Banca y finanzas

La revolución de la banca: tecnología y sencillez para adaptarse a los nuevos tiempos

  • En 2021 se alcanzarán más de 3 billones de usuarios de banca online a nivel mundial y el teléfono móvil alcanzará su consolidación como principal herramienta para realizar cualquier operación
Madrid

Son las 11:30 horas de un lunes. El periodista que escribe observa que, en lo que va de mañana, el tiempo dedicado a su smartphone supera las dos horas. Así se refleja en el panel de control del dispositivo. No le parece excesivo. Sin embargo, analizando los datos que guarda su teléfono, observa que, durante la semana anterior, su media de uso del móvil ha sido de más de cinco horas al día. Piensa en la jornada que le queda por delante y prevé que él y su teléfono sí pasarán hoy otras tres horas más conectados.

No cabe duda de que la obligada cuarentena ha incrementado el uso que damos a nuestros teléfonos. La tendencia de "usar el móvil para todo" venía ya desde hace tiempo pisando fuerte, ya sea para escuchar música, ver vídeos, pedir comida, comprar, llevar un control de nuestro ejercicio físico, nuestras finanzas, incluso ligar… Así, las descargas mundiales de aplicaciones anuales han crecido un 45% en los tres últimos años, según el estudio State of mobile 2020, publicado en enero. Pero quizás, en estos días "raros", necesitamos más que nunca estar conectados. Tal vez así seguimos entendiendo que la vida continúa más allá de las paredes de nuestro hogar.

La segunda semana del mes de marzo, con el virus extendiéndose por España, la implantación casi mayoritaria del teletrabajo, la cancelación de las clases y el Estado de Alarma decretado por el Gobierno, el uso de los smartphones aumentó en un 38,3% si se compara con la última semana de febrero. Así lo revela un estudio reciente de Smartme Analytics que también destaca que las entidades financieras han reforzado la comunicación con sus usuarios a través de las aplicaciones. Y es que en el entorno cambiante e incierto en el que vivimos, las empresas trabajan para adaptarse a los nuevos modelos de consumo y seguir siendo útiles para los ciudadanos. En ese sentido, la nueva banca siempre ha demostrado no quedarse atrás en su apuesta por la innovación y la creatividad.

Ahora más que nunca, el uso de la banca digital cobra protagonismo; pues no sólo se revela fácil y cómodo, sino que además aporta seguridad a los clientes, al no tener que desplazarse a sucursales en las que, sin duda, es más difícil cumplir con el distanciamiento social. Ya el año pasado, un estudio de Mastercard revelaba que ocho de cada diez españoles aseguran utilizar soluciones de banca digital una vez al mes, mientras que más de un 60% lo emplea cada semana y casi un 40%, a diario. Además, esta tendencia seguirá creciendo, pues según el informe Transformación digital de la banca, de Orange, en 2021 se alcanzarán más de 3 billones de usuarios de banca online a nivel mundial, un 53% más que los registrados en mayo de 2019.

Los bancos más tradicionales tienen donde fijarse, pues empresas pioneras como EVO -reconocido como el banco más innovador de Europa en 2019 por la plataforma World Finance- ofrecen una operativa 100% a distancia. Así, de forma fácil, en pocos minutos y utilizando exclusivamente el smartphone, el usuario puede, por ejemplo, realizar consultas y ordenar operaciones con su propia voz gracias a la inteligencia artificial o conocer su salud financiera (hoy más necesario que nunca) gracias al big data.

Solamente así es posible responder a las necesidades que demandan los millennials o la Generación Z (casi el 100% dispone de un teléfono inteligente). Como explica el informe State of mobile 2020, es clave seducir a la Generación Z a través de sus dispositivos móviles, para no perder a una generación de consumidores nativa digital.

¿Qué quieren los nuevos usuarios?

Sin duda, cada vez es más habitual pagar con nuestro teléfono móvil. También ingresar inmediatamente, a través de plataformas como Apple Pay, Google Pay o Bizum, los euros que debemos a un amigo o familiar. La comodidad y la inmediatez se revelan como valores añadidos para los usuarios más jóvenes, que quieren contratarlo todo con el teléfono móvil. Además, también demandan otros servicios que desde la banca cien por cien digital ya se están ofreciendo. Ya es posible, por ejemplo, tener una cuenta para los gastos del día a día y otra con la que sea sencillo ahorrar que estén conectadas entre ellas; en el momento en el que se alcanza un importe máximo en la primera, se transfiere ese dinero automáticamente a la segunda. También es posible librarse de las comisiones; no pagar por realizar transferencias, por sacar dinero en efectivo o por el mantenimiento de las cuentas.

Y es que estos nuevos usuarios, tal y como informan fuentes de EVO banco, "buscan experiencias hiperpersonalizadas", para realmente adaptar los servicios contratados a sus propias necesidades y a las características que exige nuestro tiempo. 

¡Ah, por cierto! Al finalizar la redacción de este artículo, el uso del móvil que ha hecho este periodista ha aumentado en aproximadamente diez minutos.

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