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Árboles frutales que mejoran el hábitat del oso pardo

  • El proyecto 'Enriquecimiento de la biodiversidad en áreas oseras del Pirineo' tiene como objetivo diseñar una red de espacios que facilitarán el movimiento, la dispersión y el crecimiento de la especie en todo el Pirineo catalán
  • Ya se han plantado 1.200 árboles frutales de variedades autóctonas en los valles de Tavascan y Lladorre, en el Pallars Sobirà. Son la avanzadilla de los 7.000 que están previstos
  • Endesa colabora con la Fundación Oso Pardo (FOP) en este proyecto

El oso pardo es una especie protegida en España, que está en Peligro de Extinción. En Cataluña se extinguió entre finales de los años 80 y principios del 90. Actualmente, los que hay son de origen esloveno y están distribuidos mayoritariamente en las comarcas del Vall d'Aran y el Pallars Sobirà, aunque también están presentes en el Pallars Jussà, la Alta Ribagorça, el Alt Urgell y la Cerdanya.

En el último censo oficial, realizado en 2021 por el Grupo de Seguimiento Transfronterizo del Oso Pardo en los Pirineos (GSTOP), se hallaron un número total mínimo de 70 ejemplares: 32 machos, 34 hembras y cuatro osos de sexo indeterminado. Lo bueno es que la situación de la población de osos en el Pirineo está en crecimiento.

La mejora del hábitat es una medida indispensable para fomentar este aumento. Consciente de esta necesidad, Endesa colabora con la Fundación Oso Pardo (FOP) en el proyecto Enriquecimiento de la biodiversidad en áreas oseras del Pirineo. Esta iniciativa se puso en marcha en 2016 con el fin de diseñar una red de espacios que facilitarán el movimiento y la dispersión de la especie en todo el Pirineo catalán, gracias al incremento de la oferta de alimento. De esta manera, se contribuye a la mejora y conservación de la especie.

Marc Alonso, técnico de la FOP, remarca que "el oso pardo es una especie de vital importancia y prioritaria para la Unión Europea". Es lo que se denomina "especie paraguas", porque "conservar al oso pardo contribuye a conservar el resto de las especies asociadas". Debajo de su protección, se cobijan otras especies animales y vegetales de la alta montaña, tanto cantábrica como pirenaica.

Marc Alonso: "Conservar al oso pardo contribuye a conservar el resto de las especies asociadas"

Añade que ellos desarrollan múltiples proyectos centrados en el estudio y la conservación del oso pardo en la Cordillera Cantábrica y en los Pirineos y que sus esfuerzos están dirigidos a sacar a esta especie del umbral del Peligro de Extinción. Precisamente, una de las medidas más importantes que tienen en estos momentos es la plantación de árboles frutales, manzanos y cerezos principalmente, dirigidos a mejorar la calidad del hábitat del oso y la biodiversidad.

Beneficios múltiples

Ya se han plantado 1.200 árboles frutales de variedades autóctonas en los valles de Tavascan y Lladorre, en el Pallars Sobirà. Son la avanzadilla de los 7.000 que están previstos. Alonso remarca que todos los manzanos son de variedades rústicas locales, por tanto, están adaptadas al territorio de alta montaña. Están repartidos en nueve pequeños bosques diseminados por la zona con una extensión total de unas dos hectáreas. Además de contribuir al hábitat del oso pardo, cumplen otra misión medioambiental de no menor calado. Se prevé que, en sus primeros 30 años, estos 7.000 árboles lleguen a absorber 1.665 toneladas de CO2.

Se prevé que, en sus primeros 30 años, los 7.000 árboles del proyecto lleguen a absorber 1.665 toneladas de CO2

Asimismo, fomentan el trabajo local. Alonso comenta que todas las plantaciones que se realizan, tanto en la Cordillera Cantábrica como en los Pirineos, son efectuadas por empresas con sede en el territorio. Es decir, "es una creación de puestos de trabajo con agentes locales y unos recursos económicos que se quedan en estas zonas".

Deja clara la importancia de la presencia de una empresa como Endesa en este tipo de proyectos. "Tiene una implantación en el territorio desde hace muchísimos años, desde la construcción de las centrales hidroeléctricas y un peso importante en la economía local. Crear sinergias positivas entre una empresa tan importante, la Fundación Oso Pardo y el oso pardo como especie siempre es positivo para el conjunto de todos nosotros", sostiene.

Comprometida

Uno de los trabajadores de Endesa involucrados en este proyecto es Fermín Trujillo, técnico en las centrales eléctricas de la Agrupación Alto Pallaresa. Ha cedido unos terrenos en la zona montañosa de Tavascan para que se puedan plantar árboles. Muestra su satisfacción por ello. "Primero, porque plantar un árbol es lo mejor que podemos hacer. Segundo, porque hemos incrementado la diversidad frutal, y la dieta de este animal que se ha reintroducido, que es el oso pardo. Y tercero, y no menos importante, porque llevo ya 30 años trabajando en Endesa, y ver que la empresa donde trabajas colabora en este tipo de proyectos es muy positivo. Plantar árboles es ayudar a respirar a nuestro planeta. Demostramos que Endesa está muy comprometida con el medio ambiente, con la biodiversidad y con la sostenibilidad", reflexiona. Él recomienda que todos plantemos, al menos una vez en la vida, un árbol.

Fermín Trujillo: "Hemos incrementado la diversidad frutal, y la dieta de este animal que se ha reintroducido, que es el oso pardo"

Alejandro Rodríguez Palao, responsable en Medio Ambiente y Cambio Climático de Endesa, subraya que este proyecto supone "seguir cumpliendo" con su objetivo de conservar y mejorar el capital natural y la biodiversidad en el entorno de sus instalaciones. Al mismo tiempo, "dar un paso adelante en el desarrollo de proyectos integrales, en este caso soluciones basadas en la naturaleza, que son proyectos en los que, mejorando el entorno natural, logramos dar respuesta a desafíos sociales y económicos en el entorno donde operamos".

Apunta que "este tipo de proyectos tienen mucho potencial y son potencialmente escalables y". "Una vez que entiendes cómo funcionan y los múltiples beneficios que te pueden aportar, indudablemente vamos a tratar de replicarlo siempre que sea posible en nuestras áreas de negocio", asevera. Alonso está de acuerdo. Adelanta que, a partir de ahora y mirando hacia adelante, hacia un futuro próximo, "la idea es ir mejorando y ampliando las plantaciones a lo largo de estos valles pirenaicos y crear una serie de bosques con frutales que sirvan de alimentación para el oso pardo". El diseño de una red de espacios, de bosquetes de enriquecimiento y alimentación formados por 4.000 mostajos, 1.000 cerezos y 2.000 manzanos injertados de variedades rústicas locales, facilitará el movimiento de los osos en el Pirineo catalán.

Alejandro Rodríguez Palau: "Este tipo de proyectos tienen mucho potencial y son potencialmente escalables"

A raíz del cambio climático; la producción silvestre de frutos, arándanos, fresas y bayas diversas se ha ido modificando y, en muchos casos, decreciendo. Con la plantación de frutales, se intenta "compensar esta escasez" y evitar las consecuencias que se puedan derivar de la falta de alimento para el oso pardo. En ese sentido, se contribuye a mejorar la coexistencia entre las actividades humanas y los osos pues experiencias similares en otros lugares han demostrado que la abundancia de frutas en verano y otoño mejora el movimiento de los individuos y evita, por su parte, el acercamiento a zonas donde la presencia humana es más habitual.

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