Aragón

Julio Linares: "Con la digitalización nos jugamos la competitividad y el crecimiento económico"

Zaragoza

La digitalización es un proceso imparable e irreversible, que afecta a todos los sectores de actividad. Un proceso que supone retos, pero que también abre nuevas oportunidades, y con el están en juego la competitividad y el crecimiento económico, entre otros aspectos. Pero, ¿cómo pueden aprovecharse al máximo las oportunidades de la transformación digital?

"Con la digitalización nos jugamos mucho. Nuestra competitividad, crecimiento económico, el empleo y los beneficios sociales. Puede ser una oportunidad para mejorar la calidad de vida y avanzar en el progreso social", según ha explicado Julio Linares, presidente de la Comisión de Sociedad Digital de CEOE, tras su participación en la jornada 'Seremos digitales o no seremos', que dio en Zaragoza, dentro de un acto organizado por la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), en declaraciones a elEconomista.es

"La digitalización en este momento es un proceso imparable, irreversible, que afecta a todo y a todos. Puede cambiar nuestro status quo. Las tecnologías digitales han penetrado y han democratizado mucho e impactado en todo lo que hacemos". Una nueva revolución que se debe abordar con planes para obtener los máximos beneficios. "Con el cambio tecnológico, aparecen retos y también oportunidades".

Por esta importancia de la digitalización, debería tener "un lugar prioritario en la agencia económica, política y social" con el fin de ponerla al servicio del progreso humano y hacer una sociedad mejor.

Y, para conseguir lograr ese máximo beneficio, desde CEOE se ha elaborado El Plan de Digitalización dentro del que se proponen diferentes medidas para conseguir que España ocupe la séptima posición en digitalización en el año 2025 frente a la décima dentro de la Unión Europea.

Son medidas dentro de las que destacan propuestas como "un acuerdo entre todas las partes económicas y las instituciones para tener un plan que no dependa de los cambios políticos y que avance en la digitalización con una visión de medio y largo plazo", además de conseguir que la digitalización "sea capaz de competir con las demandas en el corto plazo" Un equilibrio que "no es fácil".

En este plan, que permitiría acelerar el proceso de digitalización, hay tres grandes actores -administraciones públicas, empresas y ciudadanos-, que se interrelacionan y que, además, se basa en tres pilares como son la educación y la formación continúa, la innovación en el entorno digital, "que es más necesaria que nunca", y el emprendimiento porque "la tecnología ayuda a las personas individuales a desarrollar sus propias ideas, pequeñas empresas...".

"Los tres actores apoyados en los tres pilares tienen que contribuir a crear un mundo más sostenible. Hay que avanzar con ambición para tener repercusiones positivas para España", ha añadido Julio Linares.

De momento, los partidos políticos han incorporado en sus programas políticos planteamientos relacionados con la digitalización y "en los debates con ellos no hemos visto que la ideología tenga un gran impacto, lo que podría ser motivo para un acuerdo".

Sin embargo, estos planteamientos no son suficientes y "hay que ejecutar los programas. Una estrategia es importante, pero hay que ejecutar. En digitalización, estamos en un momento de ejecución, de acción..."

Además, "en los debates políticos hay temas a corto plazo y espero que en los programas nacionales, locales y europeos se contemple la digitalización de forma prioritaria y en profundidad. La Unión Europea tiene que jugar un papel relevante en la digitalización. Estados Unidos y China están ya escuchando nuevas aportaciones".

No obstante, los ayuntamientos y administraciones locales también tienen que tener claro que es necesaria esta mayor apuesta por la digitalización porque también afecta en el plano local. De hecho, "llevamos hablando muchos años de smart cities".

Empresas más sensibilizadas

El papel de las empresas también es clave en la digitalización, siendo necesaria "una mayor sensibilización en todos los sectores. Hay diferentes tipos de empresas. Unas son tradicionales y no han visto el impacto por lo que tienen que hacer un gran esfuerzo en digitalización, mientras que las empresas virtuales son más conscientes de ello. Hay empresas que han nacido digitales y, por lo tanto, pueden ser un referente".

Especial atención se debe prestar a las pymes porque, "al ser más pequeñas, son más frágiles, o no tienen el talento digital o estrategias ni el equipamiento. Es importante tomar conciencia de ayudar a las pymes porque son relevantes".

Y, finalmente, dentro de los actores de la digitalización, están los ciudadanos. "El mayor esfuerzo en el plan es la inclusión de todos". De hecho, la principal preocupación es la brecha digital existente. "El ciudadano es el que mejor se adapta a la transformación digital, pero todavía hay un número importante que no se conecta o lo hace con poca frecuencia".

Además, hay otras barreras como la menor presencia de la mujer en el ámbito tecnológico, "no tiene la relevancia que debería tener", y la falta de incorporación a las carreras para tener trabajadores cualificados en el mundo digital. "Es importante corregir esto".

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum0
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.