Aragón

Las incertidumbres geopolíticas frenarán el crecimiento de Aragón hasta el 2,4%

Zaragoza

Ibercaja ha rebajado en una décima la previsión de crecimiento del PIB en Aragón para 2019, estimándose que crecerá el 2,4%. Una situación que se produce dentro de un contexto generalizado de desaceleración económica, que se confirma. No obstante, la comunidad tendrá una mejor evolución que España, cuyo PIB crecerá el 2,3% este año, habiéndose rebajado su previsión de crecimiento también en una décima. Este comportamiento no lastrará la creación de empleo, estimándose que este año también se generará alrededor de 15.000 puestos de trabajo en el territorio aragonés.

Aragón seguirá creciendo en 2019, pero lo hará en menor medida. Tras haber cerrado 2018 con una expansión del PIB del 3%, este año se prevé que la economía aragonesa crezca el 2,4%, una décima menos que las anteriores predicciones económicas realizadas por Ibercaja, según ha explicado Antonio Martínez, director financiero de Ibercaja, durante la presentación de la Revista Economía Aragonesa número 67.

A pesar de esta revisión a la baja y de un menor brío económico en 2019, Aragón tendrá una mejor evolución que el conjunto de la economía de España, cuyo PIB se estima que crecerá el 2,3%, habiéndose realizado una revisión también a la baja de una décima en relación a la anterior predicción económica.

Este menor crecimiento de la economía aragonesa y española se enmarca dentro de una desaceleración económica global, que "se produce por una acumulación de incertidumbres geopolíticas" a las que Aragón y España no son ajenas "porque afecta a todas las regiones", ha añadido Antonio Martínez.

Dentro de estas incertidumbres geopolíticas, por ejemplo, se encuentra el Brexit o salida del Reino Unido de la Unión Europea -cuya nueva prórroga despeja el escenario de un Brexit duro o sin acuerdo-, el proteccionismo de las políticas del presidente de EEUU, Donald Trump, o la guerra comercial entre EEUU y China, entre otras.

Estas incertidumbres geopolíticas han frenado el comercio internacional, que ahora se encuentra en niveles negativos, además de producirse una caída de las cadenas productivas, afectando principalmente al sector industrial.

Son factores que limitan la expansión del PIB y a los que se suman también otras coyunturas como el menor crecimiento de China, que pasa del 6,6% a entre un 6% o 6,5% en 2019 tras haber puesto medidas de estímulo fiscal "descomunales".

El frenazo de la economía también se nota en Europa, principalmente por su apertura al comercio exterior, estimándose que el crecimiento en esta zona será de entre el 1% y el 1,3%. Dentro de Europa, destaca además la menor expansión de la economía de Alemania, que no llega al 1% de crecimiento, o la situación de Italia, país que se encuentra en recesión técnica, aparte de los problemas internos que registra en cuanto a la gobernabilidad.

Sin embargo, no se espera que en las incertidumbres influyan la celebración de las citas electorales en la comunidad y para el Gobierno de España -su posible efecto queda eclipsado por otras incertidumbres como el Brexit-, ni tampoco se prevé un gran impacto por la subida del salario mínimo interprofesional que, hasta ahora, está siendo menor de lo que se esperaba.

Es un contexto de desaceleración en el que, aunque Aragón crecerá menos que en 2018, la comunidad tiene puntos fuertes para hacer frente a esta situación "porque el freno es limitado porque el frente frío nos ha pillado bien abrigados", ha añadido Santiago Martínez, experto en análisis económico de Ibercaja.

Y uno de estos puntos es la ocupación en el empleo, que todavía tiene potencial y se prevé que se mantenga en los mismos niveles que el ejercicio pasado. De hecho, se calcula que en 2019, se podrán generar alrededor de 15.000 empleos en la comunidad aragonesa y más de 500.000 en España.

Además, atendiendo a los sectores productivos, el peor comportamiento de la industria se ve compensado por el mejor comportamiento del sector servicios, que "está sano y crece con fuerza", y por el de la construcción que, tras la etapa de recesión, se recupera y hay potencial. Aparte, la inversión en bienes de equipo crece un 50% en Aragón.

El contexto de bajos tipos de interés, aunque no son beneficiosos para la banca, sí lo son en general para el crecimiento económico, al igual que los precios del petróleo que benefician a España porque la "carga es menos honerosa".

Productividad y competitividad

Son puntos positivos que permitirán minimizar el impacto de la desaceleración, además del hecho de no existir desequilibrios importantes. "Antes la economía no competía bien en el exterior", además de haber una burbuja en la construcción. "Los desequilibrios se han corregido -añade Santiago Martínez-, quedando pendiente la deuda pública, que es elevada, puesto que el sector público no ha hecho sus deberes, a diferencia de empresas y hogares.

No obstante, a pesar de estos puntos fuertes, también hay que tener en cuenta que es precisa una mejora de la productividad y competitividad, que registra crecimientos modestos. "Cuando se agote el tirón del empleo, el tirón de la economía será menor si no se mejora la productividad y la competitividad", afirma el experto en análisis económico de Ibercaja.

Pendiente queda también la subida salarial, que deberá producirse, aunque "llevará tiempo" y se irá produciendo conforme se genere empleo porque todavía hay una tasa de paro del 14% en España con la que es difícil que se generen tensiones salariales, ha explicado Antonio Martínez, quien ha incidido en que hay algunos sectores en los que sí aumenta la retribución salarial como el tecnológico por la falta de talento. De esta manera, conforme se cree empleo, los salarios irán subiendo y se irá solucionando la desigualdad. "La solución es generar empleo para que se corrija" la situación.

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