coordinado por el Centro Alemán de Investigación de Inteligencia Artificial (DFKI), tiene como objetivo implementar un escenario de este tipo en una misión analógica en la tierra, y está financiado durante dos años con alrededor de tres millones de euros.

El título extenso "Robots cooperativos para entornos extremos" esconde uno de los proyectos finales del Clúster de Investigación Estratégica (SRC) "Tecnologías de Robótica Espacial", que comprende varios proyectos de investigación para viajes espaciales europeos financiados por el programa Horizonte 2020. En consecuencia, el objetivo del proyecto "CoRob-X", que comenzó oficialmente el 1 de marzo de 2021, es probar y validar las tecnologías que se desarrollaron en el SRC y que se utilizarán en misiones espaciales europeas.

La exploración de cuevas de lava de Canarias es un escenario realista, ya que estas cuevas en la Luna representan una clave para misiones a largo plazo o incluso hábitats humanos. Por este motivo, "CoRob-X" pretende llevar a cabo dicha exploración utilizando tres sistemas de robots autónomos en una prueba de campo en Canarias y demostrar su viabilidad con la ayuda de tecnologías SRC. Se utilizan dos sistemas del Robotics Innovation Center (RIC) de DFKI en Bremen y un robot de la empresa belga Space Applications Services NV / SA.

A diferencia de los rovers que ya están en uso en el espacio, estos sistemas pueden tomar sus propias decisiones gracias a la inteligencia artificial, que tiene muchas ventajas sobre el control remoto por humanos en la tierra: los robots espaciales autónomos pueden reaccionar inmediatamente a su entorno y nuevos datos al suyo. Registre la planificación de la misión y corrija los errores más rápido. El trabajo en equipo es fundamental en última instancia para poder investigar un entorno extremo como una cueva de lava, ya sea en la luna o en las islas volcánicas de Canarias.

Para ello, se debe bajar un robot de exploración autónomo a dicha cueva y volver a subirlo. El escenario prevé que los tres rovers autónomos, SherpaTT y Coyote de DFKI y el robot LUVMI de Space Applications Services en Bélgica, examinen conjuntamente la entrada a una cueva y recopilen información inicial e intercambio de pareceres.

Con la ayuda de estos datos, los sistemas determinan un punto adecuado en el que el robusto vehículo SherpaTT puede bajar al coyote compacto con un cable. Una vez en el suelo, el ágil robot se desacopla de la cuerda y el mecanismo de acoplamiento, explora la cueva y luego regresa a la estación de acoplamiento para transmitir los datos y ser transportado por SherpaTT. La prueba de campo para la validación de las tecnologías SRC está planificada para principios de 2023. Hasta entonces, se deben definir los detalles y requisitos de la misión, las tecnologías implementadas en los sistemas y cualquier problema de seguridad que se tenga en cuenta.

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