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Billetes con cero emisiones: así se mueve el transporte público hacia la descarbonización

  • Diferentes iniciativas exploran el potencial de alternativas energéticas sostenibles como los combustibles renovables, el hidrógeno o la electrificación en el transporte público urbano.

Autobús, metro, tranvía, ferry… Por tierra o agua, estos medios de transporte colectivo se han convertido en un todo un icono de la movilidad pública urbana. Un eje vertebrador (con siglos de historia) para conectar pasajeros y lugares de interés que ahora se enfrenta al desafío de la transición energética para liderar la oferta de transporte sostenible en las ciudades.

Esta transformación integral contribuirá a la creación de entornos urbanos libres de emisiones y ya cuenta con un horizonte definido: la legislación española establece en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) un objetivo del 28% de energía renovable en el transporte para el año 2030. Por su parte, el Ministerio de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana (Mitma) activó este verano una segunda convocatoria de ayudas a municipios para acelerar la digitalización y descarbonización de sus servicios de transporte.

Los combustibles renovables se consideran cero emisiones netas y pueden llegar a reducir la huella de carbono un 90% respecto a los combustibles tradicionales

A día de hoy, se estudian casi tantas soluciones energéticas como medios de transporte, aunque lo cierto es que en los últimos meses las ciudades españolas han sido el escenario de muchas iniciativas que dejan ya entrever cuáles serán las alternativas energéticas que impulsarán la movilidad urbana en el futuro.

Combustibles renovables e Inteligencia Artificial para autobuses urbanos

El autobús fue uno de los primeros medios de transporte en iniciar el cambio de paradigma hacia la neutralidad en carbono, una transición en la que están jugando un papel clave los combustibles renovables. Tanto los biocombustibles avanzados, elaborados con residuos biológicos de la industria agroalimentaria o con residuos orgánicos urbanos; como los combustibles sintéticos, que se producen a partir de hidrógeno renovable y CO2. Ambos se consideran cero emisiones netas y pueden llegar a reducir la huella de carbono un 90% respecto a los combustibles tradicionales e incluso alcanzar una huella de carbono negativa.

"Para poder transicionar en los próximos años a cero emisiones, lógicamente haremos inversiones en flota nueva, pero también para la flota actual que tenemos nos gustaría tener soluciones complementarias, como puede ser el caso de biocombustibles", remarca Miguel Ángel Alonso, director general de la división de Mantenimiento y Compras de Alsa, una de las principales operadoras del sector.

La compañía llevó a cabo en el verano de 2021 una experiencia piloto en esta línea en la ciudad de Bilbao. Durante cuatro meses, doce autobuses de la flota de Bilbobus (el servicio de autobuses de la ciudad) se propulsaron con un biocombustible 100% renovable suministrado por Repsol. Se calcula que la iniciativa evitó la emisión de 300 toneladas de CO2 a la atmósfera.

Ciudades como Zaragoza plantean la puesta en marcha de autobuses autónomos como una alternativa de movilidad sostenible

Por su parte, ciudades como Zaragoza plantean la puesta en marcha de autobuses autónomos como una alternativa complementaria de movilidad sostenible. La capital del Ebro arrancó en febrero un proyecto de transporte autónomo y sostenible que se desarrollará en los próximos dos años. DIGIZITY se enmarca dentro del modelo integral de su Ayuntamiento dirigido a crear una ciudad cero emisiones.

Como curiosidad, se verán por sus calles autobuses que circulen por algunos tramos urbanos sin conductor. Según defienden los expertos, la Inteligencia Artificial promueve una conducción autónoma eficiente, que reduce el consumo energético y el desgaste de algunos componentes, como los frenos. Asimismo, este incremento de la eficiencia repercute en una disminución de las reparaciones y, por tanto, de la producción de piezas y las emisiones vinculadas a esta actividad industrial.

Metro: electricidad renovable y mejoras de las operaciones

En el terreno del transporte colectivo, el metro y el tranvía continuarán siendo referentes en el nuevo modelo de movilidad. Eléctricos por naturaleza, su transición pasará por una reducción del consumo y garantizar un suministro energético procedente de fuentes 100% renovables.

Varias localidades están incrementando su apuesta por otro vector energético en auge, el hidrógeno renovable

En este sentido, ciudades como Murcia, Bilbao o Barcelona ya han apostado por este tipo de abastecimiento para hacer más sostenible su red subterránea mientras que el Plan de Ahorro Energético (PAE) del metro de Madrid contempla otro tipo de medidas para optimizar la eficiencia energética de sus operaciones como la desconexión de subestaciones eléctricas en horas valle o el aprovechamiento de la energía generada durante el frenado.

Hidrógeno renovable, en alza

Pese a que los combustibles renovables y la electrificación son dos soluciones testadas y ya disponibles en algunos ámbitos, son varias las localidades que incrementan su apuesta por otro vector energético en auge en su hoja de ruta para la descarbonización del transporte, el hidrógeno renovable. Es el caso del proyecto Green Port de La Coruña que busca incorporar el hidrógeno a camiones y buses, en el puerto y el área metropolitana coruñesa.

Como muestra, en verano los coruñeses pudieron moverse durante una semana por su ciudad en un prototipo de autobús urbano alimentado por energía sostenible. El vehículo, que contaba con un motor eléctrico propulsado por hidrógeno renovable, estuvo trabajando esos días bajo condiciones reales de operativa, cumpliendo con los horarios y los recorridos igual que lo haría cualquier otro autobús de la flota de la Compañía de Tranvías Coruñesa.

Junto al hidrógeno, los combustibles renovables, la electrificación o incluso la inteligencia artificial formarán parte de la respuesta del sector para su transición energética. Es la forma de que los autocares, trenes o barcos sigan surcando el mapa de nuestras ciudades y nos acompañen, como han hecho siempre, a nuestro destino.

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