Banca y finanzas

La gran banca mejora la productividad por los ajustes en oficinas y empleos

Impulsar la generación de negocio y ahorrar costes es el binomio básico perseguido por cualquier industria para ganar dinero y la obsesión hoy de la banca para empujar la escasa rentabilidad.

Los seis mayores grupos financieros lograron aumentar en un 5% la productividad el pasado año, algo muy reseñable cuando la actividad sigue sin despertar, lo que intensifica la presión sobre unos márgenes castigados con saneamientos y tipos en mínimos históricos.

Gran parte de la mejora se explica en la segunda parte de la ecuación: su determinación para reinventar la estructura, con la clausura del 5,3% de las oficinas y la salida del 6,5% de la fuerza laboral, mientras apuestan por las tecnologías para automatizar las transacciones.

Mejora un 5%

Bankia encabeza la clasificación por sacar mejor provecho tanto a las oficinas (cada local gestiona 114,8 millones de euros en créditos y depósitos de clientes) como a la plantilla (15,8 millones por trabajador).

En el ranking de actividad por red le siguen BBVA y el Santander -la comparación solo incluye datos en España- y relega al último lugar a Caixabank, cuyo modelo difiere por su defensa de la utilidad de conservar más de 5.000 sucursales frente a 3.500 de la segunda mayor red desplegada en el país por un banco. En la capacidad para optimizar el rendimiento laboral, el grupo cántabro y el Popular completan con la entidad dirigida por José Ignacio Goirigolzarri el pódium, mientras que BBVA queda en último lugar.

La entidad semipública emerge con el mejor aprovechamiento, aun disponiendo de la menor dimensión -solo el Popular dispone de un número inferior de oficinas y plantilla-. Saca cabeza, en volumen de negocio, con la mitad de trabajadores de un BBVA, Santander o Caixabank, y, al menos, un tercio inferior de locales. Su rendimiento tiene mucho que ver con la reestructuración obligada por Bruselas, que exigía reducir el número de sucursales de 3.128 a 2.000 y la plantilla de 20.589 a 14.500 entre 2012 y 2015. El banco aceleró y rebasó el ajuste sin sufrir igual merma de negocio. Hace dos años estabilizó la sangría alentada por la inquietud de su intervención y, según su presidente, ha impreso buen ritmo en la captación de clientela y actividad.

Las entidades ganan todas en productividad. Destaca el avance del 18% del Santander en el cálculo por oficinas. Ha coincidido con la integración de sus marcas Banesto y Banif para elevar las sinergias, un proceso con el que ha prescindido del 13% de la red.

El proceso de acomodación a un mercado con menores jugadores y negocio mermado por la crisis se aceleró el pasado año. Bankia lo había anticipado y va en avanzadilla en la fijación de horarios de atención por la tarde en ciertos locales y su dotación de puestos telemáticos para permitir a la plantilla volcarse en asesorar. Quedan pendientes algunos flecos susceptibles de otros redimensionamientos como la integración de Catalunya Caixa en BBVA y Barclays en Caixabank.

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