Campus

Las nuevas generaciones demandan una formación personalizada y a medida

Realizar un curso sobre Inteligencia Artificial de la Universidad de Stanford, o aprender los trucos de Photoshop de la mano del grupo oficial de usuarios son algunas de las oportunidades que Internet ofrece para diseñar un plan de aprendizaje a medida.

Las nuevas generaciones demandan un aprendizaje informal, personalizado, on-demand, experiencial y de exposición. Las viejas fórmulas han dejado de satisfacer la necesidad constante de formación que caracteriza a los miembros de la generación X y los Millennials, y su incorporación al mercado laboral ha provocado una transformación profunda del sector, que se ha visto reforzada por la transformación digital dentro y fuera de las aulas.

En este sentido, no se trata sólo de la integración de las nuevas tecnologías en las aulas (pizarras electrónicas, tablets, salas de ordenadores?), sino de un cambio de paradigma que afecta al concepto mismo. De igual manera que hace 20 años aquel que, por ejemplo, quería aprender a dibujar se apuntaba a una academia o se compraba un coleccionable en el quiosco, hoy en día se puede seguir un curso gratuito online de alguna prestigiosa universidad, o aprender gracias a los miles de tutoriales que pueblan Youtube.

Una de las características fundamentales de Internet es, sin duda alguna, la democratización del acceso al conocimiento. La generalización del uso de redes de datos de alta velocidad y los smartphones han puesto un mundo de oportunidades en la palma de la mano. Y las nuevas generaciones lo están aprovechando en todas sus posibilidades.

Hoy día existen más de 4.200 MOOC (Massive Open Online Course) organizados e impartidos por más de 500 universidades en todo el mundo. Desde su aparición "oficial" en 2008, esta nueva modalidad de formación en línea ha ido ganando en popularidad en todo el mundo. Y aunque 2013 fue un año difícil para ellos, las cifras de 2015 (35 millones de alumnos, frente a los 16 millones de 2014) demuestran que han regresado con fuerza. Los MOOC ofrecen la oportunidad no sólo de ahondar en contenidos relacionados con la carrera profesional, sino también de asomarse a otras disciplinas sin necesidad de conocimientos previos.

Una de las principales críticas que recibe este tipo de formación es que la mayoría de ellos no ofrecen certificación oficial, aunque esta circunstancia no suele ser una barrera para cursarlos. A la mayoría de sus alumnos les mueve más la curiosidad o el interés por mantenerse al día que la necesidad de un título. Esta necesidad continua de aprendizaje, característica propia de la Generación X que, sin duda, han heredado los Millennials, es algo que han sabido comprender, y capitalizar, plataformas como Coursera, EdeX o la española MiríadaX. Y que poco a poco empiezan a comprender las compañías, tal y como recoge el estudio Tendencias de Capital Humano 2016, elaborado por Deloitte, que señala que el 43% de las compañías se encuentran cómodas integrando esta forma de aprendizaje en sus planes de formación internos.

Otra de las herramientas que se ha convertido en puntal para las necesidades formativas de los jóvenes es, sin duda alguna, Youtube. La plataforma de vídeo de Google, nacida en un primer momento con vocación de entretenimiento, se ha convertido en la estrella de los tutoriales, con un incremento anual de búsquedas relacionadas del 70%. Y con más de 100 millones de horas vistas de este tipo de contenidos en Estados Unidos sólo durante 2015. Y España no le va a la zaga: El 56% de los internautas usan Youtube para ver tutoriales, siendo ya el segundo uso que se le da a una plataforma que el 42% de los internautas visitan al menos una vez al día. Un ejemplo: el canal ConectaTutoriales, que ofrece contenido sobre los programas de Adobe, cuenta con más de 225.000 suscriptores, y su vídeo más popular supera los 2 millones de reproducciones.

Los cursos online, los blogs profesionales, incluso las charlas TED son hoy por hoy, junto a los ya citados MOOC y los vídeos tutoriales, herramientas de aprendizaje que universidades y empresas están empezando a integrar en su oferta formativa. Además de tratarse de una oportunidad única para aprovechar los recursos que las nuevas tecnologías ponen al alcance de todos, y que acompañan a los procesos de transformación digital de las compañías, la inclusión de estas herramientas pueden contribuir notablemente a la atracción y retención de talento.

Dentro de las prioridades que mueven las decisiones profesionales de la generación Millennial, que no olvidemos conformará el 75% de la fuerza laboral mundial en 2020, el acceso a una formación personalizada ocupa uno de los primeros puestos. Algo que las compañías están empezando a comprender, tal y como demuestra que el 84% de los encuestados en el estudio de Tendencias de Capital humano de Deloitte lo consideren importante o muy importante. Por ello, las empresas han dejado a un lado la noción de la formación como un medio para que sus profesionales adquieran determinadas herramientas, y están comenzando a darle el valor estratégico que se merece, capaz de mejorar el compromiso de los trabajadores con las compañías y de generar una fuerte cultura empresarial. Y eso incluye aceptar y potenciar todas las herramientas disponibles, incluso las menos ortodoxas.

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Ana
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Excelente artículo. Hay nuevas iniciativas como www.classonlive.com que no solo dan curso en video (como los MOOC) si no que se imparten por videoconferencia.

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